El presidente del Gobierno anunció este jueves pasadas las 18 horas el nombramiento de Carlos Cuerpo como vicepresidente primero del Gobierno en sustitución de María Jesús Montero, ya lanzada como candidata del PSOE a presidir la Junta de Andalucía. El anuncio se hizo horas después de que el Congreso aprobara el paquete de medidas anti crisis por la guerra en Irán, cuyo autor intelectual ha sido precisamente el ministro de Economía.
El nombramiento no es baladí. Pedro Sánchez le da a Cuerpo el máximo nivel dentro del Gobierno para sustituir a la que calificó como "mejor política que he conocido nunca". A ese puesto aspiraba también Félix Bolaños, un hombre de la absoluta confianza del presidente, que seguirá ocupando las carteras de Presidencia y Justicia. Para el puesto de Hacienda, Sánchez ha optado por un perfil también técnico pero con peso político en Valencia, Arcadi España, buen conocedor de los entresijos de la financiación autonómica, que será clave en esta segunda parte de la legislatura, que tendrá como plato fuerte la 'financiación especial' a Cataluña, pactada con ERC.
Cuerpo se ha caracterizado por ser un ministro ortodoxo, serio y riguroso, lo que le ha llevado a enfrentarse repetidas veces con la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz. Sus rifirrafes son conocidos. El más sonoro probablemente fue cuando el ministro se negó a la reducción de jornada que pretendía la ex líder de Sumar. Díaz llegó a calificarle de "mala persona". El último encontronazo se ha producido a consecuencia del paquete de medidas contra la crisis energética. La vicepresidenta y los ministros de Sumar querían incluir medidas sobre la vivienda, como la congelación de alquileres, a lo que Cuerpo se negó. La disputa provocó que en el Consejo de Ministros extraordinario del pasado viernes, los cinco ministros de Sumar se negaran a entrar en la reunión. La solución salomónica que ofreció el presidente fue la elaboración de dos decretos; uno, el aprobado este jueves, y otro, que se someterá a la cámara a finales de abril, para, con toda seguridad, ser rechazado.
El ascenso de Cuerpo es un varapalo para la ministra de Trabajo, pero habrá otras víctimas colaterales
Es decir, que el nombramiento de Cuerpo no sólo supone un reconocimiento a su gestión, sino un varapalo para la vicepresidenta Díaz. No sabemos si esta decisión provocará un nuevo cisma dentro del Gobierno.
Cuerpo no es afiliado al PSOE, aunque obviamente simpatiza con el partido que le ha hecho superministro. Se trata de un Teco (Técnico Comercial y Economista del Estado), con todo lo que ello significa: poco dado al ruido, conocedor de su trabajo y sobrio. En realidad, su nombramiento como ministro, en sustitución de Nadia Calviño en diciembre de 2023, fue fruto de un descarte. El favorito para el cargo era el ex secretario de Estado de Economía (2004-2009) y militante del PSC David Vegara, pero este rechazó la oferta, quizás porque ahora goza de una situación económica acomodada como consejero del Banco Sabadell.
Cuerpo pertenecía al equipo de Calviño, donde desempeñaba la función de secretario general del Tesoro. Su perfil era muy poco político, pero le avalaba su prestigio técnico.
En un Gobierno demasiado dado a la bronca, Cuerpo (nacido en Badajoz, 45 años) es una rara avis. No insulta, no grita, no usa las redes para decir tonterías... Representa lo que mejor funciona del Gobierno, que es la gestión de la economía, en la que no se han cometido desmanes, como en otras áreas.
Quizás Bolaños esté un poco escocido, pero la que más va a sufrir con el nombramiento es Yolanda Díaz, que no le perdona una gestión que califica como casi de derechas.
La salida de Montero y el ascenso de Cuerpo puede acarrear otras víctimas colaterales. Es evidente que el vicepresidente primero querrá tener opinión sobre la política industrial de España. Uno de los efectos del ascenso del ministro de Economía sería la continuidad o bien el recorte del poder que ha tenido hasta ahora el jefe de la Oficina Económica de Moncloa, Manuel de la Rocha, que ha fracasado en su intento de descabalgar a Ángel Escribano de la presidencia de Indra. Asimismo, aunque la Sepi depende de Hacienda, algo tendrá que decir el vicepresidente sobre la confirmación en el cargo de responsable de la Sepi, Belén Gualda, muy ligada a Montero. Cuerpo querrá tener su equipo, supongo.
Felipe González solía decir que en un Gobierno lo más importante es tener un buen ministro de Economía, ya que si la economía va bien, lo demás es accesorio. Sánchez, tal vez sin saberlo, ha seguido su consejo. Dentro de lo malo que es este gobierno, Cuerpo es lo mejor que tiene.
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hace 2 semanas
Por fin un ministro y vicepresidente que conoce su oficio. Por algo es independiente. Dicho esto, se entiende muy bien la hartura de Sánchez de dos gritonas, Alegría y Montero. Ahí van a unas elecciones que desde el principio tenían perdidas. De ser la mujer con más poder en este período democrático (hay que ver, decir eso) a la nada. Pero esto no es nuevo. Es un calco del vicepresidente que fue enviado a las autonómicas de Madrid hace años, para perderlas. Alguien no adivina quién fue? Pues eso.
hace 3 semanas
Está claro el cambio estratégico de los asesores de Sánchez.
Pensando que tienen garantizado el voto progresista femenino, ahora lo que toca es conseguir el voto del hombre trabajador, tranquilo y ahorrativo.
De ahí la sustitución de la chillona y sin abuela Gracita Montero, por el racional Carlos Cuerpo, como vicepresidente primero.
Respecto a la Yoli, no creo que tarde mucho en sonreírle y darle un abrazo diciendo: » Pero que inteligente ha sido nuestro querido Presidente poniendo a esta persona tan lista delante de mi «.
hace 3 semanas
El marrón es para el Sr España al fin y al cabo a la mejor política le han enviado fuera pero el que entra se va a comer el marrón de la financiación autonómica y el presupuesto que no podrá presentar.
La mejor escusa será que el acaba de llegar al mejor estilo de Pedro.