España

Los interrogantes que deja una hora de negativas de Javier Hidalgo en el juicio del 'caso mascarillas'

El exCEO de Globalia negó el pago de 500.000 euros a Ábalos o Koldo, la mediación de Begoña Gómez y la nota de Transportes sobre el rescate a Air Europa

Los interrogantes que deja una hora de negativas de Javier Hidalgo en el juicio del 'caso mascarillas'
El exCEO de Globalia, Javier Hidalgo entrando este martes en el Tribunal Supremo. | EP
PUBLICIDAD

"Juro y prometo". Así arrancaba este martes la declaración como testigo del ex consejero delegado de Globalia, Javier Hidalgo, ante el Tribunal Supremo. El hijo del fundador de Air Europa se sentó en el Salón de Plenos en la séptima jornada del juicio del 'caso mascarillas', en una comparecencia que se prolongó durante algo más de una hora y que estuvo marcada por respuestas breves y, en ocasiones, poco precisas.

Su testifical giró en torno a dos ejes: el rescate de Air Europa en plena pandemia y su relación con el empresario Víctor de Aldama, considerado por la investigación como una figura clave en la intermediación con el Ministerio de Transportes para obtener beneficios para las sociedades a las que estaba vinculado.

PUBLICIDAD

Desde el inicio, Hidalgo marcó distancia. Dijo tener relación con los investigados, pero "ni de amistad ni de enemistad", y situó su vínculo con Aldama en un plano estrictamente profesional. Lo conoció en 2018 y un año después lo contrató primero para intentar recuperar la deuda millonaria que Venezuela mantenía con el grupo y después como asesor.

Su papel, sin embargo, lo rebajó. "Participaba en la parte institucional y lo único que hacía era ser un canal de comunicación con distintos ministerios", explicó, precisando que formaba parte del equipo "muy amplio" que participó en la consecución del "préstamo".

El núcleo de su testifical estuvo en la nota de prensa del Ministerio de Transportes que, según la investigación, habría servido para anticipar el respaldo del Gobierno al rescate de Air Europa. Hidalgo lo negó de forma tajante y reiterada: "No tengo constancia de ninguna nota oficial por parte del Gobierno. Nunca se produjo ni se publicó".

A su juicio, lo que existió fue "un documento" de la SEPI fechado al 9 de septiembre de 2020, en español y en inglés. "Fue un documento para enseñarle a los acreedores, porque la mayoría eran inversores extranjeros", ha resumido Hidalgo, negando que tuviera carácter público o que se tratara de una nota de prensa.

La insistencia de las partes tampoco logró romper ese esquema. Al preguntarle por un mensaje en el que Aldama le habría trasladado que se estaba preparando esa comunicación, Hidalgo aseguró que "no le respondió" y que tampoco recuerda haber hablado con el empresario de ese tema. También restó importancia a las informaciones publicadas en esos días: "Cada medio decía una cosa distinta. Ninguna era consistente".

Para los investigadores, sin embargo, esa difusión anticipada habría sido clave para dar aire a la compañía en un momento crítico de las negociaciones. Hidalgo volvió a minimizarlo. La única referencia válida para la aerolínea de cara a los acreedores, sostuvo, fue la comunicación de septiembre emitida por la SEPI.

Sí dedicó algo más de tiempo a describir la situación financiera de la compañía en aquellos meses. "La sangría de caja era muy importante", señaló, recordando que Globalia había recibido unos 140 millones de euros en ayudas iniciales, mientras otros competidores accedían a cantidades superiores.

De ahí que el rescate tuviera "muchísima importancia", y aunque reconoció que tuvo reuniones con Ábalos como titular de Transportes porque "era de la parte que dependía", puntualizo que quien "realmente más intervino en la parte del préstamo" fue el Ministerio de Economía.

Ese tono contrastó con la sequedad del resto de su declaración, especialmente al abordar los indicios de posibles contraprestaciones. Hidalgo rechazó que su padre, el fundador de Globalia, entregara 500.000 euros en efectivo a Ábalos o Koldo García, como sostienen algunos testigos. También negó que Air Europa pusiera a disposición del entonces ministro José Luis Ábalos una vivienda en Marbella —la conocida Villa Parra— como pago por su mediación.

En la misma línea, descartó cualquier tipo de beneficio al entorno del exministro. Ni pagos, ni regalos, ni favores. Preguntado por si Aldama canalizó alguna vez dinero hacia Koldo, la respuesta volvió a ser tajante: "Por parte de Globalia, no".

"No le consta" la mediación de Zapatero

La cadena de negativas se extendió a otros nombres que sobrevolaban la sesión. Preguntado por la posible intervención de Begoña Gómez en el rescate, respondió con otro escueto "no". "No sé qué se cuenta de San Petersburgo", añadió. Tampoco avaló la mediación del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero en las gestiones con Venezuela: "No me consta".

Sobre esa deuda —que asciende a 205 millones de dólares— sí ofreció algún detalle adicional. Y es que desde el Gobierno venezolano se planteó al grupo otras fórmulas alternativas de pago. Estas incluían desde activos en el aeropuerto de Margarita hasta hoteles o criptomonedas. "¿Y con petróleo de PDVSA?", preguntó a Hidalgo el abogado de Aldama, José Antonio Choclán. "No recuerdo", respondió.

En el tramo final, Hidalgo cargó contra las condiciones del rescate por parte de la SEPI, que calificó de "sibilinas". Aseguró que la ayuda pública estuvo condicionada a decisiones como su salida como consejero delegado o la venta de activos, y que supuso una intervención de facto de la compañía. "Creo que es el préstamo con peores condiciones que se ha dado", lamentó.

"Juro y prometo", dijo al inicio. Más de una hora después, su declaración dejó en la Sala un encadenado de negativas y evasivas que se repetían una y otra vez. No recuerda, no le consta, no existió.

Koldo mueve ficha

Tras escuchar el testimonio de Hidalgo, la abogada de Koldo, Leticia de la Hoz, trató de apuntalar una de las ideas clave que dejó el exCEO de Globalia en la Sala: que el Ministerio de Transportes nunca llegó a publicar una nota de prensa sobre Air Europa en el verano de 2020. Para sostenerlo, presentó un escrito a última hora de la tarde en el que asegura haber revisado la sala de prensa oficial del Ministerio sin encontrar rastro alguno de esa supuesta comunicación en la fecha que señala la investigación.

Según detalla, en la web institucional se aprecia un salto en las publicaciones entre el 7 y el 10 de agosto de 2020, sin ninguna referencia a Air Europa el día 8, fecha en la que supuestamente se promulgó esa nota. Como respaldo, la defensa ha incorporado una captura de pantalla de esa página que, a su juicio, confirma que no existió ese documento y refuerza la versión de Hidalgo. Con ello, pide al Tribunal Supremo que tenga en cuenta este escrito al valorar el conjunto de las pruebas.

Comentarios

Normas ›

Para comentar necesitas registrarte a El Independiente. El registro es gratuito y te permitirá comentar en los artículos de El Independiente y recibir por email el boletin diario con las noticias más detacadas.

Regístrate para comentar

Te puede interesar

Lo más visto