Sin matices. El respaldo del presidente del Gobierno a José Luis Rodríguez Zapatero es absoluto y total, se mantiene pese a las graves acusaciones que contiene contra el exmandatario socialista el auto del juez de la Audiencia Nacional José Luis Calama. No hay dudas en él. Y lo dejó dicho de manera solemne en sede parlamentaria: "Toda la colaboración con la Justicia, todo el respeto a la presunción de inocencia y todo mi apoyo al presidente Zapatero".

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Fue la respuesta de Pedro Sánchez a Alberto Núñez Feijóo este miércoles en la sesión de control en el Congreso. La que llevaba muy medida y pensada y la que puede acabar pesándole según cómo avance la investigación judicial contra el expresidente. Ayer, nada más conocerse su imputación, el líder socialista dio orden a los suyos de defender su "buen nombre", e incluso su partido deslizó la acusación de lawfare. Pero él no se había pronunciado públicamente, ni el Gobierno había valorado aún oficialmente el duro y minucioso auto del magistrado Calama. Por eso era muy relevante el grado de respaldo mostrado por Sánchez este miércoles en la Cámara baja tras la pregunta del líder del PP. Y no fue ambiguo. No quiso serlo.

Feijóo arrancó recordando la imputación al "faro moral" del presidente, por delitos como el tráfico de influencias o la pertenencia a una organización criminal. "¿Cómo ejercía la influencia, hablaba con usted directamente? ¿Va a arremeter aquí y ahora contra los jueces de la Audiencia Nacional, como mando hacer ayer a sus subordinados? ¿Y qué hace todavía ahí manchando la presidencia del Gobierno de España?".

"Toda la colaboración con la Justicia, toda. Todo el respeto a la presunción de inocencia y todo mi apoyo al presidente Zapatero", respondió Sánchez nada más tomar la palabra. A partir de ahí, reivindicó su legado: no metió a España en "una guerra ilegal", "no mintió a los españoles ante el peor atentado terrorista de la historia de España", extendió "derechos y libertades", sacó las tropas de Irak y "acabó con ETA". "Así que, señor Feijóo, lecciones de quienes tanto tienen que tapar tantas vergüenzas, ninguna", remató.

"Esto ya lo hemos visto", replicó con retranca el líder del PP, "aplaudieron a [José Luis] Ábalos y está en la cárcel. Defendieron a superSantos Cerdán [ese fue el apodo cariñoso que le dedicó precisamente Zapatero] y va camino de volver a la cárcel. Solo falta saber cuánto podrá aguantar sin negar también a Zapatero". Para Feijóo, "solo hay que leer el auto" para darse cuenta de que, sin el Consejo de Ministros, Zapatero "no habría podido delinquir". "Ni él, ni Ábalos, ni Santos Cerdán, ni su entorno, nadie". El jefe de los populares negó que Sánchez hubiera llegado al poder para "limpiar nada", como propuso en la moción de censura que tumbó a Mariano Rajoy hace años. Lo hizo, siguió, para "saquearlo todo, incluso la decencia". "El que pueda robar, que robe. Ese es el lema de su Gobierno. Y lo han aplicado tan a rajatabla que, por lo visto, han robado hasta los que estaban retirados", censuró. Y acabó remarcando que sí, que España "está gobernada por corruptos", por un Gobierno que "roba a manos llenas". "Y yo me voy a encargar de cambiar todo esto".

Sánchez se revolvió. Le dijo a Feijóo que se "mire al espejo" o que "recuerde las fotos que tiene de su pasado". Una referencia implícita a su foto con el narco Marcial Dorado. Y luego deslizó que el PP tenía más información de este caso, porque en campaña, el pasado 12 de mayo, agitó "un sumario que estaba bajo secreto", aunque en realidad lo que hizo el PP fue utilizar una información de El Confidencial que Zapatero estaba siendo investigado por blanqueo de capitales a gran escalas. "¿Quién le pasaba la información a usted? ¿La misma persona que se la pasa al jefe de Gabinete de la señora [Isabel Díaz] Ayuso, al señor Miguel Ángel Rodríguez, con sus famosos p'alantes? Le digo una cosa, p'alante lo que va, después de ocho años de Gobierno de coalición progresista es el crecimiento, la creación de empleo y los avances sociales. Lo que va p'atrás son sus acuerdos con la ultraderecha".

El presidente remarcó a Feijóo que "al Gobierno se llega con votos, no con atajos". Y se ratificó en que no habrá adelanto de las generales: "Habrá elecciones en 2027, y si los españoles quieren, aquí seguiremos ocho años o cuatro años más para seguir haciendo avanzar a España".