España

Uno de cada seis individuos en edad reproductiva tiene problemas de fertilidad

IVI señaló que la infertilidad no es un problema minoritario y que la Organización Mundial de la Salud la reconoce como una enfermedad del sistema reproductivo y estima que afecta a uno de cada seis individuos en edad reproductiva en todo el mundo. "Esta realidad ha convertido la reproducción asistida en una respuesta médica cada vez más relevante para mujeres, hombres y parejas que necesitan ayuda para lograr un embarazo".

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Añadió que en España el acceso a las técnicas de reproducción asistida ha crecido de forma sostenida durante las últimas décadas. "Nuestro país cuenta con un marco legal avanzado que permite tratamientos para parejas heterosexuales, parejas de mujeres y mujeres sin pareja masculina, situando la medicina reproductiva como una opción consolidada dentro del sistema sanitario y social".

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“La reproducción asistida ha evolucionado de manera extraordinaria en las últimas tres décadas. Hoy podemos ofrecer soluciones para la gran mayoría de los casos que llegan a nuestra consulta. Pero lo más importante no es solo tener buenas tasas de éxito, sino asegurarnos de que cada paciente recibe el tratamiento más adecuado para su caso desde el primer momento, sin perder tiempo ni energía en opciones que no son las indicadas para ella”, manifestó el doctor Agustín Ballesteros, director de IVI Barcelona, con más de 30 años de experiencia.

La reproducción asistida no es un único tratamiento, sino un conjunto de técnicas médicas que se adaptan a cada diagnóstico. La edad, la reserva ovárica, la calidad seminal, los antecedentes ginecológicos, los tratamientos previos y el proyecto familiar de cada paciente determinan cuál es la opción más adecuada.

Entre las principales técnicas se encuentran la inseminación artificial, la fecundación in vitro, la ovodonación, la preservación de la fertilidad y el método ROPA. Cada una responde a situaciones clínicas diferentes y no debe entenderse como un recorrido obligatorio, sino como una indicación médica personalizada.

Es el tratamiento de reproducción asistida menos invasivo y suele indicarse cuando los problemas de fertilidad son leves. Consiste en introducir una muestra de semen preparada en laboratorio directamente en el útero de la mujer, coincidiendo con su periodo fértil. Está indicada en mujeres con buena reserva ovárica, alteraciones leves de la ovulación o factor cervical, así como en parejas en las que el semen del varón presenta alteraciones leves o moderadas. También puede ser una opción para mujeres sin pareja masculina que desean ser madres con semen de donante.

La edad es un factor determinante en sus resultados. IVI recomienda realizar este tratamiento preferentemente antes de los 35 años para maximizar las probabilidades de éxito. En la clínica, la tasa acumulada tras tres ciclos es del 46,2% con semen de pareja y del 53,8% con semen de donante.

Es uno de los tratamientos más resolutivos cuando la infertilidad responde a causas de mayor complejidad. A diferencia de la inseminación artificial, en la FIV los óvulos se extraen y se fecundan en laboratorio. Posteriormente, el embrión con mayor potencial de implantación se transfiere al útero.

Esta técnica está indicada en casos de obstrucción de trompas, problemas graves de ovulación, endometriosis, factor masculino severo, fallos previos de inseminación artificial o cuando es necesario realizar un estudio genético preimplantacional.

IVI alcanza una tasa acumulada de éxito del 97% tras tres ciclos de fecundación in vitro con óvulos propios, con cifras hasta un 25% superiores a la media nacional según la Sociedad Española de Fertilidad.

Es una de las técnicas con mayores probabilidades de éxito dentro de la reproducción asistida. Está indicada cuando la mujer no puede utilizar sus propios óvulos por baja reserva ovárica, fallo ovárico, edad reproductiva avanzada o ciclos previos de fecundación in vitro sin éxito.

Señala que su ventaja principal es que las probabilidades de embarazo no dependen de la edad de la receptora, sino de la calidad de los óvulos donados. Por eso, puede ofrecer una alternativa eficaz en casos en los que la FIV con óvulos propios ya no presenta buenas expectativas.

En IVI, la tasa acumulada de embarazo en ovodonación alcanza el 99% tras tres intentos, con un 83% de probabilidades de embarazo en el primer ciclo. Permite conservar óvulos para utilizarlos en el futuro. Esta técnica, también conocida como vitrificación ovocitaria, consiste en congelar los óvulos mediante un procedimiento ultrarrápido que mantiene sus características biológicas.

Está especialmente indicada en mujeres que desean posponer la maternidad, preferentemente antes de los 35 años, y en pacientes que van a someterse a tratamientos médicos que pueden comprometer su fertilidad, como determinados tratamientos oncológicos o cirugías ginecológicas.

La clave de esta técnica, explica, es que los óvulos conservan la edad biológica que tenían en el momento de la congelación. Por eso, preservar la fertilidad a edades más tempranas puede mejorar las opciones reproductivas futuras.

Siglas de Recepción de Óvulos de la Pareja es una técnica de reproducción asistida dirigida a parejas de mujeres. Permite que una de ellas aporte los óvulos y la otra geste el embrión, de modo que ambas participan activamente en el proceso de maternidad. Este tratamiento combina una fecundación in vitro con semen de donante y la transferencia del embrión al útero de la mujer gestante. La indicación depende de la edad, la reserva ovárica y la salud reproductiva de ambas mujeres, por lo que requiere una valoración médica personalizada.

Modelo

Según IVI, el diagnóstico individualizado es el punto de partida de cualquier tratamiento de reproducción asistida. No todas las pacientes necesitan la técnica más compleja, ni todos los casos pueden resolverse con la opción menos invasiva. Elegir correctamente desde el inicio permite aumentar las probabilidades de éxito y evitar procesos innecesariamente largos.

IVI apuntó que aborda cada caso de forma personalizada y plantea la decisión de tratamiento de manera compartida con los pacientes. Además, la clínica cuenta con una Unidad de Apoyo Emocional en todos sus centros, orientada a acompañar emocionalmente a las pacientes durante el proceso y ayudar a gestionar la ansiedad, la incertidumbre y el estrés asociados a los tratamientos de fertilidad.

"La infertilidad afecta a millones de personas en todo el mundo, pero la evolución de la medicina reproductiva permite hoy ofrecer respuestas adaptadas a una amplia variedad de situaciones". La clave, según IVI, está en no retrasar la consulta especializada y en elegir desde el principio el tratamiento más adecuado para cada caso.

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