La posibilidad estaba en el ambiente y angustiaba a buena parte del PSOE. La hipótesis de un superdomingo electoral. La amenaza de que coincidieran las elecciones generales con las autonómicas y municipales, previstas para el mes de mayo de 2027. Este viernes, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, pinchó el globo. Para alivio de su propio partido y de socios como Junts y PNV.
"Puedo garantizar, por activa y por pasiva, que no va a haber un superdomingo electoral", señaló Sánchez a los periodistas a su llegada a la cumbre Unión Europea-Balcanes Occidentales, que se celebró este viernes en Tivat (Montenegro). Unas declaraciones con las que en absoluto se contaba y en las que también mostró su respaldo a la directora de la Guardia Civil, Mercedes González, y en las que se desmarcó de las "andanzas" de Leire Díez, que no conocía ni avaló y que "nunca hubiera tolerado".
El líder socialista admite que "hay un debate que se tiene que sustanciar", y es que el que tienen que hacer los alcaldes y presidentes autonómicos, o los candidatos que se presenten a esos comicios
Sánchez subrayó desde Tivat que "hay un debate que se tiene que sustanciar", que los alcaldes y presidentes autonómicos, y los candidatos de ambos comicios, tienen derecho a discutir sobre los temas que afectan a sus respectivos territorios, de manera independiente y al margen de las generales. "Lo que sí que les puedo garantizar a los españoles y a todos los partidos políticos es que desde luego no va a haber un superdomingo electoral", reiteró.
El presidente, por tanto, buscaba sosegar a su partido y también a socios como PNV y Junts. Los nacionalistas vascos y la derecha independentista catalana han reclamado un adelanto electoral en estas últimas semanas tras la imputación de José Luis Rodríguez Zapatero y la escalada del caso Leire. También del presidente de Castilla-La Mancha, el socialista Emiliano García-Page, el barón más crítico, indicó que sería una "puñalada trapera a todo el sistema" que las elecciones generales coincidieran con las autonómicas y municipales, aunque reconoció que no había "ningún indicio" de que eso fuera a suceder. Es cierto que el propio Sánchez ya descartó esa idea hace un año, tras la caída de Santos Cerdán, pero había reverdecido, y en su propio partido, y no solo Page, se temía la coincidencia de las generales con las autonómicas y municipales de mayo de 2027.
Ahora queda una duda clave por despejar: si las generales llegarán antes o después de las municipales y autonómicas de mayo. Buena parte del PSOE se apunta a la primera posibilidad
Eso no sucederá ya. La duda, no obstante, no se ha despejado del todo: queda por saber si las generales serán antes o después de las locales y regionales de mayo. Una parte del PSOE (y es el caso de Page) considera que deben ser antes, para que los candidatos a alcaldías y presidencias autonómicas no se vean arrastrados por la toxicidad del debate general, como ocurrió en 2023. Pero otra parte de los socialistas, además de la Moncloa y Ferraz, cree que han de respetarse las fechas y que el presidente, por tanto, puede y debe acabar su mandato, con lo que España iría a las urnas en el verano de 2027.
Legislatura hasta 2027
Como señal inequívoca de que no se arrugará y no cederá, Sánchez anunció el pasado miércoles en Barcelona, en la clausura de las jornadas anuales del Cercle d'Economia, que el Gobierno iniciaría esta misma semana los trámites para elaborar los Presupuestos Generales del Estado (PGE) de 2027. Y así ha ocurrido: el Boletín Oficial del Estado (BOE) publicó este mismo viernes la orden ministerial para la elaboración de las cuentas del próximo año, arrancando así todo el proceso.
El plan anunciado por Sánchez pasa por actualizar el cuadro macroeconómico, que debería votarse antes del verano, informar a los grupos parlamentarios de las líneas generales de ese proyecto de PGE y presentarlos en el último tramo del año. La Constitución dispone que deben presentarse antes del 30 de septiembre, pero los tres Presupuestos aprobados con Sánchez en la Moncloa —los de 2021, 2022 y 2023— llegaron a la Cámara baja a lo largo del mes de octubre.
Sánchez quiere lanzar el mensaje una y otra vez de que agotará su mandato por completo, y por eso anunció la puesta en marcha de la elaboración de los Presupuestos, que se publicó hoy en el BOE
¿Si decaen las cuentas públicas, entonces podría adelantar los comicios?, se le preguntó. Sánchez esquivó el tiro: dijo que ni siquiera se han presentado los PGe y ya se está en una pantalla posterior. El Gobierno está todavía en esta, en cumplir con su obligación constitucional de llevar unos nuevos PGE a la Cámara baja. Él ya dijo que serán profundamente sociales y con la vivienda como prioritaria. Lo que está claro es que, si decaen, servirán al PSOE como parte de su programa electoral para las generales.
El presidente llamó a los grupos a que apliquen responsabilidad para que esta vez las cuentas públicas salgan adelante y para que pueda aprobarse el nuevo modelo de financiación autonómica, al tiempo que confía en que el Tribunal de Justicia de la Unión Europea dé el visto bueno a la ley de amnistía.
Por ello, Sánchez defendió especialmente el diálogo con PNV y Junts —a los que el PP corteja para su moción de censura—, pese a que la relación con el partido de Carles Puigdemont está rota desde el pasado octubre. Pero hay iniciativas muy positivas para Euskadi y Cataluña, esgrimió, en el ámbito de la financiación autonómica.
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