La histórica reclamación para que el enclave burgalés de Treviño se integre en el Territorio Histórico de Álava ha sumado este martes un nuevo capítulo. Representantes de EH Bildu han mantenido un encuentro en Vitoria con la llamada Mesa por la Integración de Trebiñu en Araba con el objetivo de reactivar los compromisos políticos e institucionales orientados a poner fin a una situación administrativa que consideran "arcaica".
En la reunión han participado destacados miembros de la coalición abertzale, como el senador y secretario de Relaciones Políticas, Gorka Elejabarrieta; el responsable político en Álava, Ibon San Saturnino; y la portavoz en las Juntas Generales alavesas, Eva Lopez de Arroyabe. Este encuentro forma parte de una ronda de contactos que la Mesa por la Integración ha iniciado con diferentes formaciones para denunciar los "agravios y problemas" cotidianos que sufren los habitantes del enclave debido a la dependencia de Castilla y León.
Desde EH Bildu han reiterado su "mano tendida" para colaborar en cualquier iniciativa institucional que permita avanzar en la reincorporación territorial, subrayando la importancia de "mantener viva la llama de la integración" frente a un mapa administrativo que, aseguran, "no responde a la voluntad de la mayoría de los habitantes".
Un debate avalado por el Gobierno central
Este movimiento de uno de los socios más fieles del Gobierno de Pedro Sánchez se produce poco después de que el debate sobre el futuro de Treviño llegara al Congreso de los Diputados. El pasado 20 de mayo, transcurrido algo más de un mes de las elecciones autonómicas en Castilla y León, el ministro de Política Territorial y Memoria Democrática, Ángel VíctRepresenor Torres, reconoció públicamente en respuesta al diputado del PNV Mikel Legarda que la incorporación del enclave a Álava es "jurídicamente posible".
No obstante, el Ejecutivo central enfrió las expectativas de una vía rápida o de una consulta popular directa solicitada por el PNV en la Cámara Baja al recordar que el procedimiento exige de forma "preceptiva" los informes favorables de las administraciones implicadas, incluidas la Diputación de Burgos y la Junta de Castilla y León. "Para que un municipio llegue a una comunidad autónoma es preciso que salga de otra", advirtió entonces el ministro, blindando el proceso bajo la jurisprudencia del Tribunal Supremo.
Entre la cooperación sanitaria y el conflicto lingüístico
La realidad diaria de Treviño oscila entre la estrecha dependencia de los servicios públicos vascos y los límites competenciales impuestos por su territorialidad castellano leonesa. En el plano asistencial, la colaboración es estrecha: la Junta de Castilla y León y el Gobierno Vasco mantienen vigente un convenio de colaboración sanitaria que permite a los vecinos del enclave recibir atención primaria y especializada a través de Osakidetza en la Organización Sanitaria Integrada (OSI) de Álava, dada su proximidad geográfica.
Sin embargo, el encaje político y cultural sigue siendo un foco de fricción jurídica. En el año 2021, la justicia anuló el 'Plan del Euskera' promovido por el Ayuntamiento del Condado de Treviño, que pretendía la normalización lingüística en el municipio. El Tribunal Contencioso-Administrativo de Burgos determinó que la entidad local carecía de competencias para adoptar dicho acuerdo, recordando que, conforme al Estatuto de Autonomía de Castilla y León, el castellano es la única lengua oficial en ese territorio.
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