"Incomprensible". Es lo que opinan la Moncloa y Ferraz sobre el auto del juez sustituto de Juan Carlos Peinado, que ha permitido a Begoña Gómez, esposa del presidente del Gobierno, viajar a Londres para asistir a la graduación de su hija, pero no a Ankara (Turquía), para acudir con su marido a la 36ª Cumbre de la OTAN que arranca este martes, 7 de julio. No se explican ni en el Gobierno ni en el partido por qué ese doble criterio, aunque creen que la Justicia se hace "mucho daño a sí misma" con decisiones tan poco inteligibles como esta.
El magistrado Antonio Viejo, que sustituye a Peinado ahora que este está de vacaciones, resolvió este lunes que Gómez no viaje este martes 7 y miércoles 8 a la capital turca, porque ella fue invitada a la cumbre de la Alianza por "razones de cortesía institucional", sin tener "una intervención activa" en la cita, razonamiento que aportaron, recuerda, algunos escritos presentados por las acusaciones. Además, aduce, Turquía "no pertenece al espacio de libertad, seguridad y justicia de la Unión Europea, en el que la cooperación policial y judicial en asuntos penales se ve facilitada por su estructura institucional". Así, le deniega la autorización de desplazamiento a Ankara.
El juez, en cambio, sí interpreta que Gómez puede volar a Londres para acudir al acto de graduación de su hija en Londres, "volviendo a España el 10 de julio". Una pretensión que pidió el letrado de la mujer del presidente y que ha de ser "favorablemente acogida", dada "la buena relación de cooperación judicial entre España y el Reino Unido, incluso después del Brexit, así como por la naturaleza del evento" al que Gómez quiere asistir. Viejo autoriza, en consecuencia, que la esposa de Pedro Sánchez viaje a Londres entre el 8 y el 10 de julio, "para lo que se hará entrega de su pasaporte". Vuelta a España, "deberá depositar" este en el juzgado 41 de Madrid, el que instruye su caso, en "el día hábil inmediato siguiente al de su retorno, 13 de julio".
Tanto en la Moncloa como en Ferraz tachan de "incomprensible" el doble criterio del juez Viejo y que este justifique su no a que la mujer del presidente viaje con él a Ankara porque Turquía no pertenece al "espacio de libertad, seguridad y justicia de la UE". Máxime cuando además Gómez siempre se mueve acompañada de sus escoltas. Un malestar que ya venía de mucho atrás con Peinado, y que se acentuó cuando este decidió retirarle el pasaporte y enviarla a juicio, lo que evidenciaba, dijo la Moncloa entonces, "la persecución, la obsesión y la desproporción de un juez que ha llevado a cabo una instrucción que carece de todo sentido jurídico y que solo atiende a motivos políticos".
Para los socialistas, la cierta sensación de "cacería judicial" se corroboró con el auto de este lunes, al impedir el sustituto de Peinado que vuele hasta Ankara, a la cumbre de la OTAN donde había sido invitada por la esposa del presidente turco, Recep Tayyip Erdogan. Gómez acudió por última vez a una cumbre de la Alianza en 2023, cuando se celebró en Vilna, la capital de Lituania. Ella misma había sido muy activa en la agenda de actos paralelos a los de los líderes que se programó para el encuentro de la OTAN de Madrid, en 2022.
Fuentes de Ferraz agregan que el hecho de que Gómez no esté obligada a ir no hace su presencia menos relevante. Y recuerdan que el juez Viejo es el mismo instructor de la causa contra Alberto González Amador, novio de Isabel Díaz Ayuso- El magistrado que está siendo "muy benévolo" con la pareja de la presidenta madrileña, inciden, el que decidió, seis meses después de que se lo pidiera la Guardia Civil, que se rastreasen sus cuentas desde 2014.
"Es que es todo igual, es que se ve de forma muy clara. Jueces, abogados y fiscales de todos los colores nos dicen que están flipando, que la Justicia se está haciendo mucho daño a sí misma, y que la oposición se hace en los parlamentos, no en los juzgados", señalan desde el aparato del partido. En el cuarte general de los socialistas creen que ha "calado" ampliamente, "hasta en el mundo judicial", la impresión de que hay lawfare contra los socialistas.Una impresión que reforzarían encuestas como la de 40dB para El País y la SER de este lunes, que apunta a que el 65,4% considera que en España sí existe una guerra judicial y que casi un 60% cree que el Poder Judicial vigila y sanciona entre poco y nada a los jueces que no hacen bien su trabajo.
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