La reforma de la ley del suelo, diseñada para desatascar la actualización de planes urbanísticos, vuelve a estrellarse. El Gobierno la había incorporado ya desde el verano al borrador de real decreto ley de vivienda y desde el minuto uno Podemos advirtió de que "ni por asomo" aceptaría ese añadido. Ahora, a las puertas de que ese texto sea aprobado por el Consejo de Ministros, el ala socialista renuncia a ella para que los morados entren en el acuerdo.

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