La olla electoral está empezando a calentarse. Mucho. El fracaso anunciado de los dos decretos leyes de vivienda en el pleno del Congreso de este viernes por el voto en contra de Junts está removiendo las aguas dentro del PSOE. Y ministros y varios dirigentes del partido aconsejan al presidente del Gobierno aprovechar el momento y convocar las elecciones generales en caliente. Y lo antes posible. La primera fecha disponible sería el domingo 29 de noviembre. Unas urnas con la vivienda por bandera, con el nuevo clima favorable creado a partir del desahucio de Maricarmen y el clamor social que día a día va agrandándose.

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Pedro Sánchez guarda silencio y ni siquiera en su agenda aparece si acudirá a la votación en el pleno del Congreso. Pero en su entorno el ambiente está cambiando rápidamente. La indignación es absoluta con Junts: se había negociado durante meses medidas de vivienda y se aceleraron las conversaciones a partir de que la mujer de 87 años fuera sacada a la fuerza del piso del madrileño distrito de Retiro en el que vivía desde hacía 71. Buena parte de las propuestas de los posconvergentes se integraron en el texto principal (el 26/2026), en vigor desde este jueves, como las bonificaciones e incentivos fiscales. Pero nada sirvió.

A las 22.18 de ayer, la dirección de Carles Puigdemont, completamente ajena a la presión de la calle, lanzó un comunicado en el que venía a decir que tumbaría los dos textos en el pleno de la Cámara baja si el Ejecutivo no los retiraba. Y los dos socios de coalición, PSOE y Sumar, pactaron no hacerlo, no desconvocar el pleno y mantener la votación. "Ha llegado la hora de que PP, Vox y Junts se retraten y demuestren si, en materia de vivienda, están con la ciudadanía o con los especuladores", advirtieron desde la Moncloa. El propio líder socialista escribió minutos después un mensaje en X. Y muy significativo: ·Ha llegado la hora de la verdad. PP, Vox y Junts deben elegir: o están con la mayoría social o con los especuladores. Mañana [por este viernes], su voto les retratará ante generaciones enteras". La hora de la verdad. El momento cumbre de la legislatura. El punto, quizá, de no retorno.

O inmediatamente hay un nuevo real decreto ley y hay voluntad de todos los grupos de aprobarlo, o lógicamente que hable la gente. No hay otra, y que hable la gente son elecciones", asegura un ministro

Varios dirigentes y cargos del Ejecutivo repetían este viernes ese lema. Ha llegado "la hora de la verdad". Y en coherencia con él creen que el presidente debe accionar el botón electoral en caso de que Junts no recule y vote no. "Solo hay dos opciones: o inmediatamente hay un nuevo real decreto ley y hay voluntad de todos los grupos de aprobarlo, o lógicamente que hable la gente. No hay otra, y que hable la gente son elecciones. Eso lo vamos a saber en horas, una u otra", resume un ministro del núcleo duro. "No veo un momento mejor que este", añade una integrante de la cúpula federal del partido. Otros miembros del Ejecutivo albergan más dudas, porque la crisis en Ceuta no se ha resuelto y es munición para la derecha, pero a renglón seguido añaden que apoyarán la decisión que adopte el presidente.

Lo que hace pensar a los socialistas que este es el momento es que el clima ha cambiado radicalmente en apenas 10 días. De una agenda política monopolizada por la gestión en Ceuta tras la avalancha migratoria del 30 y 31 de julio se pasó a un foco distinto y más propio de la izquierda: la vivienda. La Moncloa siempre pensó que, pasara lo que pasara, este es "un debate ganador", y el paso de los días se ha ido reconfirmando. Sánchez necesitaba que su izquierda, muy desmovilizada en estos durísimos años de legislatura, se activara, y el clamor propiciado por el desahucio de Maricarmen lo ha facilitado. Y este viernes, si nada cambia, tendrá una foto que le ayuda y que lanza la campaña hacia las generales, sean cuando sean: dos decretos de vivienda que incluso avaló el convocante de las protestas, el Sindicato de Inquilinas, y que decaen por la voluntad de la derecha de Junts, PP y Vox. Por lo pronto, PSOE, Sumar y ERC han pedido que la votación de las dos normas se haga por llamamiento, de tal manera que cada diputado tenga que decir sí, no o abstención. Es decir, que se retraten de manera clara en un tema central para muchos ciudadanos y en el que el apoyo a las medidas del Ejecutivo es masivo, según la encuesta de 40dB para El País y la SER publicada este viernes. Un 67,5% respalda limitar los precios para que la vivienda sea más accesible, una premisa que apoyan incluso los electores de PP (57%) y Vox (55%).

Además, entre los socialistas se ha instalado la idea de que con los posconvergentes no hay más salida ya. Que no hay nada que pueda arreglar la relación, ni siquiera la inminente sentencia del Tribunal Constitucional que abrirá la puerta de vuelta a Cataluña de Puigdemont. Hasta ahora, el jefe del Ejecutivo había situado en la votación de totalidad de los Presupuestos de 2027 el punto culminante, el que podría activar la cuenta atrás electoral. Pero la vorágine de estos días ha recolocado todo y ha señalado la sesión de este viernes como el inevitable Rubicón.

Si Sánchez opta por anticipar ya los comicios, el lunes firmaría el decreto de convocatoria y disolución de las Cortes Generales, y la campaña se desplegaría entre el 13 y el 27 de noviembre

Si el presidente, como le piden los suyos, decide convocar elecciones ya, la primera fecha disponible en el calendario es la del 29 de noviembre. Eso supondría firmar el decreto de disolución de las Cortes Generales, previa deliberación del Consejo de Ministros, el próximo lunes, 5 de octubre, que se publicaría al día siguiente en el Boletín Oficial del Estado y entraría en vigor en ese momento. A partir de ahí, 54 días de periodo electoral y del 13 al 27 de noviembre, campaña oficial. Hoy quizá se despeje esa duda. Pero habrá que esperar al desenlace en el Congreso.