Pedro Sánchez no va a renegar de la amnistía ahora que arranca oficialmente la precampaña y el camino de 54 días hacia las elecciones del 29 de noviembre. Celebra, de hecho, la decisión del Tribunal Constitucional de ordenar al Supremo que aplique la medida de gracia a los líderes del procés y que por lo tanto perdone la amnistía. Reivindica su política de distensión con Cataluña, aduce que la sociedad catalana le pidió dejar atrás la ruptura de 2017, explica que esa estrategia ha permitido que llegue a la Generalitat el socialista Salvador Illa. Pero hasta ahí. La foto pendiente que tenía con Carles Puigdemont no se llegará a producir. O no, al menos, antes de los comicios del 29-N. "Estamos en tiempo electoral".
(Noticia en ampliación)
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