España

Los Rochos y la línea roja de Biedma: hasta aquí llegó el plomo

La jueza que investigó al hermano de Pedro Sánchez, Beatriz Biedma, a su llegada a la Audiencia Nacional
La jueza que investigó al hermano de Pedro Sánchez, Beatriz Biedma, a su llegada a la Audiencia Nacional | Matias Chiofalo/ Europa Press

Una anotación en una libreta, varios nombres vinculados al narcotráfico y un supuesto encargo para obtener información sobre una jueza. La investigación sobre las presuntas maniobras contra Beatriz Biedma, instructora de la causa contra David Sánchez –hermano del presidente del Gobierno–, ha situado en el foco al clan de los Rochos, una familia con antecedentes policiales y judiciales relacionados con el tráfico de drogas en Badajoz. Y es que, según las últimas informaciones publicadas, se habría intentado recurrir, presuntamente, a personas de su entorno para recabar datos sobre la magistrada, aunque Cintia Rocho, también conocida como 'la Celsa', aseguró que había rechazado colaborar.

PUBLICIDAD

Por si fuera poco, la historia cuenta ahora con dos nuevas fichas en el tablero: el exjuez Luis José Sáenz de Tejada –que habría mantenido contactos con personas del entorno del narcotráfico y que fue cesado en 2019 por su implicación en un caso de violencia de género– y el empresario Joaquín Parra, expresidente del CD Badajoz, cuyo nombre figura en las informaciones sobre las presuntas maniobras contra la jueza.

PUBLICIDAD

El nombre de los Rochos vuelve así al centro de la historia a través de una anotación que apunta directamente a Cintia Rocho y a personas de su entorno. La conexión con el clan salió a la luz tras localizarse precisamente el escrito fechado el 25 de marzo de 2025, que rezaba: "Jueza de Badajoz. La Celsa. Heroína o gitano". Según informó El Independiente, Cintia Rocho reconoció ante los agentes que 'La Celsa' era el alias por el que se la conocía e identificó las otras referencias con personas de su entorno, entre ellas Ángel Martín, apodado 'El Cordobés'. Posteriormente, en una entrevista en el programa El Tiempo Justo, aseguró que personas vinculadas a las denominadas 'cloacas' habían intentado contactar con ella para que recopilara información sobre Biedma, un encargo que, según su versión, rechazó.

Rivalidad entre clanes

Más de una década de investigaciones policiales y judiciales en Extremadura dibuja el historial del clan de los Rochos, marcado por el tráfico de drogas y por los enfrentamientos con otros grupos de la zona. Entre ellos figura el denominado clan de los Matías, con el que, según ha publicado La Crónica de Badajoz, la familia ha mantenido una rivalidad durante años. Además, algunos de sus miembros también han aparecido en procedimientos judiciales por distintos delitos.

Uno de los principales operativos policiales contra su entorno fue la denominada 'Operación Granero', desarrollada en 2018 y que se saldó con 15 registros domiciliarios y 23 detenciones. Durante la operación se intervinieron distintas cantidades de droga, dinero y armas. Entre los investigados figuraba Jesús Rocho Sosa, padre de Cintia, que ingresó en prisión provisional en diciembre de ese año. La Audiencia Provincial revisó posteriormente su situación y el caso llegó hasta el Tribunal Constitucional, que en abril de 2021 anuló las resoluciones relativas a su encarcelamiento al apreciar una vulneración de derechos fundamentales relacionados con su defensa. La decisión constitucional no supuso, por sí misma, una absolución general del clan ni una declaración sobre todas las investigaciones por narcotráfico que afectaban a sus integrantes.

Asesinado a tiros

Un par de años después, alrededor de 30 personas fueron llevadas a juicio en un procedimiento relacionado con las investigaciones sobre el tráfico de drogas en Badajoz que, al parecer, compartía vínculos con el clan. Pero uno de los episodios más graves para el entorno familiar llegó en 2024, con dos asesinatos que alteraron por completo su situación.

En febrero de ese año, J. G. C., conocido como 'El Tutu', marido de Cintia Rocho y yerno de Jesús Rocho Sosa, fue tiroteado en el bar Vaquerizo, en Badajoz. El hombre de 34 años, que en ese momento se encontraba con su pareja –que también resultó herida–, murió tras recibir varios disparos. Las investigaciones posteriores permitieron determinar que el asesinato se había producido en un contexto de enfrentamientos entre grupos rivales en Extremadura.

Impunidad penal

La violencia volvió a golpear a la familia a finales de ese mismo año. El 30 de diciembre de 2024, Jesús Rocho Sosa fue asesinado a tiros cuando circulaba por la carretera BA-022, en las inmediaciones del acceso a la urbanización Tres Arroyos, en Badajoz. Entonces la Cadena SER informó que el hombre, de 53 años, fue tiroteado presuntamente desde otro vehículo. La emisora publicó que había recibido amenazas durante las semanas anteriores y que tanto él como su yerno, 'El Tutu', estaban llamados a ser juzgados por un intento de homicidio ocurrido en 2019.

Las muertes de su marido y de su padre situaron a Cintia Rocho en el centro de las informaciones sobre el entorno familiar en un momento de especial tensión. Es entonces cuando su nombre aparece en las pesquisas sobre las presuntas maniobras contra la jueza Biedma. Según su propio relato, varias personas intentaron que colaborara en la obtención de información sobre la magistrada, una propuesta que aseguró haber rechazado.

A este episodio se suma ahora la última información publicada por El Mundo, que apunta también a una agrupación denominada Club de Debates Urbanos de Badajoz. Al parecer, personas relacionadas con el entorno de esta agrupación habrían aceptado participar en las gestiones y estarían vinculadas a la visita al colegio de las hijas de Biedma.

El caso vuelve así a situar el foco sobre el entorno de los Rochos, una familia con un largo historial de investigaciones relacionadas con el narcotráfico y la violencia en Badajoz. Pero, en esta ocasión, su aparición en la investigación sobre las presuntas presiones contra Biedma añade otro elemento: la versión de Cintia Rocho de que rechazó colaborar con quienes pretendían obtener información sobre la jueza. Algo que, de confirmarse en los términos que ella ha relatado, esa negativa habría cerrado al menos una de las vías que se intentaron utilizar para recabar datos sobre la magistrada, aunque no permite concluir que el resto de las presuntas maniobras quedaran frenadas.

Comentarios

Normas ›

Para comentar necesitas registrarte a El Independiente. El registro es gratuito y te permitirá comentar en los artículos de El Independiente y recibir por email el boletin diario con las noticias más detacadas.

Regístrate para comentar

Te puede interesar

Lo más visto