Tranquilidad. La impresión es que hay una consigna trasladada a todos los dirigentes territoriales de Vox, fundamentalmente a los que comparten gobiernos de coalición por el Partido Popular, para bajar el tono en este periodo preelectoral. Además de la tregua más que evidente de Santiago Abascal con Alberto Núñez Feijóo, con el que aparece tener una posición mucho menos agresiva y beligerante a la que tradicionalmente ha exhibido en esa lucha por un espacio del votante que puede estar a caballo entre los dos partidos, esa es la sensación que tienen no pocos barones autonómicos consultados por El Independiente. Vox no quiere elevar la voz contra el PP, ni, tampoco, cometer ningún error en unos momentos en los que sin hacer nada, solo por su mera existencia, va aumentando en intención de voto sondeo a sondeo.
Algunos de esos presidentes autonómicos están adelantando trabajo, por ejemplo presupuestario, con la vista puesta en el año que viene aprovechando el perfil bajo de los voxistas. Otro barón afirma que, por no hacer nada, ni siquiera hacen el trabajo que tienen encomendado como miembros de gobiernos autonómicos en coalición con el PP. Pero un tercero de admite que "siempre hay que mantenerse alerta puesto que los de Santiago Abascal son total y absolutamente imprevisibles. Nunca hay que fiarse". No obstante, la sensación generalizada es de tener un cierto respiro. "Sin ninguna duda -apuestan- han debido recibir instrucciones de Bambú", nombre de la calle donde se ubica la sede nacional de Vox.
Vox dio plantón otro año al Rey y a las Fuerzas Armadas
No hubo ocasión ayer de preguntar a Abascal ni a ningún miembro de su equipo como ven el estado de las relaciones con los populares y las elecciones del 29 de noviembre. No acudió a la recepción con motivo de la Fiesta Nacional del 12 de octubre. No es la primera vez que decide ausentarse. Ayer cambió el Palacio Real por Ceuta, ciudad que precisamente visitan este martes los Reyes en un viaje histórico que también contempla Melilla el miércoles. Sin duda la visita real va a volver a centrar el foco informativo en lo acontecido a finales de julio en la ciudad autónoma, cuando más de 80.000 personas se saltaron la frontera y se calcula que aún pueden quedar entre 15.000 y 20.000 deambulando por las calles.
Ayer mismo se le interrogó al líder del PP cómo iba al reparto de fuerzas entre su partido y Vox una vez que parece asumido que ambas formaciones políticas gobernarán en coalición si les sale la suma tras las elecciones del 29-N. Feijóo insistió en que "no habrá cordones sanitarios" contra la ultraderecha, pero añadió, en algo novedoso dentro de su discurso, que tampoco habrá "cordones umbilicales". De la correlación de escaños con un Vox que parece disparado dependerá en muy buena medida cuáles serán las exigencias de Abascal. En la sala de máquinas del PP, si bien dan por hecho que el bloque de la derecha esta vez sumará para investir presidente del Gobierno a su jefe de filas, no creen que la distancia entre ambos partidos sea la que marcan los sondeos, sino que frente a la urna muchos ciudadanos pensarán en el voto útil. En todo caso, los más de doscientos escaños que auguran algunos sondeos con intención de voto son para Génova una marca imposible de conseguir.
Feijóo rebaja las expectativas
Feijóo ha rebajado las expectativas que tenía en julio del año pasado, coincidiendo con el 21 congreso nacional del PP. Dijo que había que aspirar a conseguir 10 millones de votos. Este lunes, en un corrillo con periodistas, habló de "más de 8 millones, seguro", aunque ya en 2023 superaron esa cifra.
Los pactos autonómicos de 2023 pueden explicar que Feijóo, aún ganando las elecciones del 23-J, no consiguiera armar una mayoría parlamentaria para ser investido jefe del Ejecutivo. No obstante, a diferencia de entonces, se muestran convencidos de que ahora los acuerdos con los de Abascal no les van a pasar factura esta vez. De hecho, recuerdan que ganaron las cuatro consultas electorales autonómicas que arrancaron en Extremadura siguieron en Aragón, posteriormente en Castilla y León, para terminar en Andalucía y no perdieron ni uno solo de esos gobiernos.
Hoy, Aragón
El líder del PP prosigue este martes su periplo prelectoral, en este caso en Aragón, con el presidente autonómico, Jorge Azcón. El sábado lo hizo con Isabel Díaz Ayuso y José Luis Martínez Almeida en Madrid, acto al que se sumaron los expresidentes José María Aznar y Mariano Rajoy.
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