Ferraz al fin da una pauta sobre los debates en los que quiere que participe su líder. Y Pedro Sánchez lo que desea es la misma plantilla que operó en las generales de 2023: un cara a cara con Alberto Núñez Feijóo en un grupo privado de comunicación el primer lunes de campaña, el 16 de noviembre, y un debate a cuatro —con los candidatos de PP, Vox y Frente Amplio—, el jueves final, el 26 de noviembre, pero en RTVE, no en las privadas. El presidente del Gobierno considera "indispensable que ambos encuentros se produzcan".

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Los términos de la guerra por los debates ya están planteados. Porque el PP ya avanzó el pasado 9 de octubre que quería un cara a cara, en Mediaset —grupo que aglutina a Telecinco y Cuatro—, el 16 de noviembre, y que el encuentro a cuatro se celebrara el jueves 26, pero en Atresmedia, el conglomerado que suma a Antena 3 y La Sexta. Relegaba la corporación pública al debate entre los portavoces parlamentarios, para el lunes 23 de noviembre. Y Génova considera "inamovible" su propuesta, lo que quiere decir que mantiene su veto a un programa con los candidatos de PSOE, Vox y Frente Amplio en RTVE.

Ferraz asegura que "no va a vetar a ninguna cadena privada", de igual modo que no consentirá, "bajo ningún concepto, el veto a la televisión pública", porque es "misión de servicio público"

El PSOE esgrime que "no va a vetar a ninguna cadena privada", de igual forma que no va a "consentir, bajo ningún concepto, el veto a la televisión pública". "La misión de servicio público que la Constitución y las leyes encomiendan a Radio Televisión Española tiene en los debates electorales una de sus expresiones más esenciales y garantistas", señala.

Invoca Ferraz el precedente de 2023. Sánchez, recuerda, acudió a los dos debates planteados: participó tanto en el cara a cara organizado por Atresmedia el 10 de julio de ese año como en el a cuatro celebrado en los estudios de RTVE unos días más tarde, el 19 de julio. Feijóo, "por el contrario, prefirió ausentarse: acudió al cara a cara pero dejó su atril vacío y plantó a la radiotelevisión pública en el debate a cuatro, hurtando a los españoles la posibilidad de contrastar su programa con el resto de fuerzas políticas".

Por eso, Ferraz defiende que "al menos deben existir dos encuentros entre los cabezas de lista y que se debe seguir el precedente establecido en las pasadas elecciones de julio de 2023: un cara a cara organizado por un grupo privado al inicio de la campaña y un debate con los cuatro candidatos principales organizado por la televisión pública". Es "indispensable", subraya, que "ambos encuentros se produzcan".

¿En qué se traduce el planteamiento del PSOE? En que acepta la invitación de RTVE para participar en el debate a cuatro previsto para el 26 de noviembre y también en un cara a cara con Feijóo "organizado por medios privados para el lunes 16 de noviembre". "El Partido Socialista no elegirá ni vetará a ningún grupo mediático. En su lugar, pide a todos los grupos que encuentren un acuerdo entre ellos y que emitan la señal en abierto para todas las cadenas, como ya se ha comprometido a hacer TVE". No deja clara la dirección de Sánchez si prefiere Mediaset o Atresmedia: se remite a ese acuerdo entre ambos grupos —muy improbable— y a una emisión de la señal en abierto.

En la práctica, el planteamiento del PSOE se traduce en que no habrá problema con las fechas, 16 y 26 de noviembre, pero sí con el lugar: Mediaset tiene las de ganar para el primero, pero no está claro qué ocurrirá con el segundo, dado que el PP veta a RTVE y el PSOE no quiere Atresmedia

El PSOE, además, "reitera su compromiso con la transparencia y el intercambio respetuoso de ideas, y su firme intención de participar en el mayor número posible de debates electorales en las próximas semanas". Y es que además de los debates de los cabezas de lista, La Sexta ha ofrecido dos debates moderados por Ana Pastor el 2 y el 9 de noviembre —titulados Hablamos de lo que importa—, con "representantes" de PSOE, PP, Vox y Frente Amplio. "Queremos que la ciudadanía conozca y contraste los proyectos de las distintas fuerzas políticas —remacha Ferraz—. A lo largo de nuestra historia democrática, los debates electorales siempre se han celebrado cuando ha gobernado el PSOE y únicamente se han obstaculizado o impedido cuando el PP ha estado en el Gobierno. Debatir no es una concesión partidista, es una obligación democrática con los ciudadanos".

El problema ahora mismo no es tanto de fechas, sino de dónde. Los días ya están aceptados por PP y PSOE. El cara a cara tendría lugar el lunes 16 de noviembre y el a cuatro, el jueves 26. Para el primero, tiene la mano ganadora Mediaset, porque ya se quedó fuera de juego en las generales de 2023, es a quien apuntó Feijóo y es difícil que cuaje un acuerdo con su grupo privado rival, Atresmedia. El conflicto es más patente para el encuentro a cuatro, dado que el PP veta a RTVE y advierte de que no se moverá de su propuesta y el PSOE, en la práctica, está diciendo que no a Atresmedia. Si no hay negociación a partir de ahora, podría afrontarse una campaña otra vez atascada por los debates.