Manuel Valls se ha dirigido a las principales autoridades de la Unión Europea para defender el funcionamiento de la Justicia y el Estado de Derecho en España a las puertas del juicio a los líderes del proceso independentista catalán. Lo ha hecho en respuesta a Ada Colau, que ayer se dirigió también a Europa para denunciar supuestas vulneraciones de derechos básicos de los procesados durante la instrucción del proceso y la falta de neutralidad de la Justicia española.

Valls se ha dirigido al presidente de la Comisión, Jean Claude Juncker, del Parlamento, Antonio Tajani, y el Consejo, Donald Tusk, para advertirles que la alcaldesa Colau les presenta “una versión sesgada y falsa de la situación política en Cataluña y en España”.

Colau aseguraba en su carta que si el juicio acaba en sentencias condenatorias, difícilmente servirá para reconcir el problema, reforzará la polarización, señalaba que la extrema derecha española utiliza el juicio “como altavoz para difundir su ideario de odio y obtener réditos electorales” y aseguraba que la prisión provisiona supone una “vulneración de derechos” de los procesados.

“La intención de la señora Ada Colau no es otra que la de allanar y preparar sus pactos con los secesionistas para mantenerse en la alcaldía” advierte el candidato a sustituirla al frente del Ayuntamiento de Barcelona. “Pero con su irresponsable acción refuerza las teorías de quienes amenazan el futuro de Cataluña, de España y Europa en su conjunto, y convierte Barcelona en una palanca del anticonstitucionalismo, y, por lo tanto, del antieuropeísmo”.

El ex primer ministro francés advierte además a los líderes europeos de que “la mentira ha sido una de las principales herramientas del proceso” de construcción nacional catalán. Y defiende los motivos legales porque los procesados han permanecido en prisión preventiva, al tiempo que recuerda la gravedad de los delitos de los que están acusados.

Valls concluye advirtiendo además a Tusk, Juncker y Tajani que lo que suceda en el juicio del procés tendrá relevancia para el conjunto de la Unión Europea, “porque lo que tuvo lugar en Cataluña en los meses de septiembre y octubre de 2017 fue un golpe a un Estado democrático liberal de Derecho que es uno de los más leales sostenedores del proyecto de la Unión Europea. Y, por tanto, quienes agredían a España estaban al mismo tiempo, y por ese mismo acto, agrediendo a Europa”.