País Vasco La sanidad vasca suma ya 64 infectados

Urgen a aislar a cientos de enfermeras que emplearon las mascarillas defectuosas de Sanidad

El sindicato Satse reclama a la sanidad vasca que proceda "de manera inmediata" a dictar la cuarentena domiciliaria de las profesionales de unidades de mayor riesgo mientras completa el proceso de diagnóstico de tres test prometido.

Personal sanitario en un quirófano. EFE

El colectivo de Enfermería del País Vasco ha solicitado el aislamiento domiciliario inmediato de cerca de un centenar de enfermeras al considerar que existe un alto riesgo de haber podido contraer el Covid-19 por haber utilizado las mascarillas defectuosas enviadas por el Ministerio de Sanidad a las Comunidades Autónomas. Este material fue empleado al menos en todos los hospitales vizcaínos, excepto el de Galdakao. A través del sindicato Satse han solicitado a la dirección del Servicio Vasco de Salud que ponga en aislamiento al personal que durante las dos últimas semanas hubiera trabajado en unidades sanitarias con alto riesgo de contagio y que se estima que puede rondar el centenar de profesionales. Hasta el momento, los responsables de la sanidad en el País Vasco han logrado identificar a 2.274 profesionales que utilizaron las mascarillas de la marca Garry Galaxy que la semana pasada se descubrió que eran defectuosas. Se estimó que podían pasar un 30% más de partículas de las recomendables para asegurar la protección ante el contagio de los profesionales.

Por el momento, los más de dos millares de profesionales a los que se les han realizado test para detectar posibles contagios han aportado 64 positivos. Sin embargo, el colectivo de Enfermería asegura que se trata únicamente del balance de la primera de las tres muestras que se les habían anunciado. Consideran que es pronto para descartar nuevos contagios. Ante el riesgo de que muchas de la enfermeras que emplearon las mascarillas y que aún no han dado positivo sí pudieran estar infectadas, y que con ello se corriera el riesgo de propagar la infección en los centros sanitarios, Satse ha reclamado que se decrete el aislamiento provisional de este personal hasta que concluya el proceso de análisis.

En un primer momento Osakidetza acordó realizar un primer test, al que seguiría un segundo análisis a los cuatro días y que se completaría con un tercer y definitivo test a los siete días. Sería sólo entonces cuando la seguridad de que no existe contagio debería permitir la vuelta al trabajo de las profesionales. Finalmente, sólo se llevarán a cabo dos de los tres controles al retirarse el análisis anunciado a los cuatro días de comenzar el proceso PCR. Entretanto, «deben ser apartados del trabajo y puestos en aislamiento domiciliario»: «Es en el domicilio donde se les debe realizar las pruebas de diagnóstico de manera seriada, tal y como establece la prueba de la propia Osakidetza», asegura Satse.

Desde el 3 de abril

Fuentes del sindicato subrayan que existen muchas profesionales que han trabajado con estas mascarillas defectuosas desde el pasado 3 de abril, cuando comenzaron a repartirse parte de las 124.000 mascarillas remitidas por el Ministerio de Sanidad a Euskadi. No fue hasta el pasado viernes día 17 cuando se procedió a su retirada. Para entonces ya se habían empleado 13.200 del total de la partida de mascarillas adquiridas a un proveedor chino.

En esos días, en servicios de mayor riesgo de contagio como las UCI, los servicios de reanimación o de neumología la posibilidad de contagio se habría incremenbatdo de modo sustancial por la protección defectuosa de las mascarillas. El reparto de las mismas se hizo en todos los hospitales vizcaínos a excepción del Hospital de Galdakao. El sindicato de enfermería denuncia que en algunos casos se llegaron incluso a reutilizar las mascarillas.

Subrayan que proceder al aislamiento preventivo de estos profesionales es lo que establece el protocolo del Ministerio de Sanidad y que Osakidetza debería cumplir de modo inmediato. Trabajadores a los que se debería sustituir por personal «disponible para ser contratado y que lo hay». Aseguran además que el proceso de recogida de test que se ha llevado a cabo no ha seguido un mismo patrón en las distintas organizaciones sanitarias, lo que ha suscitado cierta inquietud entre el personal sanitario por las garantías de la toma de muestras.

Las mascarillas retiradas eran del tipo FFP2 y la alerta de su baja seguridad se activó después de que tanto el Instituto de Salud Carlos III como el Ministerio de Trabajo, realizaran las comprobaciones solicitadas por el Hospital Universitari Parc Taulí de Barcelona.

Comentar ()