Preocupantes noticias desde la Antártida. La grieta de la Barrera de hielo Larsen, conocida como Larsen C, ha tenido un dramático avance en los últimos días. En apenas una semana ha crecido 17 kilómetros y el punto de ruptura se encuentra muy cerca del océano. Ya no se puede hacer nada para evitar el inminente colapso de la barrera, que provocará uno de los mayores icebergs registrados en toda la historia.

Tal y como se detalla en el Proyecto MIDAS, apenas 13 kilómetros separan el punto de ruptura del límite del hielo. Entre el 25 y el 31 de mayo de 2017 la grieta avanzó 17 kilómetros, su mayor avance desde enero de este mismo año. Es más, la grieta no solo se ha acercado mucho al océano, además a alcanzado una zona blanda de sutura cerca de la Península de Cole. Como han apuntado los investigadores «parece que se puede hacer poco para evitar que el gigantesco iceberg se separe completamente».

 

Evolución del Larsen C (31 de mayo de 2017)

Evolución del Larsen C (31 de mayo de 2017) Proyecto MIDAS

 

Los científicos han estado monitorizando  la grieta en Larsen C durante varios años, pero la rotura se ha acentuado desde el pasado diciembre de 2016, cuando aumentó en 20 kilómetros.

Cuando colapse Larsen C, la barrera de hielo perderá más del 10% de su superficie y el frente de hielo estará en el punto más retraído del que se tienen mediciones, lo que cambiará de forma profunda la morfología de la Península Antártica.  El tamaño del iceberg desprendido, unos 6.000 kilómetros cuadrados, sería ligeramente inferior al del País Vasco.

 

 

El Proyecto MIDAS monitoriza el desarrollo de la grieta y las posibles consecuencias del desprendimiento de la masa de hielo. Se pueden seguir las actualizaciones a través de su cuenta de Twitter.