La superficie de Marte es más estéril que cualquier quirófano. Y lo seguirá siendo gracias a los percloratos de magnesio encontrados ya hace años (sales muy oxidantes y explosivas). Tanto, que podrían poner en riesgo a los propios astronautas que quizás un día enviemos desde la Tierra, más allá de una posible vida en Marte preexistente. Dos científicos de la Universidad de Edimburgo acaban de confirmarlo tras crear un pequeño Marte en laboratorio.

Ahora se rebate otra teoría que sugería que los percloratos podrían ser usados por las bacterias.

Jennifer Wadsworth y Charles Cockell, autores del estudio publicado en Nature, “han rebatido así otra teoría que sugería que los percloratos podrían ser utilizados en su metabolismo por las bacterias”, puntualiza Felipe Gómez Gómez, astrobiólogo del Departamento de Planetología y Habitabilidad del INTA/NASA. En Marte nunca encontraremos vida en su superficie o, como mínimo “es muy difícil”.

Los autores del estudio irradiaron el perclorato en laboratorio con ondas cortas ultravioletas. De esa manera recrearon las condiciones de la superficie marciana. Colocaron células de Bacillus subtilis, un contaminante típico de las naves espaciales, y éstas “perdieron su viabilidad en minutos”.

“Sabemos que la superficie de Marte es muy hostil para la vida, no sólo por el perclorato, sino por los iones de hierro sometidos a altas radiaciones. Crean condiciones muy oxidantes y, por tanto, muy esterilizantes”, recuerda Gómez.

Entonces, ¿dejamos de buscar vida en marte?

Entonces, ¿qué sentido tiene buscar vida en un sitio en que cualquier célula moriría en minutos? La clave “está en el subsuelo”. Allí, algunas formas de vida conocida podrían refugiarse. De igual manera ocurre en otros candidatos cercanos para albergar vida, como algunas lunas de Júpiter y Saturno. En ese caso, bajo sus enormes capas de hielo.

Fotograma de la película 'Life'

Fotograma de la película ‘Life’ Sony Pictures

“En el caso de Marte”, apunta Gómez, “debido a su masa y su baja gravedad no requiere atmósfera y está muy irradiado. En una luna como Europa, en la superficie de su hielo, ocurre lo mismo: no hay protección. Pero eso cambia a medida que ganamos en profundidad”.

En su origen, el planeta Tierra tenía unas condiciones “muy muy adversas para la vida. Sin embargo, gracias a algunos elementos protectores, se generaron micronichos donde las condiciones cambian”.

Incluso en nuestros días e inmediaciones, “el desierto de Atacama tiene unas condiciones de muy baja habitabilidad en su superficie. Sin embargo hay unos depósitos salinos con características higroscópicas, retienen agua, y en esos depósitos sí hay vida”.

Tras esta investigación, se demuestra que el cóctel físico-químico marciano (percloratos, óxidos de hierro, rayos UV…) mata todo lo que toca en minutos. Según señalan los autores, “esto podría tener implicaciones en las políticas de protección planetaria, especialmente en lo que se refiere a la potencial contaminación de Marte por la exploración robótica o humana”.

No: No hay ni habrá niños esclavos en Marte


La investigación liderada por la doctora Wadsworth viene a contradecir a quienes piensan que hay un programa de la NASA secuestrando niños esclavos para llevarlos a Marte. Suena muy loco, pero la agencia espacial estadounidense tuvo que emitir un comunicado el pasado lunes negando la mayor. “No hay seres humanos en Marte, sólo hay robots activos sobre la superficie del planeta rojo”, señaló el portavoz Guy Webster. No hay posibilidad para que nadie viva sobre la superficie sin más, como esclavo o como persona libre.

La mentira empezó a crecer tras la intervención de un supuesto experto conspiranoico en el programa de radio Infowars, escuchado por millones de personas en más de un centenar de emisoras asociadas y a través de su canal de YouTube.

El caso viene a confirmar hasta qué punto se expanden las llamadas fake news en EE.UU., pero también el grado de credulidad en torno a conspiraciones gubernamentales, farmacéuticas y productos-milagro que el propio presentador del programa de radio vende a través de su web.

El problema es que el actual presidente de los EE.UU. se declaró admirador del programa de radio al comienzo de su campaña en 2015.