Tiene una superficie mayor a todas las islas Baleares y está a punto de convertirse en uno de los mayores icebergs jamás conocidos. La NASA ha podido observar hoy cómo un fragmento de la plataforma Larsen C de la Antártida se ha desprendido, tras estar semanas pendiendo de un hilo.

La ruptura definitiva se ha producido en algún momento entre el lunes y la madrugada de hoy, según informa Proyecto MIDAS. El iceberg, que probablemente se llamará A68, tiene 1.155 kilómetros cúbicos de agua congelada y  más de 190 metros de espesor medio.

El instrumento MODIS de la NASA se dedica a la teledetección de fenómenos naturales.

El instrumento MODIS de la NASA se dedica a la teledetección de fenómenos naturales. NASA y elaboración propia

El descubrimiento de la ruptura definitiva se ha detectado a través del satélite Aqua MODIS de la NASA, que mediante imágenes de infrarrojo con una resolución de un kilómetro han podido confirmar la noticia. Se ha utilizado, para ello, el instrumento Suomi VIIRS de la NASA.

“El iceberg es uno de los más grandes registrados y su progreso futuro es difícil de predecir”, aseguró Adrian Luckman, de la Universidad de Swansea e investigador principal del Proyecto MIDAS.

El profesor Luckman ha señalado que se han “sorprendido de cuánto tiempo le llevó a la grieta romper los últimos kilómetros de hielo. Seguiremos monitoreando tanto el impacto de este evento de parto en la plataforma de hielo de Larsen C como el destino de este enorme iceberg”.

El investigador ha añadido que “en los meses y años siguientes, la plataforma de hielo podría volver a crecer gradualmente, o puede sufrir otros eventos de partición, que eventualmente pueden conducir al colapso (en este sentido, las opiniones en la comunidad científica están divididas). Nuestros modelos dicen que será menos estable, pero cualquier colapso futuro están años o décadas lejos”.

La grieta de la placa de hielo Larsen C capturada por el satélite Sentinel 1 el 12 de julio de 2017

La grieta de la placa de hielo Larsen C capturada por el satélite Sentinel 1 el 12 de julio de 2017 ESA

Cambio climático y desprendimientos

El paisaje y mapa antártico cambian para siempre una vez más. La grieta llevaba ahí decadas, amenazando. Larsen ya sufrió el desprendimiento de sus bloques A y B. Los científicos lo atribuyeron al calentamiento global. Ahora es pronto para analizar las causas de la rotura de estos más de 5.000 kilómetros cuadrados de agua congelada. Según los responsables del proyecto MIDAS, el cambio climático, sin duda, “no ayuda”.

Recreación del iceberg por la ESA

En la misma línea se ha mostrado Greenpeace. En declaraciones a El Independiente, Tatiana Nuño, responsable de Cambio Climático en la organización señala que “a la espera de confirmación científica [de que el cambio climático está tras la aceleración del desprendimiento], sí que es una alerta roja”.

Para Nuño, “es paradójico que esto suceda poco después de que Trump abandonase el Acuerdo de París. Siguiendo el símil, ha dejado a EEUU como un iceberg a la deriva, aislado frente a la decisión internacional de actuar frente al cambio climático”.

El iceberg pesa más de un billón de toneladas, pero ya flotaba antes de su emancipación. No se espera un impacto inmediato sobre el nivel del mar ni que se hunda lo que queda de Larsen C. La plataforma de hielo sí que ve reducida su área en más del 12%. Pasa de ser la cuarta más grande del mundo, a la quinta, tras Ross, Ronne-Filchner, Amery y Rilser-Larsen.

Larsen C

Grieta en la plataforma Larsen C el pasado verano austral. BAS

Por lo pronto, los satélites tendrán que hacer un seguimineto del iceberg. Podría flotar como un bloque o fragmentarse, poniendo en riesgo el tráfico marítimo. Los desprendimientos en esta zona suelen viajar al Norte, donde se encuentran las Malvinas.

Pero los expertos de MIDAS señalan que lo que les sucede a esas plataformas de hielo es una lección de lo que le podría pasar a plataformas más grandes. “El año pasado aumentamos 1,1ºC desde registros preindustriales” recuerda Nuño “y aumenta la temperatura de los océanos y esto acelera ese deshielo”. Las grandes plataformas hacen de contención a las principales placas de hielo.  Y eso sí que puede suponer algo más que un cambio de paisaje en el planeta.