Los investigadores Horacio Pérez Sánchez, José Pedro Cerón, Helena de Haan y Jorge de la Peña-García, del Grupo de Investigación de la UCAM BIO-HPC, han descubierto que una molécula utilizada hasta ahora como antibiótico se puede usar como un potente fármaco para combatir las consecuencias del virus Zika.

Desde que hace un año se conociera la estructura molecular de proteínas implicadas en la replicación de este virus, que se transmite por la picadura de un mosquito, este grupo de expertos ha trabajado para encontrar un fármaco eficaz frente a la enfermedad.

Tras numerosos experimentos de química computacional y posteriores ensayos experimentales con ratones realizados por la Universidad de Hong Kong, los investigadores han detectado un antibiótico que anteriormente fue recetado para combatir infecciones nosocomiales, es decir, aquellas contraídas en los hospitales, y que ahora los equipos de la UCAM y Hong Kong han vuelto a patentar para tratar esta epidemia.

Tras el éxito de la prueba del compuesto (novobiocina) en ratones con una eficacia del 100% de curación, ahora sólo queda afinar la dosis que sería necesaria en humanos para conseguir la misma respuesta. En este sentido, Helena den Haan explica que «ya se han descrito otros fármacos aprobados por la FDA con nueva actividad anti-ZIKV, pero hasta la fecha sólo se había comprobado la eficacia en modelos animales para uno de ellos, sofosbuvir, empleado en el tratamiento de la hepatitis C, que tiene un precio muy elevado».

El doctor José Pedro Cerón, miembro del Grupo BIO-HPC de la UCAM, considera este hallazgo un gran paso que permite acelerar las siguientes etapas para su uso terapéutico contra el Zika. «Se trata de un medicamento retirado del mercado porque perdió su potencia como antibiótico, pero que sabemos que puede ser aplicado en humanos», refiere. «Esperamos que nuestra patente atraiga el interés de la industria farmacéutica para comercializar de nuevo este fármaco y contribuir así a paliar esta enfermedad que se encuentra en expansión», remarca el investigador.

Horacio Pérez, investigador principal del grupo BIO-HPC, considera que la investigación llevada a cabo, al usar una técnica novedosa de química computacional (Blind Docking) desarrollada por el grupo, podría inducir al descubrimiento de otros compuestos en el contexto del Zika e incluso en otras enfermedades víricas donde todavía no hay medicamentos de utilidad.