La lluvia de perseidas es una realidad desde el 24 de julio. Sin embargo, su máximo de actividad se da la noche del 12 al 13 de agosto de 2017, desde antes de la caída de sol del sábado. 2017 no es el mejor de los años para observar las llamadas lágrimas de San Lorenzo. La luna menguante ocultará con su luz el destello de alguno de los hasta 100 meteoros que podrían desintegrarse en la atmósfera.


¿Qué son y por qué se producen las perseidas? Lo vemos sobre el lienzo del cielo de Extremadura, uno de más oscuros de Europa que, sin embargo, este año se ve deslucido por la luz de la Luna.

 

Es la lluvia de estrellas más popular, aunque no necesariamente la más vistosa. Cierto es que en agosto hay más probabilidades de contar con cielos despejados para su observación. El Observatorio Astronómico Nacional recomienda alejarse de las luces de la ciudad y desplazarse a zonas altas. En este mapa se pueden ver las zonas menos contaminadas lumínicamente en la Península Ibérica.

 


Secuencia de fotografías de larga exposición en el cielo norte de Monfragüe (Cáceres) donde se pueden ver varias perseidas. Pese a ser uno de los más limpios de Europa, la luz de la Luna invade la escena. |Vídeo: M.V.

 

  1. ¿Qué son las perseidas?

    Son fragmentos helados del cometa 109P/Swift-Tuttle, que pasa cada 133 años. Al calor del Sol, se desprenden fragmentos de roca y hielo. La Tierra atraviesa por estas fechas una zona de escombro dejada por él. Cuando uno de estos trocitos (meteoroide), del tamaño de un grano de arena o piedrita, entra en la atmósfera, se calcina (meteoro). El rozamiento se produce a unos 50 km/h con el aire, a entre 85 km y 115 km de altitud. Su destrucción es lo que forma cada estrella fugaz. Si no se calcinasen, se convertirían en meteoritos.

  2. ¿Hacia dónde hay que mirar?

    Hacia cualquier parte de la bóveda celeste. Es cierto que la radiante, o desde donde parecen emanar, es la Perseo, una constelación del norte. Se levanta por el noreste al caer la tarde, ascendiendo por el este hasta elevarse por debajo de la reconocible W de Casiopea. Hay que tener el cuenta que, durante la primera parte de la noche, tendremos la luna a la derecha de ese punto. El cenit tiende a ser de los puntos más oscuros. Lo mejor, tumbarse boca arriba.

  3. ¿Cuál es la mejor hora?

    Este año, el máximo de actividad se da aún con luz solar en latitudes españolas. Por eso, desde el momento en que el cielo está bien oscuro es buen momento para tumbarse y mirar.

  4. ¿Necesito prismáticos?

    No es necesaria ayuda visual alguna, pero unos prismáticos pueden ayudar a ver con más detalle las estelas dejadas por los meteoros. Por otro lado, el móvil puede ser un aliado para detectar la posición de las constelaciones. Aplicaciones como ésta (iOS / Android) son de ayuda. Eso sí, es preferible evitar su luminosidad. Varias apps y teléfonos permiten volver la pantalla rojiza para contaminar menos lumínicamente.

  5. ¿Quién fue Perseo…?

    Perseo de Canova

    Perseo de Canova MET

    Perseo es hijo de Zeus. Enamorado de la ninfa Dánae, se coló en su habitación disfrazado de lluvia de oro… y la dejó embarazada. Más tarde, Peseo se une a Adrómeda, la constelación que aparece al lado. Este dios es conocido por cortar la cabeza a Medusa.

  6. ¿…y San Lorenzo?

    No se sabe si lloró, pero San Lorenzo (el laureado) tuvo un martirio horrible. Este diácono fue quemado vivo en una parrilla en Roma en el año 258. Hay una leyenda cargada de humor negro que asegura que dijo: “Assum est, inqüit, versa et manduca” (“Este lado parece que ya está asado. Dadme la vuelta y comedme”). La fiesta de San Lorenzo se celebra el 10 de agosto.