La ya tradicional presentación de todos los septiembres de Apple no ha decepcionado este año. Tras un par de cursos de transición, con teléfonos que se limitaban a ir un pasito más allá que sus antecesores, la compañía ha vuelto a dar un puñetazo sobre la mesa con la presentación de su última creación: el iPhone X.

Este nuevo smartphone se va a basar, como ya apuntaban casi todas las filtraciones, en una pantalla completa y en un potente reconocimiento facial en el que juega un papel clave la doble cámara que ya apuntaba el iPhone 7. “Es la tecnología que va a marcar la próxima década”, explicaba Cook justo antes de desvelarlo. Lo primero en quedar confirmado fue el nombre: iPhone X, tal y como ya se sabía. Pero no es un iPhone X, si no iPhone Ten.

La pantalla es lo primero que salta a la vista, sin apenas espacio para los marcos, con cristales tanto en la parte delantera como en la trasera. Tiene 5,8 pulgadas con una resolución de 4436 x 1125 que cabe en una mano. Destaca en ella la calidad OLED, que da un mayor contraste y una resolución que no pueden alcanzar las pantallas de LCD. Con la tecnología retina también ayudan a corregir las ausencias de brillo que suelen tener las pantallas OLED.

Ese nuevo tamaño elimina, como ya se había dicho, el botón Home y el dispositivo se desbloqueará deslizando el dedo desde la parte inferior a la superior. El sistema será el mismo para salir de una aplicación y volver a la pantalla de inicio, mejorando también el sistema de multitasking de cara a tener varias aplicaciones en marcha. Eso significa que el centro de control se abrirá desde la parte superior de la pantalla, deslizando en sentido contrario el dedo.

El desbloqueo ahora recae en el Face ID, la identificación facial que trabaja con la doble cámara infrarroja de la parte frontal que también es capaz de captar la luz de ambiente e incluso de iluminar para poder utilizar esta funcionalidad en la oscuridad. Face ID crea un modelo biométrico del rostro respaldado por una base de datos con millones de rostros cuyos datos luego se entremezclan con algoritmos basados en el machine learning.

Imagen de todos los iPhone presentados.

Este Face ID incluso es capaz de reconocer cuando está ante una fotografía del usuario o cuando está viendo una mascara y no el verdadero rostro. La seguridad, además, se ha multiplicado notablemente gracias a este nuevo modo de desbloqueo.

La cámara tiene unas características similares a las del iPhone 8, con 12 megapíxeles y dos sensores de estabilización en la parte posterior. En cuanto a la frontal, incorpora la tecnología retrato a la hora de tomar selfies mejorando notablemente la calidad.

La carga inalámbrica era otra de las funcionalidades que ya se habían avanzado. Al contrario que en el iPhone 8, necesitará un dispositivo que será exclusivo de Apple pero que permitirá cargar a la vez varios dispositivos de la compañía como el Apple Watch o los AirPods.

El precio estará, como se esperaba, en los 999 dólares, que ya serán euros en el Viejo Continente. Los que tengan ganas de tenerlo en sus manos tendrán que esperar. Hasta el próximo 27 de octubre no comenzará el periodo de pre venta y el iPhone X no llegará al mercado hasta el 3 de noviembre.

iPhone 8 más clásico

Pese a que Apple se empeñe en venderlo como un paso más allá en el iPhone, la octava generación es muy similar a la anterior, por mucho que incluya un color nuevo. La apariencia es prácticamente similar, con la introducción de una parte posterior fabricada en cristal reforzado con una estructura en acero para ayudar en la resistencia y la durabilidad, así como en la resistencia al agua.

Las pantallas, también clásicas: 4,7 pulgadas para el iPhone 8 y 5,5 pulgadas para la versión Plus. Sí que hay un nuevo chip en su interior, el A11 bionic, como lo ha bautizado Apple, con seis núcleos que es más rápido que su antecesor.

La cámara, por su parte, tiene 12 megapíxeles en su parte trasera con mejoras en cuanto a los píxeles y a los rangos de color, pero que tampoco da un gran salto pese a sus nuevos sensores en la cámara doble. Va a ser muy similar a las que ya tenía el iPhone 7 Plus.

Los iPhone 8 sí que tendrán unas pocas funcionalidades que eliminarán los cables, por ejemplo a la hora de reponer la batería. La esperada carga inalámbricada ya estará disponible y además será compatible con las principales bases que funcionan también con otros dispositivos de diferentes marcas.

Habrá solo dos versiones, de 64GB y de 256GB respectivamente, que comenzaron con 699 dólares para la versión normal y 799 dólares para el iPhone 8 Plus, que seguramente serán las cantidades que cuesten en euros en España. Estarán disponibles el 22 de septiembre, tres días después de la llegada del iOS 11.

Y además, un reloj

Además de los teléfonos, Apple también ha presentado la nueva evolución de su teléfono inteligente. El Apple Watch 3 llega con la misión de independizarse del iPhone y seguir profundizando en el sector de la salud y del deporte.

Pese a que sigue manteniendo un perfil bajo, las cifras están dando la razón a la compañía en su apuesta por este dispositivo. Las ventas, según ha explicado el propio Tim Cook, han aumentado un 50% en terminos interanuales y ya es el reloj más vendido del mundo superando a fabricantes tradicionales como Rolex o Fossil.

El Apple Watch no sólo te va a decir cuantas pulsaciones tienes en cada momento, o va a trackear los entrenamientos y a contar los pasos, también va a medir la recuperación e incluso el ritmo cardíaco para prevenir las arritmias y los ataques al corazón, en un programa en el que ha participado la Universidad de Stanford.

La funcionalidad más importante es esa independencia del iPhone, lo que empieza a dar verdadero sentido a un dispositivo como el Apple Watch. Gracias a eso se podrá, por ejemplo, escuchar Apple Music sin necesidad de recurrir al iPhone, simplemente conectando unos auriculares con el bluetooth. Siri hasta habla gracias a un chip W2 que está alojado dentro del reloj. Y todo eso, manteniendo el tamaño de la caja.

Estará a la venta el 19 de septiembre, con dos versiones a un precio de 329 y 399 precios respectivamente. Además habrá otro algo más económico por 249 dólares y se podrá empezar a reservar el próximo 15 de septiembre, aunque habrá que esperar hasta 2018 para tenerlo en España.