Aún hoy nos resulta difícil comprender los conceptos subyacentes al espacio-tiempo. Pero, intuitivamente, podemos calcular distancias y tiempo sin metros ni relojes. Algo así les ocurre a las palomas, según un estudio de la Universidad de Iowa publicado en Current Biology. Las palomas gozan de pensamiento abstracto para el espacio y tiempo.

Lo sorprendente es que su cerebro es muy diferente al de los primates, animales que creíamos exclusivos en esta habilidad. Parecen usar una región diferente del cerebro para hacerlo.

El experimento espacio-temporal de la paloma

Pusieron a palomas frente a a una pantalla. En ella se mostraban líneas largas y líneas cortas. Unas durante dos segundos, otras, durante ocho. Estas aves aprendieron que al picotear uno de los cuatro botones que identificaban la línea como corta, larga, veloz o lenta, recibían comida.

Pero los científicos empezaron a meter líneas de muchas longitudes y duraciones. Ya no había con qué comparar. Se enfrentaban cada vez a algo nuevo cada vez. Pues bien, las palomas seguían acertando, lo que significa que pueden procesar espacio y tiempo simultáneamente. | Vídeo: Mario Viciosa

 

“Lo que eso significa –dice Edward Wasserman, Profesor de Psicología Experimental en el Departamento de Ciencias Psicológicas y Cerebrales de la UI– es que las palomas usan un área común del cerebro para juzgar el espacio y el tiempo, sugiriendo que estos conceptos abstractos no se procesan por separado. Se han encontrado resultados similares con humanos y otros primates”.

Un cerebro diferente, pero capaz de lo mismo

Se sabe que la corteza cerebral es un lugar de procesos de pensamiento más elevados, incluido el habla y la toma de decisiones, y los cuatro lóbulos que lo componen, incluida la corteza parietal, procesan diferentes tipos de información sensorial.

Pero el cerebro de las palomas no tiene una corteza parietal, o al menos una desarrollada lo suficiente como para ser distinta. Entonces, las aves deben emplear otra área del cerebro para discriminar entre el espacio y el tiempo, o tal vez haya un mecanismo evolutivo común en el sistema nervioso central compartido por los primeros primates y las aves.

El hallazgo se suma al creciente reconocimiento en la comunidad científica de que las especies animales de orden inferior, como las aves, los reptiles y los peces, son capaces de tomar decisiones abstractas de alto nivel.

“De hecho, la destreza cognitiva de las aves ahora se considera cada vez más cercana a la de los primates humanos y no humanos”, dice Wasserman, quien ha estudiado inteligencia en palomas, cuervos, mandriles y otros animales durante más de cuatro décadas. “Esos sistemas nerviosos aviares son capaces de logros mucho mayores de lo que el término peyorativo pajarada sugeriría”.

En enigma de las palomas mensajeras

Desde la antigüedad se conoce la habilidad de las palomas bravías para orientarse y volver a su casa tras ser transportadas. En realidad, eso no tiene necesariamente que ver con el pensamiento abstracto. Pero aún no está claro como lo hacen.

Aparentemente, el Sol sirve de ayuda para la mayoría de especies, pero su capacidad para encontrar rutas podría estar en su pico. Las palomas acumulan partículas de hierro en esa parte, por cuanto se especula que serían capaces de detectar el campo magnético de la Tierra. Otros estudios sugieren que se basan en infrasonidos o el olfato.