Ni grandes pintores. Ni escultores. Ni siquiera a partir de modelos o actores que se parezcan a figuras históricas. Detrás de los retratos hiperrealistas de Jesucristo y Napoleón que se han viralizado en los últimos meses está el fotógrafo holandés Bas Uterwijk. Gracias a su destreza con una herramienta de inteligencia artificial (IA) ha logrado una aproximación al aspecto casi ‘real’ de personajes icónicos de la Historia.

Hace poco más de un año, Uterwijk comenzó a utilizar un sistema de IA para crear imágenes. La mayoría de obras que expone en su página web son fotografías a cámara, como las de otros fotógrafos profesionales. Pero a lo largo de su carrera, ha trabajado con efectos espaciales y animación 3D. Lo explicó el mismo en esta publicación de la Fundación Napoleón.

Para ponerle cara a todos estos personas ha utilizado Artbreeder. Se trata de una herramienta gratuita y disponible en Internet. Sólo hace falta crearse una cuenta. A partir de ahí, el software permite combinar imágenes para crear retratos realistas. Esto es posible gracias a las redes generativas antagónicas (GAN, por sus siglas en inglés).

Esta tecnología consiste en dos redes neuronales de IA enfrentadas en una especie de juego del gato y el ratón, según resume el Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT). Las redes entrenan con las mismas imágenes de una base de datos. Una de esas redes, la ‘generativa’, se encarga de crear variaciones en las imágenes que ya ha visto. Por otro lado, la otra red, la ‘discriminadora’, tratará de diferenciar sí está ante una imagen de la base de datos o ante una falsa fabricada la red ‘generativa’.

Imaginen que la red ‘generativa’ representa a una persona con tres brazos. Atendiendo a la base de datos, la red discriminadora sabría que está ante una fotografía falsa. Gracias a ese método de corrección, la ‘generativa’ aprende a crear imágenes más reales. Nvidia, la fabricante de procesadores gráficos, también utilizó las redes generativas antagónicas para crear caras de personas que no existen. También se había utilizado antes en el arte. Un grupo de investigación logró generar pinturas parecidas a las de Van Gogh.

De Billy el Niño a la Estatua de la Libertad

Ahora bien, los resultados de las redes neuronales no son siempre perfectos. Tampoco los de Artbreeder. Que la cara de Napoleón se vea más o menos realista depende del trabajo y la habilidad de Uterwijk. El software es muy bueno en algunas cosas pero no es perfecto y no funciona automáticamente, así que hay mucho trabajo adicional y experimentación», comentó el artista.

Su primera obra convincente fue la de Billy el Niño. A partir de ahí se puso manos a la obra y realizó las recreaciones de Napoleón, George Washington, el David de Miguel Ángel o el rostro de la Estatua de la Libertad. «El software utiliza  puntos de datos (características faciales comunes y cualidades fotográficas) para crear una imagen», explicó el fotógrafo al Daily Mail

El artista trata de guiar al software a un resultado más creíble. Muchos de los retratos los ha publicado en Twitter e Instagram, donde se hace llamar ‘Ganbrood’. Para recrear la cara de Isabel I de Inglaterra combinó en la herramienta varios retratos antiguos de la reina. Uterwijk emplea algunos trucos y hace retoques personales para corregir las creaciones de las redes neuronales. Considera que sus trabajos tienen más de interpretación artística que de precisión científica o histórica.