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Astronomía en el chiringuito: “¡Cómo no va a haber extraterrestres!”

Si vas a tratar de convencer a alguien de que los extraterrestres existen, hazlo al menos con base científica. Aquí te decimos cómo.

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Astronomía en el chiringuito: “¡Cómo no va a haber extraterrestres!”
Astrobiología en el chiringuito

Astrobiología en el chiringuito Mario Viciosa

Resumen:

En El Independiente te ofrecemos la guía definitiva para elevar el nivel de cualquier conversación en la barra de un chiringuito este verano. De los neutrinos superenergéticos, a las modernas técnicas de edición genética. Cualquier asiduo lector de este periódico estará familiarizado con algunos de los temas científicos de este año. Sé un Einstein en bermudas sin caer en cuñadismos. Aquí te advertimos qué frases puedes soltar con toda tranquilidad (color verde) y cuáles te harán parecer un patán cuántico (semáforo rojo). Hoy, astrobiología: vida en exoplanetas y en Marte. Puedes empezar diciendo…

  1. “La vida en la Tierra proviene del espacio. Somos extraterrestres”
    Es posible
    Esa frase puede hacer de ti el centro de atención del chiringuito y es un buen comienzo para hablar de marcianos y reptilianos. En realidad te estás refiriendo a la teoría de la panspermia. El premio Nobel de química Svante Arrhenius popularizó el concepto en 1903. Según esa tesis, la vida (microbiana) se habría originado en el espacio exterior y habría llegado a la tierra a lomos de meteoritos. En este sentido, los humanos nos hemos empeñado en poner a prueba a microorganismos para ver si podían vivir fuera de nuestro planeta. Y, sí. De hecho, por accidente, la misión a la Luna Surveyor 3 llevó bacterias que viajaron de vuelta a la Tierra y pudieron ser revividas sin mucho problema. Es decir, aguantan. No está tan claro que puedan resistir el impacto de un meteorito. Aunque hay estudios que sugieren que es perfectamente posible. La famosa misión Rosetta justamente tenía entre sus propósitos ver si era plausible la teoría de que la vida pudiera viajar en asteroides o cometas. Su robot Philae encontró moléculas precursoras de la vida. No vida, eso sí.
  2. “Yo ya estoy ahorrando para irme a una colonia de Marte”
    Cuñadez
    ¿Te estás quejando de lo mal tirada que está esa caña y pretendes irte a Marte? Olvídalo. En Marte el cultivo de cebada no está contemplado para tus cervecitas. Porque hay cultivos previstos, tal y como refleja la película y libro The Martian. Lo que no está claro es que rindan como en la Tierra y su producción será costosísima. Marte es hostil y no te va a gustar vivir allí: son siete meses de viaje desde la Tierra en los que pasarás calor, hambre, entumecimiento y querrás acabar con tus compañeros de tripulación. Una vez allí, tormentas inacabables de arena, suministros escasos, paseos muy limitaditos por el oxígeno portátil, por extensos desiertos helados. No, no es la tierra prometida. Por más que te digan que la Tierra será dentro de nada inhabitable, Marte es peor. La atmósfera de Pekín será sucia, pero es que en Marte prácticamente ni hay atmósfera. La Tierra se calentará dos grados de media, pero es que en tierras marcianas la temperatura promedio es de -55ºC. Quédate en ese apartamento que tienes en la playa. La cerveza de Marte es peor. Aquí te resumimos los severos inconvenientes de ir a Marte, pese a que técnicamente sea algo posible:
  3. “Cuidado con lo que te traes de Marte”
    Pues sí. Mucho.
    No es ninguna tontería pensar que, si un día vamos a Marte, no podemos traernos de vuelta cuaquier cosa. “Tenemos que estar preparados para ese momento”, señala Felipe Gómez, investigador del Centro de Astrobiología del CSIC-INTA e integrante del equipo español del robot en Marte Curiosity. En la película Life la muestra se analiza en un laboratorio suspendido en la Estación Espacial Internacional para no introducir vida alienígena en la Tierra. Pero ni siquiera eso parece lo más conveniente: “es poco probable que hubiera una buena razón para ello”, explica Catharine Conley, responsable de protección planetaria de la NASA. No hay un único protocolo y lo que está claro es que introducir una hipotética y microscópica forma de vida desde el espacio puede tener consecuencias inesperadas.Habrá que tener especial cuidado en la esterilización de los equipos. Esto se hace con especial cuidado tras las misiones Apolo. Correríamos el riesgo de que la vida que encontrásemos en Marte fuera en realidad terrestre. Actualmente, el Curiosity ya realiza experimentos con las muestras extraídas en el planeta rojo. La futura misión Mars 2020 planea recoger muestras de suelo para traerlas a la Tierra, aunque “aún no está claro cómo”. Como mínimo se deben seguir los protocolos de un laboratorio de bioseguridad de nivel 4, conocido como el Mars Sample Return Receiving Facility (MSRRF).

    ¿Estamos preparados en la Tierra para traer muestras de vida desde otros planetas? ¿Existe un protocolo? ¿Es correcto analizarlas en la Estación Espacial Internacional, como hacen en la película ‘Life’? | Vídeo: Mario Viciosa

  4. “Pero, ¿Cómo vamos a saber si hay vida en un exoplaneta con lo lejos que está? ¿Sabe acaso mi jefe si me estoy tomando una cerveza ahora?”
    No te pases de listo
    Se puede. Lo uno y lo otro. Para muestra, una foto:

    Detección de alcohol remota en Hamburgo

    Un espectrómetro permite detectar vapores de alcohol a gran distancia (estadio de Berlín, 2006) como lo hace a bordo de un telescopio espacial, detectando compuestos químicos en remotos planetas. Roland Harig

    Los telescopios que tenemos en órbita son capaces de ver qué sustancias hay en los más lejanos planetas, los exoplanetas, fuera de sistema solar. La comunidad científica trabaja ya con plazos de no más de quince años para dirimir si hay (otros hablan directamente de descubrir) vida extraterrestre. Existe el instrumental, tanto sondas como telescopios, con equipos que detectan compuestos de manera remota con enorme precisión y exactitud. El hecho de que los exoplanetas sean tan abuntantes los hace probabilísticamente candidatos a albergar vida. “Los telescopios son más prácticos, al menos para el objetivo de buscar vida”, explica Dimitar Saselov, descubridor de buena parte de los planetas habitables que nunca habitaremos. “Es verdad que no nos ofrece imágenes preciosas, pero eso no nos importará si encontramos vida extraterrestre”. Sus instrumentos pueden detectar concentraciones de gases compatibles con la vida a distancias enormes.

  5. “Es imposible que no haya vida ahí fuera, con lo grande que es el cosmos”
    Tiene sentido
    Nadie puede decirte lo contrario. Pero no estamos seguros. En realidad, en 1961, en plena búsqueda de vida alienígena dentro del proyecto SETI, el radioastrónomo Franck Drake identificó los factores necesarios para encontrar una civilización inteligente fuera de la Tierra. Lo plasmó en una ecuación, que vendría a decirnos que, ante la inmensidad del universo y la cantidad de galaxias formadas en él, es probabilísticamente necesario que haya alguna forma de vida ahí fuera. Sus cálculos se basan en el postulado de que hay unos dos billones de galaxias. Pero, si hay múltiples universos o, incluso, infinitos, las probabilidades se disparan. Otra cuestión sería poder entrar en contacto con ellas.

    N = R* . fp. ne . fl . fi . fc . L

    “Es casi imposible que no haya vida extraterrestre”, afirma Felipe Gómez, investigador en el Centro de Astrobiología del INTA, en Torrejón de Ardoz. “Dadas las estadísticas, las características de nuestro entorno, el número de estrellas del universo, etc. es perfectamente factible que haya vida fuera”. No todo el mundo piesa así, y un reciente estudio trataba de destacar las flaquezas de esa ecuación. Pero tampoco se puede deducir de él que no haya vida fuera de nuestro planeta. Otra cosa es que sea inteligente. Suponiendo que tengamos una definición solvente de inteligencia. Y de vida.

  6. “No van a encontrar vida inteligente fuera porque no la hemos encontrado dentro”
    Cuñadez
    Muy gracioso. Si hubieras sido el primero en hacer este chiste, estarías tú mismo demostrando que la afirmación es errónea. Hay vida inteligente en la Tierra y, conforme a la famosa ecuación de Drake de la que hablamos, debería existir ahí fuera.

    Fotograba tuneado de la película 'Arrival'

    Fotograba tuneado de la película ‘Arrival’

    Vida es un concepto muy antropológico. Buscamos lo que conocemos”, dice el astrobiólogo Domingo Marquina. Desde que existe el Proyecto SETI, buscamos algo con lo que poder comunicarnos, lo cual implica cierta inteligencia. “Toda civilización tiene un componente egoísta”, apunta Gómez. En Life se soslaya la idea de que un organismo extraterrestre, aun no teniendo un componente de maldad, podría ser atacante por el mero hecho de querer sobrevivir. Especialmente si comparte con los humanos la necesidad de una serie de recursos. “La vida conocida está basada en el carbono, que es un átomo muy versátil. Con él se construyen moléculas complejas” que forman la vida, recuerda Márquez. “Pero el silicio (presente en la arena) y el arsénico se han planteado como átomos que podrían también interacciones con otros elementos, aunque eso dificultaría más ese concepto de vida que tenemos”.

  7. “No tienes ni idea de la vida”
    Tenemos alguna idea
    Tenemos una idea bastante clara de qué es la vida a nivel químico. Pero no tan clara de cómo podría desarrollarse fuera de la Tierra. Vamos descubriendo entornos en los que hace años creíamos imposibles los desarrollos biológicos. De Riotinto (que es un entorno bastante marciano), a las emanaciones sulfúreas bajo el océano.
    Hay un laboratorio en la Universidad de Harvard que se dedica a fabricar vida sintética para tratar de ver si la reconoceríamos en planetas lejanos, en el caso de encontrarnos con formaciones que no tengan ni ojos ni antenas ni nada visible (porque sean agrupaciones moleculares microscópicas). De hecho, lo que estamos buscando como vida dentro del sistema solar debería parecerse a los microbios de los lugares más extremos.

    ¿Por qué es últil recrear la química de la vida en laboratorio para encontrar aliens? | Vídeo: M.V.

  8. “En el espacio hace un frío que pela, estamos perdiendo el tiempo buscando vida”
    Sabrás tú lo que es frío
    Para empezar, el espacio es un sitio bastante vacío. En el vacío no hay temperatura: ni frío ni calor, puesto que lo que entendemos por calor no son sino las moléculas de la materia en movimiento. Simplificando: sin materia, no hay calor. Ahora, en lugares como Mercurio la temperatura media es de 166ºC. En Marte, donde esperamos encontrar vida, -55ºC. Pero “demasiado frío” o “demasiado calor” es sólo una parte del puzzle de la habitabilidad de un lugar.La atmósfera o el campo magnético de un planeta como el nuestro nos protege de radiaciones y tormentas magnéticas procedentes de nuestra estrella. La vida conocida es posible gracias a un delicado equilibrio de circunstancias que, por ahora, no cumple la superficie de ningún planeta o satélite del sistema solar. Sí las cumplen exoplanetas terrestres o superterrestres. Ahora bien, ¿debemos dejar de buscar vida en Marte o Encélado? Aquí va un buen puñado de argumentos para que abanderes la exploración en busca de alienígenas:
  9. “Pues yo me voy a poner a buscar extraterrestres este verano”
    Puedes
    Buena idea. Te lo pasarás bien y ayudarás a la ciencia o, al menos, harás la exploración un poco más barata. Eso sí, no te tendrás ni que apartar del chiringo. Gracias al proyecto SETI@home, puedes contribuir a las investigaciones de la Universidad de Berkeley prestando un poco de tu ordenador personal para computar las ingentes cantidades de datos tras los cuales podría esconderse una señal alienígena. Eso sí, déjalo en manos de esa comunidad de expertos. Es muy fácil dejarse seducir por indicios que, finalmente resultan en fenómenos naturales aunque no menos fascinantes. Tú, a tu tapita de pulpo, animal que, por más que te lo hayan dicho, NO es extraterrestre.