Según el Museo de la Informática, el Efecto 2000 también conocido como Y2K es un bug o un error de software que se temía que tuviese letales consecuencias y que trascendiese más allá del mundo de la informática, a finales del siglo XX. Estaba basado en la idea de que, una vez diera comienzo el nuevo milenio, los ordenadores lo marcarían como año 00, retrocediendo, de este modo, hasta el 1900.

Para acercar a nuestros días este fenómeno que aconteció hace dos décadas, nos hemos puesto en contacto con José Luis Poza-Lujan, ingeniero informático y Subdirector de Comunicación y Promoción de Títulos de la Universidad de Valencia. El especialista ha comentado que el ‘Efecto 2000’ era algo que «sabía casi todo el mundo. Los primeros en tener conocimiento de ello fueron probablemente los programadores de los años 70, momento del boom de la informática».

No pasó nada porque se invirtió mucho dinero

Los primeros en dar la voz de alarma a nivel mundial fueron los medios de comunicación. «Hubo una campaña en Televisión Española que anunciaba a las empresas que tenían que actualizar el software. Estaban preparadas», explica el ingeniero. Para ese momento se llevaron a cabo muchas medidas. Más de 60.000 programadores del mundo trabajaron en ello: «se dedicaron a revisar los sistemas, a comprobar que el software era tolerante al efecto 2000», explica Poza-Lujan.

¿Que pasó en realidad? No mucho. En España, unos parquímetros no dejaban salir a los coches porque la diferencia entre el año 2000 y los últimos minutos del año 99 era un número negativo. Unas bibliotecas en Estados Unidos cobraron a sus clientes lo equivalente a cien años. «No pasó nada porque se invirtió mucho dinero», explica el ingeniero.

Sin embargo, de no haber estado preparados, el desastre habría sido fatal. Podría haber sido imposible retirar dinero del cajero del banco (como en la serie Years&Years) porque la libreta habría tenido -99 años. Los aviones con sistemas de navegación podrían haber perdido el rumbo. Los contadores eléctricos podrían haber enviado facturas millonarias. «Si pasabas al año 2000 y las fechas se calculaban con dos dígitos, consideraban que tú tenías 99 años de antigüedad en un recibo. Podría haber sido caótico».

Las grandes empresas se pusieron muy serias. «Algunos compañeros de carrera que trabajaban en IBM tuvieron que tener el móvil a mano por si sucedía algo en cualquier momento. Mucha gente tuvo que estar disponible en la Nochevieja del 1999 al 2000». Todo el personal tuvo que estar pendiente, y se fue observando cómo empezaba el nuevo año en el Pacífico, más en concreto en Nueva Zelanda y Australia. «Cuando vimos que Rusia no había caído, reinó la tranquilidad», puntualiza el ingeniero.

¿Cómo vivió la gente de a pie el Efecto 2000?

Según apunta el experto consultado, «la gente de a pie sintió más pánico que los profesionales». No sabían si estaban preparados, no sabían cómo iba a afectar a sus vidas. Sin embargo, quedan muy pocos resquicios de aquellos días.

El ingeniero recuerda que cuando faltaba un año, en las universidades comenzaron a enviar recordatorios para hacer copias de seguridad. «Mis compañeros tenían miedo porque los sistemas son muy complejos. Crees que lo tienes controlado pero, hasta que no pasó, no estabas tranquilo. Mucha gente se acostó más tarde porque empezó a celebrar el nuevo año después».

Así, todos los que trabajaban o utilizaban un sistema, por pequeño que fuera, se revisaba y si fallaba se sustitutía. «Cualquier sistema anterior al año 2000 te puede dar fallo. La informática se deshecha», sentencia Lujan.