Representantes de organizaciones no gubernamentales como Greenpeace International, Action Aid, WWF y el colectivo Union of Concerned Scientists (Unión de Científicos Preocupados) han subrayado su rechazo al estado de las negociaciones y su indignación por los textos que se van publicando de XXV Conferencia de Naciones Unidas sobre Cambio Climático que según sus manifestaciones ponen en peligro el Acuerdo de París de 2015.

Alden Meyer, de la Unión de Científicos Preocupados ha asegurado que no había visto tanta desconexión entre los políticos y la sociedad. «He estado asistiendo a estas negociaciones climáticas desde que comenzaron en 1991, pero nunca he visto la desconexión casi total que hemos visto aquí en la COP25 en Madrid entre lo que requiere la ciencia y la gente del mundo, y la demanda mundial y lo que los negociadores climáticos están entregando en términos de acción significativa».

Lo que están haciendo es destrozar una parte muy esencial del acuerdo de París.

Mohamed Adow, experto en políticas climáticas de la organización Christian Aid de ayuda al desarrollo, ha destacado que el borrador del «texto presentado por la presidencia chilena es desastroso y extremadamente decepcionante, lo peor que he visto en los 10 años que he estado siguiendo conversaciones sobre el clima, en un momento en que los científicos nos advierten sobre las devastadoras consecuencias del cambio climático. si las emisiones continúan aumentando». «Lo que están haciendo es destrozar una parte muy esencial del Acuerdo de París. Lo único que tuvimos en París nos dio la esperanza de que el acuerdo se fortalezca con el tiempo. Que volveremos a la mesa con una ambición creciente y actualizada para que podamos contener las emisiones crecientes. Esa única cosa, nos están dando una copia de lo que se acordó hace cuatro años», aseguró Adow.

Posteriormente ha elevado el tono y ha asegurado que «Si hubo una vez en la historia que los gobiernos la cagaron, diré aquí en Madrid que la han jodido. Y las personas en todo el mundo deben levantarse para salvar el planeta».

la presidencia chilena, tenía solo un trabajo por hacer, proteger la integridad del Acuerdo de París

Por su parte Jennifer Morgan, directora ejecutiva de Greenpeace mantiene que adoptar el texto que hay ahora sobre la mesa «sería una traición a la gente de todo el mundo que está sufriendo los impactos de la emergencia climática y pidiendo que los Gobiernos actúen ahora. La presidencia de la COP25, la presidencia chilena, tenía solo un trabajo por hacer, proteger la integridad del Acuerdo de París y no permitir que la avaricia y el cinismo lo rompieran en pedazos, en estos momentos la presidencia chilena está fallando. El modo de llevar las negociaciones por parte del Ejecutivo chileno demuestra que ha escuchado los intereses privados de las empresas contaminantes y no de la gente». 

La jefa de la delegación de WWF, Vanessa Pérez-Cirera, mantiene que “no podemos iniciar el Acuerdo de París con promesas que nos llevan a un mundo con temperaturas superiores a los 3°C. Esto no es lo que acordaron las Partes en París».

Mar Asunción, responsable de Energía y Clima de la ONG en España, ha señalado que «la única palabra que hasta ahora refleja la situación en la que nos encontramos es decepcionante», pues el último borrador facilitado por las partes «es muy flojo, ya que no responde a la emergencia climática».