Un año más las Islas Feroe hacen de escenario para la celebración del Grindadràp, una tradición legalizada que consiste en sacrificar a más de 250 ballenas y delfines que cruzan el Atlántico Norte con el fin de proveer comida a los ciudadanos.

El Grindadràp es una tradición ancestral practicada desde 1584 en el archipiélago danés, territorio autónomo de Dinamarca en el mar del Norte, en la que los cazadores rodean a ballenas piloto de aleta larga y delfines de flancos blancos que los barcos conducen hasta una playa certificada para que se pueda realizar el sacrificio. Ahí los matan con lanzas y machetes y luego reparten lo recogido a la comunidad local.

Niño sentado encima de una ballena muerta en el mar de las Islas Feroe
Niño danés sentado encima de una de las ballenas muertas en la matanza del Grindadràp

Normalmente, los delfines se capturan en cantidades más bajas que las ballenas (35 en 2020 y 10 en 2019), pero el pasado fin de semana más de 1.400 delfines fueron sacrificados. Esto ha desatado la ira de los ecologistas y activistas que llevan años intentando frenar la matanza, difundiendo fotos y videos de la masacre en el momento en el que se realiza, para que se visualice la larga agonía a la que son sometidos los animales antes de morir.

Sea Shepard, una organización benéfica que hace campaña contra la caza de delfines y ballenas, la describió como «una práctica bárbara».

Según Hallur av Rana, periodista de la televisión pública local KVF, no recordaba una captura de tal magnitud. «No tenemos tradición de cazar estos mamíferos, suele haber unos cuantos en la caza, pero no solemos matar a tantos», añadía. Además, afirmó que el 53% de la población se opone a la pesca de esta especie y les preocupa que este año atraiga una atención no deseada.

La explicación de Heri Petersen, capataz del grupo que conduce las ballenas hasta la costa, fue que demasiados delfines se reunieron en la bahía y no había gente suficiente para matarlos, por lo que aumentó su agonía.

Geert Vons, el artista y confundador de Artist for Sea Shepherd, ha escrito y publicado varios libros para niños en los que muestra su pasión por las criaturas acuáticas. Por ello, con la colaboración de Roger Olmos -artista vegano y activista de los derechos de los animales– ha escrito un libro donde narra la historia del Grindadràp para así intentar sensibilizar a las personas sobre todos los crímenes cometidos diariamente contra los océanos y las criaturas que lo habitan.

Aquí puedes ver algunas de las ilustraciones del libro Grindadràp, escrito por Geert Vons.