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Tamara Falcó en 'El Hormiguero': "La bofetada ha sido monumental y ha comprendido que tiene cosas que depurar"

Tamara Falcó en El Hormiguero el 12 de enero de 2023

Tamara Falcó en El Hormiguero el 12 de enero de 2023 Atresmedia

Tras la entrevista a Roberto Leal, Laura Escanes y Florentino Fernández en El Hormiguero (al que acudieron para presentar la 3ª temporada de El Desafío), Pablo Motos dio paso a la tertulia de actualidad compuesta por Cristina Pardo, Tamara Falcó, Nuria Roca y Juan del Val.

En la tertulia, Tamara Falcó aprovechó para hablar sobre su reconciliación con Íñigo Onieva. «Estoy muy feliz», admitió la hija de Isabel Preysler. «Decidimos enterrar el hacha de guerra la semana de Navidad. Él no tenía mi móvil y escribió a una amiga para decirle que quería hacer las paces conmigo. Me pareció bien y lógico. Con el espíritu de la Navidad y todo eso, el 24 de diciembre me dije: ¿Por qué no ir a misa juntos?», contó Falcó.

A las siete de la tarde le mandó un mensaje para ver si le quería acompañar a la Misa del Gallo. Le dijo que lo iba a intentar, fue a casa, saludó a todo el mundo, aunque Isabel Preysler ya se había ido a dormir. «Nos fuimos a la misa con la mala suerte de encontrarnos con la amiga del dueño de la revista ¡Hola! en el banco de al lado y enseguida me llamó el director, Eduardo Sánchez Pérez, a preguntarme», aseguró la hija de Isabel Preysler.

«Después de la misa nos quedamos hablando, intercambiamos las cosas que me habían hecho daño, las que le habían hecho daño a él y ya quedamos en plan de amigos. Le di mi teléfono nuevo y nos empezamos a mensajear», confesó. 

«El día 28 salió lo de mi madre y Mario (Vargas Llosa), llamó mi hermana desde Estados Unidos y pensé en el tío Julio, al que mi madre nunca le dio una nueva oportunidad, algo me hizo click«, añadió. «Mi madre me dijo: ‘Tamara, la gente no cambia'».

«El día 31 de diciembre dije que quería empezar el año bien, pasando página, y me pasé toda la tarde fatal, incluso lloraba», contó la colaboradora. «Le escribí un mensaje a Íñigo durante las uvas, en los cuartos, y le pregunté si iba a venir a verme después, y vino en moto. Que también le pilló un paparazzi en la puerta de casa», confesó. «Íñigo se ha dado cuenta. La bofetada ha sido monumental y ha comprendido que en su vida tenía cosas que depurar», comentó.

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