El caso de las joyas halladas en el despacho de José Luis Rodríguez Zapatero ha dado un nuevo giro con la versión presentada ante el juez de la Audiencia Nacional que instruye una rama del 'caso Plus Ultra'. El expresidente del Gobierno asegura que doce de las piezas más valiosas, tasadas en alrededor de 1,3 millones de euros, fueron un "obsequio estrictamente personal" que recibió en junio de 2007 del entonces rey de Arabia Saudí, Abdalá bin Abdulaziz Al-Saud, durante una visita oficial a Madrid.
La defensa de Zapatero detalla que se trata de tres juegos de alta joyería (collar, pulsera, sortija y pendientes) de oro blanco con rubíes, esmeraldas y zafiros, que el monarca saudí le entregó en el Palacio de La Moncloa, donde residía como presidente. Para acreditar esta explicación, el equipo legal ha pedido al juez que recabe cooperación internacional con Arabia Saudí, después de que los intentos previos del entorno del expresidente por obtener confirmación de Riad no hayan sido útiles.
La visita de Estado de 2007 y el protocolo de regalos institucionales
La visita oficial del rey Abdalá bin Abdulaziz a España tuvo lugar los días 18 y 19 de junio de 2007, en un momento de especial intensidad en las relaciones bilaterales entre ambos países. Durante ese viaje, el monarca saudí fue recibido por el rey Juan Carlos I, quien le impuso el Toisón de Oro, y mantuvo reuniones institucionales con el entonces presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, en La Moncloa.
En ese tipo de encuentros de Estado es habitual que se produzcan intercambios de obsequios entre los mandatarios, que pueden tener carácter institucional (destinados al Estado español) o personal (dirigidos al jefe de Gobierno o de Estado como cortesía diplomática). La versión de Zapatero sostiene que las doce joyas intervenidas en su despacho corresponden a una "atención estrictamente personal", aceptada "por deferencia y como muestra de agradecimiento y respeto" hacia el monarca saudí, y que desde entonces permanecieron guardadas "sin uso ni destino alguno y sin conciencia de su valor material".
Sin embargo, esta explicación ha generado interrogantes porque el inventario oficial de regalos recibidos por Zapatero durante su mandato recoge otros obsequios de Abdalá bin Abdulaziz que sí fueron entregados a Patrimonio Nacional, como un reloj de sobremesa dorado con esmeraldas y dos caballos, fechado el 19 de junio de 2007, la misma jornada en que la defensa sitúa la entrega de las joyas.
Quién era Abdalá bin Abdulaziz, el rey de Arabia Saudí
Abdalá bin Abdulaziz Al-Saud (también transcrito como Abdullah) fue rey de Arabia Saudí y guardián de los Santos Lugares del islam entre agosto de 2005 y enero de 2015. Nació en Riad el 1 de agosto de 1924, hijo del fundador del reino, Abdulaziz bin Saud, y pertenecía a una de las ramas principales de la extensa familia Al-Saud que domina la política saudí desde la creación del Estado moderno.
Antes de acceder al trono, Abdalá acumuló un largo recorrido en la estructura de poder del reino. Durante décadas ejerció como comandante de la Guardia Nacional saudí, un cuerpo clave para la seguridad interna y el equilibrio entre las distintas facciones familiares. Lo designaron príncipe heredero en 1982, cuando su hermanastro Fahd se convirtió en rey. Desde esa posición, ya era considerado el verdadero gestor de muchos asuntos de Estado, especialmente en política exterior y economía, mientras Fahd veía mermada su capacidad por problemas de salud.
Cuando Fahd falleció en agosto de 2005, Abdalá ascendió al trono con alrededor de 81 años, en un contexto marcado por el auge del precio del petróleo, la presencia estadounidense en la región tras las guerras de Irak y Afganistán, y la creciente influencia de Irán en Oriente Próximo. Durante su reinado, Arabia Saudí consolidó su papel como principal exportador mundial de crudo y actor central en la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), lo que le otorgó un peso decisivo en la economía global.
¿Cómo fue su reinado?
En el plano interno, Abdalá impulsó reformas moderadas como el envío de jóvenes al extranjero, la creación de la Universidad KAUST y tímidas aperturas políticas, mientras reforzaba la lucha antiterrorista frente a Al Qaeda. En política exterior mantuvo un enfoque pragmático, afianzó la alianza con EE.UU. y Europa, abrió puentes con potencias como China e India y sorteó la Primavera Árabe combinando un fuerte gasto social con la represión del régimen.
Abdalá bin Abdulaziz murió el 23 de enero de 2015 en Riad, a los 90 años, a causa de una neumonía. Le sucedió su hermanastro Salmán bin Abdulaziz, el actual monarca. Su figura se recuerda en el reino como la de un líder estabilizador, capaz de modernizar el país sin poner en riesgo el pacto entre la familia real y el establishment religioso.
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