El presidente francés, Emmanuel Macron, ha sido contundente. «Los islamistas no podrán dormir tranquilos en nuestro país», dijo después del asesinato del profesor Samuel Paty, a quien toda la nación rendirá homenaje el miércoles.

El primer ministro, Jean Castex, ha prometido este lunes «acciones y medidas» para luchar contra «el islamismo radical». Las medidas serán «la lucha contra el odio en internet, contra las asociaciones enemigas de la república, y la vigilancia y la investigación de todos los individuos que pongan en cuestión los valores del pacto republicano».

Habría unas 50 asociaciones en el punto de mira del gobierno. Unas 80 operaciones policiales se han llevado a cabo desde el viernes, el día del atentado.

Samuel Paty era un profesor apreciado por sus alumnos. Daba clase de geografía e historia. El ataque, perpetrado por un joven checheno de 18 años nacido en Moscú, ocurrió cerca del College du Bois-D’Aulne, en Conflants-Sainte-Honorine, donde el profesor impartía clases. Llegó a Francia como refugiado.

El viernes era el último día de clases de Paty antes de unas vacaciones escolares. El joven checheno confirmó con unos alumnos que aquel hombre de 47 años era Samuel Paty, lo siguió.

Lo acuchilló provocándole múltiples heridas en la cabeza y luego lo decapitó. En Twitter reivindicó el ataque y publicó fotos de la víctima decapitada.

Lo que provocó la ira de los islamistas radicales contra Paty fue una clase a principios de octubre sobre instrucción moral y cívica. Esta asignatura se organizan debates sobre secularidad, pena de muerte, aborto y libertad de expresión.

Para referirse a la cuestión de la libertad de expresión mostró las caricaturas de Mahoma de Charlie Hebdo si bien advirtió a aquellos que no quisieran verlas para que no lo hicieran o salieran de clase.

Un predicador fichado por la inteligencia gala

En relación con el asesinato de Samuel Paty han sido detenidos 15 personas, entre ellos cuatro estudiantes. Según ha publicado Le Monde, hubo alumnos que revelaron al terrorista Abdoullahk Azorov, de origen checheno, la identidad del profesor a cambio de unos cientos de euros.

El cerebro de la decapitación de Paty ha sido un predicador llamado Abdelhakim Sefrioui, fichado por los servicios secretos desde hace más de 15 años. Este predicador divulgó varios videos en redes sociales contra el profesor, de quien daba información con detalles.

El día del atentado fueron detenidas en Évreaux una decena de personas, la mayoría familia del asesino, entre ellos sus padres, un abuelo y un hermano pequeño. También el padre de una alumna que cargó contra el profesor en redes por mostrar las caricaturas de Mahoma en una clase sobre libertad de expresión.