La comunidad internacional verá pronto cómo cambia la política exterior de Estados Unidos. Joe Biden ha elegido a Antony Blinken, un claro defensor del multilateraismo, como jefe de su diplomacia. Su principal misión será restablecer las tradicionales alianzas de Estados Unidos, entre ellas la relación transatlántica. El Senado habría de confirmar a Antony Blinken como secretario de Estado.

Antony Blinken (Nueva York, 1962) tiene una amplia experiencia en política exterior. Fue subsecretario de Estado y principal asesor adjunto de Seguridad Nacional en la Administración Obama. También fue asesor de Seguridad Nacional de Joe Biden, cuando era vicepresidente.

Conoce a Biden desde que el ahora presidente electo estaba a cargo del Comité de Exteriores del Senado, para el que trabajaba Blinken como director del personal demócrata.

Ya había desempeñado puestos de responsabilidad con el presidente Bill Clinton, para quien redactó discursos de política exterior.

Estuvo en primera línea en decisiones como la operación Lanza de Neptuno, que condujo a la muerte de Osama bin Laden, en mayo de 2011, en la lucha contra el autoproclamado Estado Islámico, y en 2014 defendió la postura de Washington sobre la anexión de Crimea.

El padre de Blinken fue embajador en Hungría y su tío en Bélgica. Es un pragmático realista que cree en el poder de EEUU, pero un poder que tiene sus limitaciones. En un podcast de Intelligence Matters, Blinken decía que EEUU ha de reconstruir las alianzas para hacer frente a «la recesión democrática» experimentada durante el mandato de Trump que ha permitido «a las autocracias como Rusia y China a explotar nuestras dificultades».

El Brexit como un caos populista

En la CNN, el ex diplomático James Melville ha elogiado a Blinken sin ambages. «Tony fue un excelente subsecretario. Es brillante y amable y sería un líder maravilloso y muy efectivo de lo que tendrá que ser una de las tareas más monumentales de la diplomacia, limpiar los establos después del peor presidente y secretario de Estado que hemos tenido».

Para muchos miembros del Departamento de Estado, que se han considerado vapuleados por el presidente saliente, Donald Trump, la señal con Blinken es clara: demuestra el compromiso de Biden con la diplomacia y con el multilateralismo.

Una de las muestras de la gran diferencia entre lo que hemos visto con Trump y lo que nos espera con Biden y Blinken es cómo piensa quien será el próximo secretario de Estado sobre el Brexit. Considera que es un auténtico caos y le preocupa mucho más la paz en Irlanda del Norte.

Cree que el Brexit es fruto de las mismas tendencias que han dado alas a Marine Le Pen. Trump ha aplaudido sin pudor la salida del Reino Unido de la Unión Europea.

En una entrevista con Bloomberg, Blinken señalaba cómo Trump, al contrario de lo que pretende que creamos, «ha ayudado a que China avance en sus propias metas estratégicas». Biden defenderá la democracia en Taiwan, que puso de ejemplo de cómo han de tratase las relaciones entre Pekín y Washington.

«Desde mi punto de vista hemos sufrido un gran daño en los últimos cuatro años. Necesitamos reconstruir nuestras instituciones para que reflejen la fortaleza y diversidad de nuestro país», añadía Blinken, quien toca la guitarra en sus ratos libres y es un apasionado fan de los Beatles. En su cuenta de Twitter hay tantas imágenes de conciertos que de foros internacionales.

Los responsables de la Seguridad Nacional

La cuenta del equipo Biden y Harris ha confirmado el nombramiento de Antony Blinken y otros del equipo de Seguridad Nacional. Se hará cargo de Seguridad Nacional, Alejandro Mayorkas, el primer latino que ocupa este cargo. Es un abogado cubano-estadounidense.

También ha anunciado que por primera vez una mujer se hará cargo de la CIA. Se trata de Avril Haines, quien fue viceasesora de Seguridad Nacional en la Administración Obama.

La afroamericana Linda Thomas-Greenfield será la embajadora en la ONU en lo que supone una clara señal de la diversidad del gabinete.

Jake Sullivan será asesor de Seguridad Nacional. Y Biden recupera al ex secretario de Estado John Kerry como enviado especial para el clima. Otro mensaje de cómo la lucha contra el cambio climático será prioritaria en el mandato de Biden y Harris.