El tiempo apremia. La policrisis del coronavirus ha golpeado duramente la economía de Estados Unidos. Joe Biden, aún presidente electo, ha anunciado su Plan de Rescate de la economía estadounidense. Son ayudas por valor de 1.500 billones de euros. 

Millones de estadounidenses han perdido el empleo por las consecuencias de la propagación del nuevo coronavirus. EEUU es el país del mundo con más número de casos, 23,3 millones, y más personas fallecidas, más de 388.000, según la Universidad Johns Hopkins

El Plan de Rescate se basa en tres puntales: una ayuda directa de 1.400 dólares (1.150 euros) a los hogares estadounidenses; una ampliación de los beneficios por desempleo; y fondos para acelerar el plan de vacunación, así como más financiación a los gobiernos estatales y locales. 

Recientemente el Congreso ha aprobado otra ayuda directa de 600 dólares (unos 500 euros). Biden había prometido que los estadounidenses recibirían unos 2.000 dólares para paliar los efectos de la crisis. Ya suman 1.800 dólares (unos 1.700 euros). 

El subsidio por desempleo aumentará a 400 dólares (330 euros) semanales en lugar de los 300 dólares (unos 250 euros) actuales. Elevará el salario mínimo a 15 dólares (12,3 euros) la hora. Habrá una moratoria por desalojo hasta septiembre. 

El plan destina 160.000 millones de dólares (131.600 millones de euros) para el programa de vacunación en el país y 20.000 millones (18.000 millones de euros) para las tareas de distribución de las dosis. Joe Biden se ha planteado como reto que se hayan administrado unos 100 millones de dosis de la vacuna en sus primeros cien días de gobierno.

Luz verde del Congreso

Este paquete de ayudas, con un monto similar al Cares Act aprobado en marzo de 2020, necesita la luz verde del Congreso para salir adelante. 

En la Cámara de Representantes los demócratas tienen mayoría, pero en el Senado hay empate a 50 senadores. Con el voto de calidad de la presidenta de la Cámara, que será a partir del 20 de enero Kamala Harris, los demócratas cuentan con una mayoría ajustadísima. Sin embargo, para la mayor parte de la legislación se precisa una supermayoría de 60 senadores. 

En un mensaje dirigido a la nación, Biden ha dicho:  “Durante esta pandemia, millones de estadounidenses, sin tener la culpa, han perdido la dignidad y el respeto que viene con un trabajo y un cheque de pago… No podemos dejar que las razones pasen hambre, que pierdan sus hogares… Tenemos que actuar y tenemos que hacerlo ahora”.

La presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, y el líder demócrata del Senado, Chuck Schumer, se han mostrado dispuestos a que el plan se apruebe lo antes posible. 

“Después de que el Congreso aprobó el proyecto de ley de ayuda de emergencia más reciente en diciembre, los demócratas dejaron claro que se necesitaba hacer mucho más. Nos complace que el paquete Biden-Harris incluya mucho de lo que los demócratas del Congreso han estado luchando», señalan Pelosi y Schumer en un comunicado.

Los republicanos, contrarios a aumentar el déficit presupuestario, plantearán objeciones. El último plan se aprobó tras meses de tensas negociaciones y cuando las ayudas se habían agotado.