La CIA ha revelado un informe que confirma que el príncipe heredero saudí Mohamed bin Salman «aprobó» la operación para «capturar o matar» al periodista saudí Jamal Khashoggi, crítico con el régimen de los Saud. Sin embargo, la Administración Biden no le incluye entre las 76 personas sancionadas por sus amenazas a disidentes.

«La relación con Arabia Saudí va más allá que un individuo en particular», ha declarado el secretario de Estado en una conferencia de presa. Antony Blinken ha confirmado que Estados Unidos va a «recalibrar» la relación con Riad.

El informe de la CIA, que Trump impidió declasificar durante dos años, deja clara la relación del conocido como MBS con la muerte de Khashoggi, que entró en el consulado saudí en Estambul el 2 de octubre de 2018 para lograr los documentos que necesitaba para su matrimonio. De ahí nunca salió. Lo mataron y descuartizaron en el consulado.

En diciembre de 2019 un tribunal saudí condenó a muerte a cinco personas por la muerte de Khashoggi, que vivía en Estados Unidos. Otras tres personas recibieron penas de cárcel. La Fiscalía General saudí rebajó las penas de muerte a 20 años en septiembre de 2020.

La Corte liberó a Saud al-Qahtani, ex asesor de la familia real, a quien EEUU ya había sancionado. También absolvió al cónsul general saudí en Estambul, Mohamed al Otaibi.

En el informe de la CIA se señala que «dese 2017, el príncipe heredero ha tenido un control absoluto de las organizaciones de seguridad y servicios de inteligencia del reino, lo que hace altamente improbable que funcionarios saudíes llevaran a cabo una operación de esta naturaleza sin la autorización del príncipe». Riad mantiene que actuaron por libre.

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La CIA apunta que el equipo que llevó a cabo la operación se componía de personas que trabajaban para el Centro Saudí para Estudios y Asuntos de los Medios de Comunicación, dirigido por un asesor cercano al príncipe heredero, y miembros de su propio cuerpo de seguridad.

Previamente, la ONU investigó el caso. La abogada Agnes Callamard confirmó que el príncipe heredero había ordenado la operación. Callamard ha pedido a Estados Unidos que «asuma el liderazgo» para que se haga justicia.

La Prohibición Kashoggi

El Departamento de Estado ha anunciado que va a restringir el visado a 76 saudíes involucrados en amenazas a disidentes saudíes. Las medidas se han dado a conocer como Prohibición Kashoggi, en honor al periodista asesinado, según un comunicado del secretario de Estado, Antony Blinken.

Según esta normativa, EEUU puede imponer restricciones a quienes, actuando en nombre de gobiernos extranjeros, «hayan estado implicados en actividades extraterritoriales contra disidentes». Muchos de los sancionados colaboraron o participaron en la operación contra Khashoggi.

A su vez, el Departamento del Tesoro ha congelado los activos y propiedades en EEU o en manos de entidades estadounidenses al ex subdirector general de la Inteligencia de la Presidencia saudí, Ahmad Hasan Mohamed Al Asiri. Está considerado como el cabecilla de la operación contra el periodista saudí.

Como señala The Washington Post, hay legisladores descontentos con la exclusión del príncipe heredero de estas sanciones. Según el senador Ron Wyden, demócrata de Oregon, «el príncipe heredero debería sufrir sanciones, incluidas las financieras, de viaje y legales, así como consecuencias el gobierno saudí».

Biden habló el jueves con el rey saudí, Salman bin Abudlaziz, a quien habría expuesto las conclusiones del informe de la CIA. En la campaña electoral, Biden calificó a Arabia Saudí como un «Estado paria». Sin embargo, ahora Blinken ha señalado que «EEUU está comprometido en su relación con Arabia Saudí», si bien ha subrayado que «la colaboración debe reflejar los valores de nuestro país».