Internacional

Minneapolis revive su duelo por Floyd en el arranque del juicio al ex policía Chauvin

El agente que le hostigó se enfrenta a los cargos de asesinato en segundo grado y homicidio imprudente en segundo grado

Un gran cartel con la imagen de George Floyd con flores en su recuerdo en Minneapolis

Ramos de flores y velas al pie de un gran dibujo con la imagen de George Floyd. ANNA KOENNING

La ciudad de Minneapolis vive con miedo, desánimo y desconfianza los preparativos del que será el juicio del año. Hoy lunes empieza el juicio a Derek Chauvin, el expolicía blanco que hincó su rodilla casi nueve minutos en el cuello de George Floyd, un afroamericano de 46 años el pasado 25 de mayo. 

Los cargos contra él son asesinato en segundo grado y homicidio imprudente en segundo grado. Es posible que se añada también otro cargo, asesinato en tercer grado. Chauvin, de 44 años, se expone a una condena de 40 años de cárcel. El primer paso del juicio será la selección del jurado.

Derek Chauvin, un policía con 19 años de experiencia antes de su despido por provocar la muerte a Floyd, tenía 17 denuncias en su hoja de servicios, según ha publicado el Star Tribune. En una ocasión Chauvin apuntó con su arma a un chico de 17 años por tener una pistola de juguete en su auto durante un juego con otros estudiantes. 

Según otra denuncia, el expolicía colocó su rodilla en la espalda de un niño de 14 años. Este niño también dijo las palabras que pronunció Floyd antes de morir: “No puedo respirar”.  

A pesar de estas denuncias, solo fue castigado una vez, después de un incidente en 2007 en el que Chauvin sacó a una mujer violentamente de su coche por conducir 16 km por hora por encima del límite permitido. Solo recibió una carta de reprimenda.

Amira Faruq, vecina del centro de Minneapolis que acudió a las manifestaciones después de la muerte de Floyd en mayo pasado, no tiene mucha fe en el juicio. «Me siento…  ¿Qué es lo contrario de optimista?», dice Faruq. «Me siento desanimada, me siento asustada, y me siento enojada».

La ira después de una agonía pública

La agonía de Floyd, grabada en video y compartida millones de veces, fue la chispa de numerosas manifestaciones globales contra la violencia de la policía y a favor de los derechos civiles de los afroamericanos.

Durante las protestas en Minneapolis, la policía usó gas lacrimógeno y balas de goma contra los manifestantes, periodistas y viandantes. En los días después de la muerte de Floyd, más de 16 edificios ardieron y 1.500 sufrieron daños incluyendo la estación de policía donde trabajaba Chauvin y un taller llamado Autozone. La policía descubrió después que quien había provocado el fuego en el Autozone era miembro de una organización supremacista.

Los manifestantes pidieron la abolición de la policía, y en junio el Ayuntamiento de Minneapolis votó para reformar el sistema de seguridad pública, pero todavía no lo ha hecho. Además, la policía de Minneapolis prohibió la práctica de reducir a los sospechosos hincándoles la rodilla en el cuello.

El último día de George Floyd

George Floyd había llegado a Minneapolis desde Texas para empezar de nuevo. Encontró a Dios, conocía a una comunidad y estaba intentando estar sobrio. De gran tamaño, Floyd trabajaba como guardia de seguridad.

Sus amigos y familia recordaban a Floyd como un hombre amable, trabajador y de buen corazón. Uno de sus jefes le consideraba como el mejor empleado que había tenido. Su novia dijo que siempre ayudaba a la gente sin hogar en la ciudad.

Estaba contento en Minnesota, a pesar de la nieve y el frío del invierno, algo que no experimentó en Texas. 

Ese fatídico 25 de mayo, Floyd había acudido a una tienda llamada Cup Foods a pagar su factura telefónica. El empleado le acusó de pagar con dinero falso y llamó a la policía. Cuatro policías, incluido Chauvin, se presentaron para interrogarlo. 

George Floyd no lo sabía, pero ese fue su último día con vida. 

Temor a estallidos violentos

En las semanas antes del juicio, el alcalde de Minneapolis y el gobernador de Minnesota, los dos demócratas, se han estado preparando para la posibilidad de que haya manifestaciones violentas. 

Los edificios del gobierno en el centro de Minneapolis, incluyendo donde se celebrará el juicio, están rodeados por vallas y alambradas. La ciudad ha gastado más de 600.000 dólares en esta protección. En total, planea gastar al menos un millón, según el Star Tribune.

Andrew Nelson, un vecino que vive en pleno centro de Minneapolis, está frustrado con las prioridades de la ciudad. En su ruta al trabajo pasa cada día por delante de las vallas y las alambradas. «Las ciudades y gobiernos están dispuestos a poner más dinero en todo lo basado en lo militar antes que cuidar de los ciudadanos», dice Nelson. 

Tengo miedo de lo que pueda pasar como respuesta a nuestro descontento»

amira faruq

La ciudad está planeando usar miles de soldados y policías adicionales procedentes de otras partes del estado para evitar el caos. A Faruq esta militarización de la ciudad le recuerda lo que vivió el verano pasado. 

«El año pasado, la Guardia Nacional se desplegó por los barrios residenciales”, afirma Faruq. «Esto es lo que me da miedo. Tengo miedo de lo que pueda pasar como respuesta a nuestro descontento». 

La policía de Minneapolis tiene un extenso historial de racismo. Aunque sólo el 20% de la población es negra, más del 60% de las víctimas de disparos por la policía entre 2009 y 2019 eran afroamericanos.

“Todo en este país está concebido para mantener el statu quo”, señala Faruq. “La policía impone esto”.

Unidos frente a los abusos

Para los residentes y activistas de Minneapolis, las medidas del gobernador y el alcalde no necesariamente garantizan la seguridad. Taycier Elhindi, presidenta de Visual Black Justice (VBJ), una organización para lograr la justicia para la comunidad afroamericana, cree que hay una disparidad entre lo que defienden la policía y los líderes gubernamentales, y lo que demanda la comunidad. 

“Está claro que ellos están esperando disturbios, manifestaciones, y usar gas lacrimógeno contra nosotros”, afirma Elhindi. “Lo que yo espero ver es un montón de gente unida, y que tal vez estén indignados y tal vez haya sentimientos negativos involucrados, pero la gente se une como una comunidad para cuidar de sí mismos cuando están lastimados”. 

Con VBJ, Elhindi está planeando una manifestación en las inmediaciones del edificio durante el juicio. La organización ha recogido más de 100 espejos en los que van a volcar pintura roja para que parezca sangre. Cuando vean a la policía, los mostrarán pintados de rojo y cuando entre la familia de Floyd, les enseñarán mensajes positivos. 

“Tal vez parecerá intimidante”, apunta Elhindi. “Pero hasta que uno no forma parte de de la manifestación, no se da cuenta de que esta es una comunidad unida y una comunidad de luto, una comunidad que quiere justicia”.

Cada vez que un policía queda libre después de asesinar a una persona negra, los supremacistas se reafirman en sus tesis»

taycier elhindi

Elhindi espera que el juicio sea justo y sirva para rendir cuentas. “No sólo es Chauvin quien debe rendir cuentas”, dice la activista. “Cada vez que un policía queda libre después de asesinar a una persona negra, los supremacistas y los racistas se reafirman en su tesis de no se trata de un asesinato”. 

Faruq tiene previsto asistir a las manifestaciones durante el juicio. «Tengo que estar ahí por mi gente, por mí, por mi futuro. He de ir por defender aquello en lo que creo, ¿sabes?”, dice. “De forma segura, siempre de forma segura con respeto al Covid.”

Nelson, como otros ciudadanos de Minnesota, espera que el jurado condene a Chauvin. «Creo que es un momento muy importante para que las autoridades gubernamentales intenten hacer lo que es correcto», dice Nelson. “Pero espero lo peor».

El juicio, en ‘streaming’

El juicio a Chauvin será histórico porque el juez decidió permitir una transmisión en vivo. «Vamos a ver por primera vez en Minnesota cómo funciona. Vamos a ser capaces de ver los argumentos en tiempo real, algo muy valioso para asegurar que haya un proceso de rendimiento de cuentas”, dice Sarah Wiley, abogada y estudiante de doctorado en la Universidad de Minnesota.

Las tres grandes partes del juicio que empieza este lunes son la selección del jurado, los testimonios y el veredicto. Para la selección del jurado, los abogados de la acusación y del estado van a seleccionar a 16 personas: 12 decidirán el veredicto del caso y cuatro serán suplentes. Durante este proceso, los abogados pueden descartar a quienes consideren que tienen prejuicios sobre la policía, entre otras razones.

La selección del jurado es una fase delicada en este caso porque es muy conocido. Los jurados potenciales necesitan responder a un cuestionario sobre lo que ya saben y sobre sus opiniones.

Estamos tratando de establecer controles para que no haya prejuicios injustificados hacia el acusado»

sarah wiley, abogada

Sarah Wiley indica que el objetivo de los abogados en la selección del jurado es evitar prejuicios. «Estamos tratando de establecer controles para que no haya prejuicios injustificados hacia el acusado en este caso, y para asegurar que los medios de comunicación no están cruzando la línea en términos de dar más información de lo que ya ha sido probado”, explica la letrada. 

La selección del jurado durará dos o tres semanas, y después comenzará  la etapa de los testimonios, que está previsto que empiece el 29 de marzo. «Entonces el jurado podrá ver las pruebas y escuchar los argumentos de los dos lados», señala Wiley. 

Muchos George Floyd

Independientemente del veredicto, Nelson cree que este juicio puede ser el primer paso para solucionar un problema sistémico. «Aunque no creo que vaya a darse el cambio monumental que necesitamos, creo que va a ser un revulsivo y facilitará que haya avances para que la policía se atenga a las mismas normas que el resto de los ciudadanos cuando comete un crimen», señala Nelson.

Elhindi también cree que el veredicto no va a resolver el racismo y violencia de la policía. 

«Hay muchos más George Floyd en el mundo», afirma. «Y continuarán existiendo después de que la gente se olvide de este juicio».

Comentar ()