La caza de brujas ha comenzado en Bolivia. El ministro de Gobierno de Bolivia, Eduardo del Castillo, ha anunciado en su cuenta de Twitter que la ex presidenta Jeanine Áñez ha sido arrestada en Trinidad. La Fiscalía acusa a Áñez de «sedición, terrorismo y conspiración». Sin embargo, Áñez, que asumió el poder cuando Evo Morales huyó del país tras ser depuesto, denuncia que es víctima de «persecución política».

El viernes se anunciaron las órdenes de aprehensión contra la ex presidente y sus ministros de Presidencia, Yerko Núñez; de Gobierno, Arturo Murillo; Defensa, Luis Fernando López; Justicia, Alvaro Coimbra; y Energía, Rodrigo Guzmán. Contra ellos pesan acusaciones por el caso golpe de Estado.

Dos de ellos, Murillo y López huyeron a Estados Unidos. Coimbra y Guzmán fueron detenidos y trasladados a La Paz.

Ha sido Lidia Patty, ex diputada del Movimiento al Socialismo, quien ha abierto el caso golpe de Estado por la revuelta que dio lugar a la renuncia del entonces presidente Evo Morales, según informa La Razón de Bolivia. Las protestas en las calles por las sospechas de fraude en el recuento electoral derivaron en un motín policial y la intervención de las Fuerzas Armadas. Instaron a Morales a dejar el poder.

Los principales acusados son el líder cruceño Luis Fernando Camacho, gobernador de Santa Cruz, y su padre. También ha sido arrestado el ex jefe del Estado Mayor Flavio Arce.

«Denuncio ante Bolivia y el mundo, que en un acto de abuso y persecución política el gobierno del MAS me ha mandado arrestar. Me acusa de haber participado en un golpe de estado que nunca ocurrió. Mis oraciones por Bolivia y por todos los bolivianos», ha escrito Áñez en sus redes sociales.

El actual ministro de Justicia, Iván Lima Magne, informó que la denuncia que abrió la investigación que ha provocado la detención, se ha presentado «contra la exsenadora Jeanine Áñez, no contra la expresidenta», por lo que «no está protegida por un juicio de responsabilidades».

En octubre de 2020, ganó las elecciones en primera vuelta Luis Arce, el candidato del MAS, apadrinado por Evo Morales. El ex presidente regresó al país, tras pasar la mayor parte de sus meses de exilio en Argentina.