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La policía que disparó al joven negro en Minnesota, acusada de homicidio involuntario

La agente Kimberley Potter, que dimitió el martes, puede ser condenada a diez años de cárcel

Un manifestante con el hombre de Daunte Wright en su ropa se planta ante la policía

Un manifestante por la muerte de Daunte Wright a manos de la policía se planta en plena calle. EUROPA PRESS

Minnesota, que aún no se ha recuperado de la herida que ha dejado la muerte de George Floyd, el pasado 25 de mayo, revive ahora su peor pesadilla. Otra vez un afroamericano ha muerto a manos de una agente. La policía, Kimberley Potter, de 48 años y más de 25 años de servicio, será acusada de homicidio involuntario.

Potter dijo que se había equivocado de arma, tras disparar a un joven afroamericano en Brooklyn Center. Daunte Wright, de 20 años, resultó muerto. De nuevo muchos manifestantes han volcado su indignación en las calles. Varias ciudades han decretado el toque de queda.

La agente Potter, que este martes presentó su renuncia, será acusada de homicidio en segundo grado. La Oficina del Fiscal del condado de Washington va a presentar los cargos contra Potter, según el fiscal Pete Orput, en una información del Star Tribune. Puede ser condenado a una pena de diez años de prisión y 20.000 dólares de multa.

Esta muerte tiene lugar justo antes de que empiece la sexta semana del juicio a Derek Chauvin, el policía blanco que hincó su rodilla en el cuello de George Floyd más de nueve minutos. Brooklyn Center es una ciudad vecina de Minneapolis, donde se celebra el juicio.

Los oficiales detuvieron a Wright por llevar placas de matrícula ilegales y por una orden judicial, así como por llevar un ambientador colgando del espejo retrovisor de su automóvil. Es ilegal pero suele dejarse pasar. Las imágenes de la cámara corporal del encuentro muestran cómo Wright trataba de volver al asiento del conductor del automóvil cuando Potter gritó Taser (arma de electrochoque) varias veces y disparó su arma a quemarropa.

El jefe de la policía de Brooklyn Center dijo en una rueda de prensa que al parecer Potter creía que estaba usando su Taser, un arma menos letal. Wright que estaba a corta distancia estrelló su coche. Su novia, en el asiento del copiloto, resultó herida leve.

Wright llamó a su madre por teléfono mientras estaba siendo detenido y ella escuchó a alguien diciendo: «Daunte, no corras». La conversación se interrumpió. Su novia llamó más tarde para informarle de que había recibido disparos.

He amado cada minuto como política al servicio de la comunidad, pero creo que lo mejor ahora para mi departamento, mis compañeros y para la comunidad, es que renuncie como agente»

agente kimberley potter

La agente, cuya identidad se reveló un día después de los hechos, ha sido policía durante 25 años. Defiende que se equivocó de arma. «Mierda, le he disparado», dijo tras darse cuenta de lo que había sucedido.

Este martes la agente Kimberley Potter ha presentado su dimisión. «He amado cada minuto como policía y estar al servicio de la comunidad ha sido lo mejor de mi trabajo, pero creo que lo mejor para la comunidad, para el departamento, y para mis compañeros, es que renuncie como agente», ha escrito en una carta dirigida a las autoridades municipales, según informa el Star Tribune.

Despliegue de policías y guardia nacional

Horas después de que se conociera este nuevo suceso violento, varios manifestantes se concentraron en el área, una zona en la que se desplegaron policías y guardia nacional.

Abby Skapyak, estudiante de la Universidad de Minnesota, supo de la muerte de Wright mientras estaba en otra marcha contra la violencia policial. Dejó esa protesta para ir a Brooklyn Center, donde visitó el memorial que se ha levantado donde murió Wright.

«Me impresionó una madre que decía que temía que si tenía un hijo afroamericano fuera el próximo Floyd o el próximo Wright», decía Abby Skapyak, estudiante de la Universidad de Minnesota, que participó en las protestas por esta nueva muerte violenta.

Saber que alguien de mi edad había muerto es descorazonador. Pero si lo hace a manos de la policía que debería protegernos, es trágico»

daniela kunkel-linares

Daniela Kunkel-Linares señalaba que como persona blanca se sentía obligada a colocarse al frente de las protestas del domingo. «Saber que alguien de mi edad había muerto es descorazonador. Pero si lo hace a manos de la policía, de los agentes que deberían protegernos, es trágico».

Emanual Williams, estudiante de leyes y empleado en el Legal Rights Center, asistió a las protestas del lunes en Brooklyn Center, por su dedicación profesional y por convicción personal.

«Espero que algún día no tengamos que dar el mismo tipo de consejo que me dio mi padre, o que mi abuelo dio a mi padre, sobre cómo tenemos que actuar si vemos un policía. Estés haciendo lo que sea, aunque no sea nada incorrecto, ponte en pie», afirmaba Williams, afroamericano. «No tendría que ver mi vida bajo amenaza, porque soy simplemente un ser humano».

Los manifestantes cantaron lemas como «Black lives matter» (las vidas de los negros importan) y «sin justicia no hay paz» cuando los voluntarios repartían snacks, agua y asistencia médica a quienes la necesitaban.

Fue arbitrario cómo decidieron ir a por nosotros. No había sucedido nada que lo justificara»

abby skapyak

La policía dio a los concentrados un aviso de diez minutos antes de emplear gas lacrimógeno, balas de goma y granadas aturdidoras para dispersarlos. «Cada vez que nos tiraban una granada aturdidora la gente corría porque no sabía si era gas lacrimógeno o balas de goma lo que iba después», explicaba Skapyak. «Fue completamente arbitrario cómo decidieron ir a por nosotros. No había sucedido nada que lo justificara».

Muchos se alarmaron por el hecho de que la policía empleara estos medios en medio de una vecindad. «Seguían arrojando estas granadas aturdidoras cerca de casas donde hay niños. Verlo deja claro cómo el recurso a la violencia no se justifica», señalaba Kunkel-Linares.

Los participantes en la manifestación tenían cuidado de no contribuir a la expansión del coronavirus. Llevaban mascarillas y mantenían la distancia. Solo removieron sus mascarillas cuando los policías arrojaron gases lacrimógenos y tenían dificultades para respirar.

Toques de queda en varias ciudades

El lunes, varios gobiernos locales decretaron toques de queda desde las siete de la tarde a las seis de la mañana de este martes en un intento de contener la violencia. El toque de queda empezaba justo a la hora a la que se había convocado una vigilia por Wright. E

s la primera noche del Ramadán, un momento en el que la relevante población musulmana de las Twin Cities habían planeado reunirse a rezar.

Los toques de queda son antidemocráticos y son ilógicos. La gente está rindiendo homenaje a un miembro de su comunidad»

daniela kunkel-linares

«Los toques de queda son antidemocráticos y son ilógicos. La gente está rindiendo su último homenaje a un miembro de su comunidad. Están siendo criminalizados porque la policía tarda mucho en sentarse en el banquillo», añadía Kunkel-Linares.

Williams aseguraba que tenía un sentimiento muy fuerte de comunidad, pero que se vio «entumecida» por la experiencia. «Una parte de mi se sentía entumecida al ver cómo gente como yo se veía en el espejo de quienes habían muerto por funcionarios que deberían protegernos», decía Williams. «Ha sido una experiencia paralizante y me hace pensar: ‘¿cuándo mi vida importará a la ciudad y al sistema que me tendría que proteger’?».

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