¿Cómo nos ven nuestros vecinos? Desde fuera la imagen de España no ha quedado dañada por la crisis del coronavirus. Sin embargo, los españoles seguimos con una aguda tendencia a autoflagelarnos, una tendencia que se agudiza en tiempos de dificultades.

«Los habitantes del resto del mundo consideran que España lo ha hecho tan bien o tan mal como otros, si bien hay que tener en cuenta que aún no ha terminado esta crisis y no se sabe qué se debería haber hecho», afirma Carmen González Enríquez, investigadora del Real Instituto Elcano, en la presentación del noveno barómetro de la imagen de España.

La posición de España no ha cambiado desde 2018: sigue por detrás de Alemania y por delante de Italia, Francia y Reino Unido en el ranking. Todos los países han perdido valoración, pero después del Brexit, el Reino Unido es el país con una imagen más dañada.

Cada año, y ya lleva nueve ediciones, el Real Instituto Elcano elabora un barómetro de la imagen de España. Es una evaluación sobre la imagen y el prestigio del país basada en encuestas online entre internautas de 11 países en esta edición.

España sigue siendo atractiva como destino turístico. El pasaporte que promueve la UE dará mucha seguridad»

carmen gonzález enríquez

«España sigue siendo atractiva como destino turístico. El momento en el que la pandemia desaparezca España tendrá el mismo atractivo que antes. Va a recuperar a los turistas en cuanto estén vacunados. El pasaporte que promueve la UE dará mucha seguridad», explica González Enríquez, que alude a una encuesta del Real Instituto Elcano sobre turismo.

La imagen que tiene España fuera es mejor que la que presenta dentro. Somos mucho más críticos con nosotros mismos que nuestros vecinos. Nos consideran un país «religioso y tradicional, democrático, fuerte, pacífico, trabajador, tolerante, honesto, solidario, que inspira confianza, más rico que pobre y más urbano que rural».

Nos consideran tradicionales, sobre todo, por las fiestas populares tan arraigadas como las procesiones de Semana Santa o las Fallas, sobre todo.

Nos vemos corruptos, débiles y pobres

Nosotros nos vemos como un país donde anida la corrupción. Dos tercios de los encuestados nacionales (64%) asocian la corrupción con España. Solo uno de cada cuatro nos ve así fuera de nuestras fronteras. Un 41% ve a su país como un país ocioso. También nos vemos débiles (52%) y pobres (62%).

A juicio de Enríquez, hay muy poco conocimiento de los logros del país, algo que puede explicar esta autocrítica tan feroz. «Los jóvenes tienen una imagen muy negativa del país, según una encuesta reciente. Ignoraban aspectos del país muy positivos como avances científicos o culturales. Las instituciones públicas tienen una gran oportunidad para mostrar en qué país vivimos. Hay muchos motivos para pensar en una recuperación de la crisis basada en logros que muchos españoles no conocen. Tendría que haber más campañas enfocadas en el interior», añade la investigadora.

Enríquez se ha referido a cómo son países como Suecia o Nueva Zelanda los países con mejor imagen en las evaluaciones globales. Estados Unidos es, curiosamente, un país con un prestigio medio-bajo, y la Administración Trump solo contribuyó a empeorarlo.

Sobre la gestión que han realizado los gobiernos de la pandemia del coronavirus, la opinión pública internacional aprueba la gestión china, y también la de Rusia, Reino Unido y España, que está por encima de la media. Estados Unidos refleja el daño a su reputación de la Administración Trump.

Sí a Alemania, ‘peros’ a China

Como aliado preferencial el país que encabeza el ranking es Alemania, y España se queda en la media. Portugal es el país que nos elige como aliado favorito.

En el noveno barómetro de la imagen de España, también se observa cómo el cambio climático es el primer problema para los ciudadanos de nuestro país. No se ha contemplado la pandemia como problema para no distorsionar la encuesta, ya que destacaría a la larga. Alemania es el país donde más claramente se destaca esta preocupación ciudadana.

Todos los países europeos coinciden en el deseo de una mayor autonomía digital. Y sobresale cómo hay un rechazo relevante a las inversiones chinas. Un tercio de los encuestados está en contra, mientras que en EEUU es el inversor preferido (50%).