La Organización de Estados Americanos (OEA) ha aprobado una resolución en la que pide «la inmediata liberación de los precandidatos presidenciales y de todos los presos políticos» en Nicaragua. Una amplia mayoría de los 34 países de la OEA votó a favor en un texto que no menciona directamente al presidente Daniel Ortega. Entre los detenidos está Cristiana Chamorro, quien tenía intención de presentarse como candidata a la Presidencia en las elecciones del 7 de noviembre próximo.

La iniciativa ha sido impulsada por Brasil, Chile, Costa Rica, Ecuador, Estados Unidos, Paraguay y Perú. Ha logrado el respaldo de 26 de los 34 países que son miembros activos de la OEA.

Votaron en contra Nicaragua, Bolivia, San Vicente y las Granadinas, aliado de Venezuela. Cinco países se abstuvieron: Argentina, Belice, Honduras, República Dominicana y México.

El punto más importante de la resolución es el que condena «inequívocamente el arresto, acoso y restricciones arbitrarias» impuestas a los aspirantes presidenciales, partidos y medios de comunicación en Nicaragua.

La periodista Cristiana Chamorro, hija de la ex presidente Violeta Chamorro, está en arresto domiciliario, acusada de malversación de fondos con su fundación. Es una maniobra del régimen de Ortega y Murillo (por la todopoderosa primera dama Rosario Murillo) para impedir que otra Chamorro le desplace del poder. Violeta Chamorro venció a Daniel Ortega en las presidenciales de 1990.

El pasado fin de semana también arrestaron a seis disidentes sandinistas. Entre ellos están los ex guerrilleros Dora María Téllez y Hugo Torres, además del ex vicecanciller Víctor Hugo Tinoco.

La Policía de Nicaragua mantiene bajo arresto domiciliario a otros tres precandidatos, además de Cristiana Chamorro. Son Arturo Cruz, Félix Maradiaga y Juan Sebastián Chamorro. Francisco Díaz, consuegro de Daniel Ortega, está al mando de la Policía en Nicaragua.

La OEA también critica que el gobierno de Ortega no haya puesto en marcha reformas electorales imprescindibles para garantizar unos comicios «libres y justos» en noviembre, cuando el actual presidente busca su reelección por tercera vez consecutiva.