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Crisis en Corea del Norte: Kim Jong-un desata una tormenta interna

El Líder Supremo reconoce que se han cometido errores que han puesto en peligro la seguridad del Estado y lanza una purga

Kim Jong-un, líder de Corea del Norte, en un cónclave del Partido Comunista

Kim Jong-un, líder de Corea del Norte, habla sobre el coronavirus en Pyongyang. EFE

Es el país más hermético del mundo. El país donde el comunismo lleva más tiempo en el poder, desde 1945. Corea del Norte es un misterio. De ahí que cada vez que se deja ver y escuchar su todopoderoso líder, Kim Jong-un, (Pyongyang-1984), todas las miradas y todos los oídos se concentran en su mensaje. De forma excepcional Kim Jong-un ha reconocido que Corea del Norte afronta una «enorme crisis» por actos de negligencia a la hora de controlar la campaña de prevención del coronavirus.

La purga ha comenzado. Al Líder Supremo no le temblará la mano a la hora de castigar a los culpables. Recordemos que todo indica que ordenó el asesinato de su hermano mayor, Kim Jong-nam, con un agente nervioso en 2017. The Wall Street Journal, que había caído en desgracia y vivía en Macao, desveló dos años más tarde que el primogénito de Kim Jong-il era un colaborador de la CIA.

En una intervención extraordinaria, ante el Politburó del Partido de los Trabajadores, el Líder Supremo, nieto del fundador de la nación, reprendió en público a varios dirigentes del régimen por «haber descuidado importantes decisiones del partido… como las requeridas por el prolongado estado de emergencia debido a la campaña de prevención del coronavirus».

Esos errores dieron lugar a «una gran crisis en la seguridad del Estado y en la protección de los ciudadanos con graves consecuencias», dijo Kim Jong-un, según la agencia oficial de noticias norcoreana KCNA.

Algo ha pasado. De eso no cabe ninguna duda, y ha sido tan grave que el Líder Supremo ha reconocido el fallo ante el Politburó del Partido de los Trabajadores.

Cónclave del Partido de los Trabajadores de Corea del Norte
El Politburó en su cónclave de fines de junio, con Kim Jong-un al frente. EUROPA PRESS

Ni un caso de coronavirus

Corea del Norte no ha reconocido un solo caso de coronavirus a la Organización Mundial de la Salud (OMS). El régimen de Pyongyang aseguró a la OMS que no encontró ni un positivo tras hacer 30.000 tests.

Los primeros en dudarlo han sido Estados Unidos y Corea del Sur. El ministro surcoreano de Exteriores, Kang Kyung-wha, expuso sus recelos claramente. Le respondió la hermana de Kim Jong-un, un valor en ascenso en el régimen: aseguró que pagaría caras sus afirmaciones.

Cuando hubo insistentes rumores sobre la frágil salud de Kim Jong-un, todas las miradas se fijaron en su hermana menor, que es una de las pocas mujeres que tiene relevancia en el régimen norcoreano. Primero se hizo cargo de la propaganda, y ahora está más centrada en las relaciones con países enemigos como Corea del Sur y Estados Unidos.

«Es un país muy patriarcal. Los hijos de Kim aún son muy pequeños. Hay otro hermano al que solo le interesa la guitarra y Eric Clapton. El problema es si aceptarían a una mujer como líder, y tan joven. Los dirigentes suelen ser septuagenarios», apunta Rafael Bueno. Aún así el tema de la sucesión es ultrasecreto.

A pesar de su hermetismo, su cercanía, no solo física, a China, país origen del coronavirus, hace prácticamente imposible que no se hayan registrado casos. Estas palabras del Líder Supremo se pueden interpretar como el reconocimiento de que el coronavirus también ha penetrado en el país más hermético del planeta.

Puede ser una negligencia en cuadros del ejército o del Estado en las medidas contra el Covid… O bien un problema en el aprovisionamiento de alimentos»

roger mateos, ‘el país del presidente eterno’

Para preservar su existencia, el régimen norcoreano cerró sus fronteras al paso de personas y bienes y envió a los diplomáticos extranjeros a sus lugares de origen. Los norcoreanos vieron limitados sus viajes internos.

«En Corea del Norte mientras no sea cien por cien confirmado ninguna hipótesis es definitiva. Aparentemente puede ser una negligencia en cuadros del ejército o del Estado en las medidas contra el Covid. Es posible que se hayan detectado casos en alguna parte del país o en el ejército. Quizá sea un fallo de seguridad en la frontera de Corea del Norte y China. Hay quien no descarta que no sea un brote descontrolado de Covid sino un problema de aprovisionamiento de alimentos. La ambigüedad del lenguaje oficial deja abierta las especulaciones», explica Roger Mateos, autor de El país del presidente eterno. Crónica de un viaje a Corea del Norte (editorial Milenio).  

«No me consta que haya nuevas restricciones de seguridad o más confinamientos. No me parecen descartable otras hipótesis. Está habiendo una purga de altos funcionarios no sabemos hasta qué rango. Se habla de dos mariscales del ejército. Si esto es así, el incidente puede estar relacionado con alguna actuación militar, como el control del confinamiento fronterizo o sobre el reparto de alimentos. Kim Jong-un había dado la orden de repartir los cereales almacenados por el ejército entre la población civil», añade Mateos.

Algunos expertos apuntan a que el Líder Supremo está haciendo un llamamiento al mundo porque su pueblo sufre una descomunal hambruna. En junio Kim Jong-un volvió a reconocer la escasez de alimentos. Incluso se ha relacionado su pérdida de peso con una cuestión de imagen relacionada con la falta de aprovisionamiento de alimentos.

Kim sucedió a su padre en 2011 con apenas 27 años. Su salud es frágil. Fuma, bebe y come en exceso. Llegó a pesar unos 136 kilogramos, según una biografía de Anna Fifield, citada por el Financial Times. Su familia tiene un largo historial de diabetes y problemas coronarios. Nadie sabe a qué se debe su pérdida de peso tras un periodo sin aparecer en público.

Dado que reconocen lo mínimo de lo que realmente pasa, es probable que la situación sea muy grave. Y parece que irá a peor»

rafael bueno, casa asia

«Corea del Norte ha anunciado que no irá a los Juegos Olímpicos, un evento que les permite mostrarse al mundo como un país alejado de la imagen de atraso y subdesarrollo tan común. Dado que reconocen lo mínimo de lo que realmente les pasa, es probable que la situación sea muy grave. Y parece que irá a peor», señala Rafael Bueno, director del departamento de Política, Sociedad y Educación en Casa Asia.

«Ardua marcha» contra la hambruna

En abril el líder norcoreano hizo un llamamiento a los ciudadanos para que se prepararan para una «ardua marcha» contra las dificultades económicas que tenía que afrontar el país. A la crisis económica, agudizada por las sanciones, se han sumado las consecuencias para el comercio ligadas a la propagación del coronavirus. El comercio con China ha disminuido un 80%. Y como en una tormenta perfecta tampoco han ayudado los fenómenos naturales adversos.

Era la primera vez que Kim Jong-un realizaba un paralelismo con la inanición que sufrió el pueblo norcoreano en los 90. Murieron entre dos y tres millones de norcoreanos. «Ardua marcha» es el término usado por el régimen norcoreano para referirse a la hambruna que padeció el país, cuando perdieron la ayuda de la Unión Soviética, al sucumbir el régimen, a la vez que hubo varios desastres naturales (tifones, inundaciones…).

Todo el mundo estaba hambriento y buscábamos raíces y hierba para comer. Veías cadáveres allí dónde ibas, sobre todo en las estaciones de tren»

superviviente hambruna de los 90

Quienes lo vivieron lo recuerdan con terror. «Todo el mundo estaba hambriento y buscábamos raíces o hierba para comer. Fue horrible. Veías cadáveres allá donde ibas, en las calles, sobre todo, cerca de las estaciones de tren. Los niños robaban comida para sobrevivir. Hubo gente que murió en sus viviendas y tardaron en encontrarlos varios días», relataba un superviviente que fue miembro del partido en los 50 y que perdió a sus padres en esa época. El testimonio lo ha recogido Human Rights Watch.

«Hay muchas dificultades ante nosotros y por eso nuestra lucha a la hora de llevar a cabo las decisiones en el Octavo Congreso del Partido no será fácil», dijo entonces el Líder Supremo. Insistió en que la situación que vivía Corea del Norte era «peor que nunca».

Roger Mateos, que ha estado en el «reino hermético» en dos ocasiones, explica que «Corea del Norte es un experimento humano de primera magnitud. Es un país que ha vivido sellado al vacío desde 1945. Es impresionante su capacidad de supervivencia. Ha vivido las últimas tres décadas aislado, con el apoyo de China. Aún así, gracias al control ideológico de la población, el régimen se mantiene en pie»

Es un país de contrastes. Mientras decenas de miles pasan hambre, su ejército es uno de los más preparados del mundo. De Corea del Norte proceden muchos ataques cibernéticos y cuentan con un programa nuclear avanzado, lo que les ha llevado al aislamiento internacional y las sanciones.

«La gente que crea que Corea del Norte es un país donde no hay recursos tiene una imagen distorsionada. Tiene enormes problemas económicos, ahora de provisión de alimentos, pero no es un país subdesarrollado. Están alfabetizados, con estudios de alto grado, especialmente en ingeniera, ciencias y en el ámbito militar. Cuentan con un gran desarrollo militar. Solo hay que mencionar el programa nuclear que sigue desarrollando el régimen. Dedica gran parte del PIB para blindarse de una agresión del exterior», apunta el autor de El país del presidente eterno.

Es un error interpretar lo que pasa en Corea del Norte como si fuera un país subdesarrollado… Tienen capacidad para hacer daño»

roger mateos

«Por este motivo es un error interpretar lo que pasa en Corea del Norte como si fuera un país subdesarrollado y sin recursos y sin capacidad de actuar. Tienen capacidad para hacer daño con ciberataques o ciberatracos», señala Mateos, quien alude a las especulaciones sobre la financiación del régimen a través de la ciberdelincuencia.

Sometida a un estricto régimen de sanciones, su principal fuente de ingresos proviene de China. «Corea del Norte está sometida a una serie de sanciones muy duras patrocinadas por EEUU y esas sanciones limitan su capacidad económica y su potencial comercial. A veces burla las restricciones. Corea del Norte exporta productos de minería y tiene gran potencial de venta de armas significativo, pero son ventas clandestinas. Oficialmente no está permitido que lo haga», apunta Mateos. 

Nada se escapaba al control del régimen norcoreano hasta ahora. En la propaganda ubicua y constante y la vigilancia a la que están sometidos los ciudadanos se basaba su supervivencia. Y en un ejército preparado para disuadir a cualquier posible enemigo de atacar. Pero el coronavirus, combinado con las fuerzas de la naturaleza, parecen haber burlado las barreras del régimen más hermético del mundo. La respuesta será tan imprevisible como temible.

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