Europa | Internacional El canciller alemán, Olaf Scholz, explica que la decisión por el reconocimiento de Donetsk y Lugansk

Alemania castiga a Rusia con la suspensión del gasoducto Nord Stream 2

El canciller alemán Olaf Scholz guiña un ojo en un acto en Moscú (Rusia)

El canciller alemán Olaf Scholz guiña un ojo en un acto en Moscú (Rusia) EP

Alemania ha activado el castigo que más teme Rusia. El canciller alemán, Olaf Scholz, ha anunciado que frena la certificación del gasoducto Nord Stream 2 en respuesta al reconocimiento de las autoproclamadas repúblicas de Donetsk y Lugansk. Una vez adoptada la medida, Putin envió tropas a estos territorios en Ucrania, en lo que supone de facto una invasión.

«No puede haber certificación» de esa infraestructura, ha dicho Scholz en una comparecencia ante la prensa en Berlín. «La situación ha cambiado», ha añadido en referencia al paso dado por el Kremlin.

Scholz ha confirmado que la Unión Europea anunciará en el curso del día las sanciones que van a imponer a Rusia por romper con los acuerdos internacionales adoptados por Moscú.

El gasoducto Nord Stream 2 es la joya de la corona de las relaciones entre Alemania y Rusia, ya que comunica directamente los dos países. Está pendiente únicamente su certificación por el regulador alemán y es lo que ha suspendido sine die el canciller alemán.

En la Conferencia de Seguridad de Múnich, la ministra alemana de Exteriores, Annalena Baerbock, ya anticipó que el gasoducto estaba sobre la mesa y que no seguiría adelante si había invasión. Alemania había sido reticente a adoptar esta medida hasta ahora, tanto el socialdemócrata Scholz como su antecesora, Angela Merkel, dada su dependencia energética del gas, y en concreto de Rusia, tras el cierre de las centrales nucleares por Fukushima. Pero Alemania ha demostrado que está dispuesta a responder al desafío de Putin.

En su cuenta de Twitter, la directora del ECFR en Berlín, Jana Puglierin, señala: «Con la decisión del Nord Stream 2, Alemania está subiendo el listón para todos los demás países de la UE. El gobierno alemán está dispuesto a asumir costes potencialmente elevados. Para mí, esto es un verdadero liderazgo en un momento crucial».

Desde Rusia, ha sido el vicepresidente del Consejo de Seguridad, el ex presidente Dmytri Medvedev, quien ha advertido de los riesgos que conlleva para Alemania, y para Europa esta decisión. En su cuenta de Twitter, advierte de la subida de precios de la energía a la que harán frente los europeos si han de prescindir del gas ruso.

Fruto de la relación de Putin y Schröder

El gasoducto es un proyecto que pusieron en marcha el líder ruso, Vladimir Putin, y el ex canciller alemán Gerhard Schröder, socialdemócrata, como el actual jefe del gobierno, Olaf Scholz. Putin y Schröder firmaron en septiembre de 2005 el plan para construir un gasoducto a través del Báltico.

Cuando perdió las elecciones, Schröder empezó a trabajar como directivo en Nord Stream. Ahora es presidente del consejo de administración. El primer gasoducto, que bombea 55.000 metros cúbicos al año, terminó de construirse en 2021.

El Nord Stream 2, que evita Ucrania y comunica directamente la bahía de Narva (Rusia) con la costa báltica alemana, se terminó en 2021. Entre los dos gasoductos, Gazprom podría suministrar unos 110.000 millones de metros cúbicos al año al mercado europeo.

El Nord Stream 2 ha costado unos 9.500 millones de euros. El consorcio, que controla la rusa Gazprom, comprende cinco empresas: las alemanas Uniper/E.on y Wintershall DEA, la francesa Engie, la austriaca OMV y la anglo-holandesa Shell.

Londres contra oligarcas y bancos rusos

A su vez, Reino Unido también ha anunciado sanciones contra Rusia. El primer ministro británico ha dicho en los Comunes que el Reino Unido aplicará sanciones a oligarcas y bancos rusos que son «de importancia estratégica» para el Kremlin. Además, el Ministerio británico de Exteriores ha llamado a consultas al embajador ruso en Londres, Andrey Kelin, para informarle de la protesta del Reino Unido por «el continuo socavamiento de la integridad territorial y soberanía de Ucrania».

“Esta primera oleada de sanciones golpeará a oligarcas y bancos próximos al Kremlin y envía un mensaje claro de que el Reino Unido utilizará todo su peso económico para dañar el Gobierno ruso y degradar sus intereses estratégicos”, ha dicho la ministra británica de Exteriores, Liz Truss, según fuentes diplomáticas británicas.

«Estamos preparados para ir mucho más allá si Rusia no da un paso atrás. Restringiremos la capacidad del Estado ruso y de las empresas rusas de recaudar fondos en nuestros mercados, prohibiremos una serie de exportaciones tecnológicas y aislaremos aún más a los bancos rusos de la economía mundial», ha añadido la jefa de la diplomacia británica.

Te puede interesar

Comentar ()