Internacional Mijaíl Jodorkovski, exoligarca y disidente ruso

El principal opositor ruso: "La única manera de ayudar a Ucrania es enviar armas y entrenar a sus fuerzas"

El opositor ruso Mijaíl Jodorkovski E.I.

Mijaíl Jodorkovski (Moscú, 1963) llegó a ser el hombre más rico de Rusia hasta que Vladimir Putin se cruzó en su camino. Fue arrestado en 2003 y pasó una década entre rejas. Su fortuna, amasada con la petrolera Yukos, acabó desvaneciéndose, desmembrada y absorbida en parte por la estatal Rosneft. Desde el exilio, el exoligarca reconoce que “lo que está sucediendo en Ucrania es inimaginable” y critica la incapacidad de la Unión Europea para detener las ambiciones imperiales de su enemigo.

“Como la mayoría de los rusos estoy impactado por lo que está sucediendo. No lo puedo creer. Es la guerra de Putin y no la del pueblo ruso. Los que hoy están a las afueras de Kiev no pertenecen al pueblo ruso sino que son sus enemigos. Y dudo que la guerra cuente con el apoyo mayoritario de la población en Rusia”, ha declarado Jodorkovski en un encuentro mantenido este viernes con varios medios de comunicación internacionales, entre ellos, El Independiente. «Putin es capaz de cualquier cosa, incluso de pulsar el botón rojo de la guerra nuclear», ha agregado.

El empresario, indultado por Putin en diciembre de 2013, ha convertido Londres en su lugar de exilio. Y desde la capital británica lanza sus dardos a la Unión Europea, a la que acusa de una pasividad que explica “en parte” la dramática situación que hoy enfrenta Ucrania. “Soy muy escéptico con la capacidad de la UE para adoptar sanciones que realmente golpeen a Putin. Siempre habrá alternativas. Podrán comprar en Dubái en lugar de Milán y usar otros sistemas electrónicos, fabricados en China, por ejemplo”, expresa Jodorkovski.

“En estos momentos la UE no está suficientemente unida como para adoptar sanciones realistas. Resultaría importante tener unidad y demostrarla en frente a la agresión. Lo que Putin busca es dividir a Europa y resulta muy peligroso”, advierte el exoligarca. “Tenemos que ser realistas. Cualquier sanción a medio plazo contra Putin pueden ser éticamente necesaria, pero la única manera de ayudar hoy a Ucrania es enviar armas y entrenar a las fuerzas ucranianas para que puedan defender el territorio”.

Es evidente que los líderes políticos de Occidente ni están capacitados psicológicamente ni preparados para esto

“Es evidente que los líderes políticos de Occidente ni están capacitados psicológicamente ni preparados para esto. Lo tendrán que hacer los ucranianos por ellos mismos aunque no debemos olvidar que no solo están luchando por su libertad y su independencia sino también por la de otros”, opina el exoligarca, que sufrió personalmente la cruzada de Putin y la acusación de su régimen de robo, evasión de impuestos y blanqueo de capitales.

Jodorkovski admite que el nivel de represión, las mordazas que padecen los medios de comunicación local y el Parlamento, es “mucho peor” que lo que sufrió él mismo hace dos décadas. “Protestar tiene un coste muy elevado”, constata. Las protestas contra la invasión de Ucrania, celebradas en más de medio centenar de ciudades rusas, se ha saldado con más de 1.600 detenciones. Una situación que, a su juicio, determina también los métodos para lograr la caída de Putin: “Los cambios democráticos en el régimen de Putin son imposibles. Solo llegarán con una revolución. No hay posibilidad alguna de cambiar el régimen a través de elecciones ni mediante procedimientos democráticos. Lo ha hecho imposible el propio régimen”.

Una «banda de criminales»

El opositor, la principal figura de la disidencia en la diáspora, califica al círculo del presidente ruso de “una banda de criminales sin respeto a nada” que debería ser juzgada ante una corte internacional. “Su final solo puede ser una revolución, en la forma de una derrota militar o si Putin desaparece del mapa, en otras palabras si muere”, desliza quien pronostica que, si las tropas rusas logran hacerse con la ex república soviética, “habrá una invasión sangrienta”.

Estoy convencido de que, si Putin cumple su objetivo en Ucrania, castigará a algún otro país. Lituania podría ser el siguiente

“Putin ha expresado claramente sus ambiciones políticas. Quiere tomar Kiev y, si no ocupa el país, al menos destruir sus instalaciones militares, derrocar al actual presidente y colocar un gobierno marioneta”, explica Jodorkovski. “Estoy plenamente convencido de que, si Putin cumple su objetivo en Ucrania, castigará a algún otro país. El siguiente podría ser Lituania”, agrega. Consciente de los métodos empleados desde el Kremlin, el empresario no duda de que, si el actual presidente ucraniano Volodymyr Zelensky es detenido, “crearán un proceso fabricado contra él”. “Otra opción es que sea asesinado y él lo sabe”.

Sostiene Jodorkovski que no habrá fisuras en el poder en Moscú hasta que no se produzca un revés militar, “el ejército empiece a sufrir un número importante de bajas” y se quiebre “la burbuja informativa” en la que viven Putin y sus más cercanos colaboradores. “Puede resultar muy triste escuchar mis palabras pero, visto lo visto, creo que cualquier opción alternativa al lenguaje de la fuerza no será realista con Putin”, concluye.

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