El rey Mohamed VI de Marruecos presidió este jueves el «iftar»(comida de ruptura de ayuno) al que invitó a Pedro Sánchez, y en el que estuvieron también presentes el hijo del monarca, el príncipe heredero Muley El Hasán, y el hermano menor del rey, Muley Rachid. Con un fallo protocolario que algunos han detectado: la bandera española parece colgar con su escudo al revés.

El iftar se celebró en uno de los salones del palacio real de Rabat donde previamente el monarca y Sánchez mantuvieron una reunión en la que ratificaron la normalización de relaciones bilaterales.

Fuentes españolas han destacado el simbolismo a la invitación al iftar y que consideran un gesto de amistad hacia el presidente del gobierno, con el que se remata la visita de Sánchez a Rabat, semanas después de anunciar el histórico giro de España respecto al Sáhara Occidental, reconociendo la propuesta marroquí de autonomía como solución al conflicto. Hoy mismo, el Congreso ha votado a favor de un referéndum para completar la descolonización del territorio, con el único voto en contra del PSOE.

En la mesa (llena de sopa marroquí «harira», dulces, huevos y dátiles entre otras cosas), Sánchez estaba sentado a la derecha de Mohamed VI, tal y como indica el protocolo, y a su lado estaba el presidente del Gobierno marroquí, Aziz Ajanuch, considerado amigo cercano del monarca. El menú era prácticamente idéntico al que el propio Mohamed VI ofreció a los reyes Felipe y Letizia en el año 2014, también en un iftar.

A la izquierda del rey estaba sentado su hijo el príncipe heredero Muley El Hasán, que el próximo mes cumplirá 19 años, y que está teniendo en los últimos años una presencia cada vez mayor en la vida pública e institucional del país y casi siempre está al lado de su padre. A su izquierda se sentó el príncipe Muley Rachid.

Compartieron mesa también el consejero del rey Ali Himma, el hombre de confianza del monarca, los ministros de Exteriores de España, José Manuel Albares, y el de Marruecos, Naser Burita, y el embajador español en Rabat, Ricardo Díaz-Hochleitner.

Sánchez llegó hoy a Rabat en un encuentro con Mohamed VI que pretende simbolizar el cierre definitivo de la crisis diplomática entre sus dos países tras el aval de España a la propuesta de autonomía marroquí para el Sahara Occidental.