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Guerra urbana en Severedonetsk: las tropas rusas a punto de dominar Lugansk

El presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, insiste en que no cederán territorio al Kremlin

Soldados ucranianos en Lugansk

Unos soldados ucranianos hablan con un habitante de Lysychiansk, en Lugansk. EFE

La batalla se está librando calle a calle, casa por casa. Severedonetsk, considerada por Ucrania como su capital administrativa en Lugansk, está sufriendo el asedio de las tropas rusas desde hace días. Esta ciudad es clave para consolidar su completo dominio de Lugansk, en el Donbás, al este de Ucrania. El ministro ruso de Defensa, Sergei Shoigu, ha asegurado que ya controlan el 97% de este territorio cercano a la frontera rusa. Desde 2014 rusos y ucranianos se enfrentan por el control del Donbás, donde se enclavan las autoproclamadas repúblicas separatistas prorrusas de Donetsk y Lugansk. 

En las últimas horas las informaciones son confusas y algunos analistas hablan de «la niebla de la guerra», ese momento en el que reina la incertidumbre, debido en gran parte a la dificultad para contrastar los datos que aportan una y otra parte de forma interesada. 

Hay desconocimiento sobre el número de fuerzas implicadas… Lo que está claro es que Severedonetsk aún no ha caído y se sigue luchando en zonas relativamente céntricas»

christian d. villanueva, director de la ‘revista ejércitos’

“Reina el desconocimiento sobre el número de fuerzas implicadas de una y otra parte. Tampoco está claro si Ucrania está intentando provocar desgaste entre las filas rusas, de ahí que moviese a voluntarios georgianos y a la Legión Extranjera para lanzar la contraofensiva hace 72 horas. Lo que está claro es que tras más de una semana de combates Severedonetsk no ha caído y se sigue luchando en zonas relativamente céntricas (aunque hay una información de por la mañana sobre el retroceso ucraniano hasta la planta de Azot)”, explica Christian D. Villanueva, director de la Revista Ejércitos

Hace unos días el gobernador de Lugansk, Serhiy Haidai, reconocía que los rusos controlan el 80% de la ciudad, pero luego hubo una contraofensiva ucraniana el fin de semana y habrían recuperado la mitad del territorio. Sin embargo, las tropas rusas siguen atribuyéndose avances sustanciales en Severedonetsk. 

«Se trata de una de las mayores ciudades del Donbás, junto a Lysychanks, Kramatorsk y Sloviansk. Al tener una frontera natural, los ucranianos difícilmente podrían recuperarla pues carecen de medios adecuados para lanzar una contraofensiva que implique ese tipo de complicaciones (lograr una cabeza de puente), algo que se ha demostrado en Staryi Saltiv y Davydiv Bird», indica Christian D. Villanueva. 

Las fuerzas rusas se han apoderado de los barrios residenciales de esta ciudad del este de Ucrania y luchan por tomar una zona industrial situada a las afueras, según el ministro ruso de Defensa. El gobernador de Lugansk, Serhiy Haidai, ha admitido que las fuerzas rusas controlan el cinturón industrial de la ciudad. 

Edificios dañados alrededor de un hospital en Severodonetsk Satellite image ©2022 Maxar Technologies

Difícil de recuperar

La situación cambia a toda velocidad, si bien los ucranianos combaten con fiereza para repeler los ataques. Saben que hay mucho en juego. Severedonetsk, localizada en Lugansk cerca de la frontera con Donetsk, a 140 km al sur de la frontera rusa. Se asienta sobre el río Donets, que cruza el este de Ucrania.

Esta batalla es una continuación de la que se viene librando en el Donbás desde 2014. Los separatistas entonces se quedaron con Lugansk, y la hicieron su capital, y los ucranianos con Severedonetsk. 

La urbe contaba con unos 100.000 habitantes pero apenas quedan ahora unos 15.000. En Severedonetsk se sitúa la fábrica Azot, especializada en fertilizantes que antes de la guerra se exportaban a todo el mundo. 

El presidente ucraniano, Volodymyr Zelenksy, ha reconocido que si pierden la ciudad será muy complejo recuperarla. Ucrania necesitaría cinco veces más equipamiento y fuerzas en una contraofensiva. 

“Ucrania no tiene demasiada experiencia luchando en la ofensiva. Las contraofensivas que ha lanzado al norte y este de Járkov y la que han anunciado en Jersón han tenido un alcance bastante limitado”, apunta el director de la Revista Ejércitos.

En Jersón, controlada por los rusos, unas 600 personas están detenidas en lo que Ucrania ha denominado «cámaras de tortura», según informa The Guardian. Unas 300 personas estarían en un sótano y el resto en otras instalaciones, según la agencia oficial Ukrinform. Los detenidos serían «principalmente periodistas y activistas» que han organizado manifestaciones proucranianas en Jersón y su región, después de que las tropas rusas ocuparan el territorio. El Kremlin prepara un referéndum en Jersón para confirmar su anexión. Así lo hizo en Crimea en 2014.

Mensaje de Zelensky a los «héroes»

En su último mensaje en televisión, Zelensky se ha referido a los “héroes” de Severedonetsk y ha confirmado que en la urbe se lucha calle a calle. “El Donbás se mantiene firme”, ha dicho pero ha reconocido que la situación es complicada. El lunes Zelensky se desplazó el lunes a la línea de frente para animar a las tropas ucranianas. 

En la cercana Lysychansk, la otra ciudad del Donbás que resiste la invasión rusa, las tropas rusas han bombardeado un mercado local, una escuela y un edificio universitario, según el gobernador de Lugansk, que denuncia que los bombardeos rusos se han intensificado y se lleva a la cabo una táctica de tierra quemada.

El ministro ruso de Defensa también ha reconocido que estaban presionando en dirección a la ciudad de Popasna, a 30 kilómetros al sur de Severodonetsk. Han tomado el control de Lyman, Svyatohirsk y otras 15 ciudades. 

Los avances rusos en el este de Ucrania son sustanciales. De hecho, se han concentrado en este eje, después de la caída de Mariúpol. Necesitan esgrimir esta victoria en el Donbás, la zona que en teoría querían asegurar con la “operación militar especial”. 

Sin embargo, nada pueden hacer para retener a la población que huye de esta región pro rusa y prefiere buscar cobijo en el oeste de Ucrania. Algunos analistas creen que la victoria en el Donbás de Rusia es tan simbólica como pírrica. Apenas quedar una décima parte de la población en Severodonetsk y la infraestructura crítica está destrozada por los combates. Según el alcalde de la ciudad, Aleksander Stryuk, el 90 por ciento de los edificios está seriamente dañado. 

También están sufriendo el agotamiento por la guerra en sus filas. Hay testimonios recogidos por medios como The Guardian que dan muestra de este cansancio. En varios videos se ve a soldados que se quejan por no haber sido reemplazados y confiesan padecer hambre y frío. 

En teoría, Rusia tiene bazas para forzar una negociación, aunque el presidente Zelenski se resiste siquiera a plantearla. Incluso resulta difícil alcanzar acuedos sobre cuestiones que afectan a las dos partes y a la comunidad internacional como la batalla del grano. La desconfianza es total.

 «Con el tiempo Ucrania podría formar unas fuerzas bien entrenadas y si recibe material occidental suficiente, podría equiparlas mejor que su contraparte rusa. Ahora bien, Rusia siempre puede intentar congelar el conflicto forzando una salida diplomacia, o incluso escalar para desescalar poniendo fin a las ilusiones ucranianas. Siempre puede jugar la carta de los territorios que mantiene bajo su control en el sur, para emplearlos como moneda de cambio en una negociación», apunta Christian D. Villanueva.

En una conversación con el Financial Times, Zelenski señala que su pueblo ha perdido demasiada gente como para aceptar una pérdida de territorio y ha rechazado un alto el fuego sin más. Ha reclamado el control total de toda Ucrania. Pero Rusia tiene bajo su poder una quinta parte del país, el triple de lo que poseía antes del 24 de febrero, cuando comenzó la invasión

En estos más de 100 días de guerra, han muerto 4.253 civiles, según la Oficina Oficina de Derechos Humanos de la ONU. Han resultado heridas 5.141 personas, según informa la agencia Efe. De los fallecidos, 272 eran niños, mientras que entre los heridos civiles cerca del 10 % eran menores. Este organismo de la ONU reconoce que son datos incompletos, debido a la dificultad para recabar datos donde son intensas las hostilidades. La mayoría de los civiles recibieron el impacto de armamento explosivo, incluidos tiros de artillería pesada y lanzamisiles.

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