América Latina INGRID BETANCOURT / EX CANDIDATA PRESIDENCIAL POR EL PARTIDO VERDE OXIGENO

"La mafia que respalda a Petro está detrás de las amenazas de muerte a Rodolfo Hernández"

Veinte años después de su secuestro por las FARC, participa ahora en la campaña del ex alcalde de Bucaramanga a quien ve como el único realmente decidido a acabar con la corrupción en Colombia

Ingrid Betancourt junto a Rodolfo Hernández

Ingrid Betancourt se hace un selfie con el candidato presidencial Rodolfo Hernández. CAMPAÑA RODRIGO HERNÁNDEZ

Hace 20 años Ingrid Betancourt (Bogotá, 1961) era candidata a la Presidencia de Colombia cuando fue secuestrada por las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC). Estuvo seis años y medio en su poder hasta que fue liberada gracias a la llamada Operación Jaque, que marcó el principio del fin del grupo terrorista. Tras su liberación, se instaló en Francia: estudió en París y tiene nacionalidad francesa también, pero en los últimos años cada vez frecuentaba más su país natal. Betancourt ha perdonado a sus victimarios y se ha reconciliado con Colombia, pero le ha costado 14 años de su vida y mucho dolor. «He tardado todo este tiempo en volver a reconstruirme como mujer, madre, hermana, hija. El daño fue infinito», dice.

En este 2022 ha regresado a la arena política como candidata presidencial por el Partido Verde Oxígeno, de centro, pero se retiró poco antes de la primera vuelta, celebrada el 29 de mayo. Está convencida de que el ingeniero Rodolfo Hernández, ex alcalde de Bucaramanga visto como outsider en la contienda que dio la sorpresa al pasar a segunda vuelta, es quien va a dar la batalla contra la corrupción, una de las obsesiones de Betancourt. Los colombianos elegirán a su presidente el 19 de junio entre el candidato del Pacto Histórico, Gustavo Petro, y el empresario Rodolfo Hernández, de la Liga de Gobernantes Anticorrupción.

Hablamos con Ingrid Betancourt poco después de que la campaña electoral se viera afectada por dos hechos importantes: la revelación de los entresijos de la campaña de Gustavo Petro con una serie de videos, publicados por Semana, en los que se muestra cómo sus asesores tratan por todos los medios de desprestigiar a sus contendientes, y el anuncio del ingeniero Rodrigo Hernández de que suspendía todos sus actos públicos tras recibir amenazas de muerte, que ya investiga la Fiscalía. 

Pregunta.- Cuando se cumplen dos décadas de su secuestro vuelve al primer plano de la escena política, primero como candidata presidencial y luego como puntal de la campaña del empresario Rodolfo Hernández, que dio la sorpresa en la primera vuelta al desbancar al candidato conservador Fico Gutiérrez. ¿Por qué regresa ahora? ¿Qué le ha llevado a dar el paso?

Respuesta.- Fue un proceso por etapas. Tenía muchas dudas y la oposición de mis hijos. Mi mamá sí quería que volviese a Colombia y retomase las banderas que había dejado hace 20 años. Me preocuparon mucho las protestas por la reforma tributaria y la respuesta dura del gobierno de Iván Duque, que acusaba de terrorismo a niños y viejitas. Comencé a venir a Colombia más frecuentemente. Me di cuenta de que se avecinaba una campaña muy polarizada con una extrema izquierda cada vez más radical y más desdibujada. Yo había apoyado a Gustavo Petro en 2018, pero ya en 2021 se había aliado con gente muy corrupta y muy cuestionada. Y por el lado de la extrema derecha veía un discurso duro, de confrontación. Yo había estado bastante tranquila con el Acuerdo de Paz, que se iba a reconstruir la reconciliación. Me dio la impresión de que estábamos dando pasos hacia atrás. Por eso entré a consolidar el centro. Decidí entrar como candidata. Había que hacer más atractivo el centro. Pero la campaña al final fue muy caótica. Y fue Rodolfo Hernández quien ocupó el espacio del centro, y logró entusiasmar a esa Colombia que no confía en la izquierda ni en la derecha, esa Colombia que nosotros queríamos despertar. 

P.- Desde Europa nos parecía que el centro en Colombia con opciones como la de Sergio Fajardo o la que representabas había fracasado en las elecciones. A su vez, hemos asimilado a Rodolfo Hernández con Donald Trump, no con el centro. ¿Ve similitudes con Trump? ¿Por qué defiende que es de centro?

Hay una diferencia fundamental entre Trump y Hernández: Trump es de derechas y Hernández defiende un capitalismo muy social. Lucha contra la corrupción para acabar con la pobreza»

R.- Entiendo las similitudes porque tienen una edad parecida, han hecho su fortuna en el sector inmobiliario, y hablan sin tapujos, con cierto histrionismo. Pero hay una diferencia fundamental: Trump es de derechas. Y Rodolfo Hernández defiende un capitalismo muy social. Tiene una postura de lucha contra la corrupción porque quiere acabar con la pobreza. Esa es su obsesión. Es muy centrista desde el punto de vista de su posición política y de su discurso. La bandera principal de la coalición Centro Esperanza era la lucha contra la corrupción y es la bandera de Rodolfo Hernández. No la pueden reivindicar los otros. Las maquinarias, es decir, las organizaciones de los partidos tradicionales especializadas en fraude electoral, estaban divididas entre Petro y Fico. Así aparecieron millón y medio de votos en las legislativas, que en su mayor parte fueron donde Petro. Ahora estas maquinarias están con Petro. De este modo, tenemos por un lado a un candidato como Hernández, muy sui generis, sin maquinaria, que ha realizado su campaña con tres pesos. Y por otro Petro a quien se le ha unido gente de los cárteles, de las cárceles, de la corrupción política, del paramilitarismo, que presenta unas propuestas que ya se probaron que no funcionaban y con la idea de nacionalizar servicios que acabaran con los corruptos. No hay polarización. Es falso. Hay una propuesta de izquierda radical, que incluso tiene de su lado a empresarios del establishment porque saben que Petro es establishment. Y por otro un hombre que habla a los colombianos de otra manera y es independiente. Es la primera vez que en segunda vuelta pasa un candidato que no tiene nada que ver con los partidos tradicionales. 

P.- Pero Rodolfo Hernández cuenta ahora con el apoyo del ex presidente Álvaro Uribe, del candidato conservador Fico Gutiérrez. De Iván Duque, incluso. 

R.- No, no. Lo que está sucediendo es que a Uribe y a Fico les conviene que gane Hernández porque le tienen pavor a Petro, pero Hernández no ha hecho ningún acuerdo con ellos. Mucha gente que estaba con Uribe o con Fico no tiene otra opción. Pero Rodolfo Hernández ha sido violento contra Uribe. Hubo un ataque frontal al uribismo y eso coincidió con una bajada de tres puntos en las encuestas. Dijo que Uribe estaba pecho (descompuesto). Y el que más atacó a Fico fue Rodolfo porque le identificó con el continuismo y el gobierno de Duque fue muy corrupto con escándalos cada mes. Es un error querer asimilar una cosa con la otra. 

P.- Rodolfo Hernández mete en el mismo saco a todos los políticos, esa politiquería corrupta que son los demás. Fomenta la desafección en el ciudadano. Ha rechazado participar en los debates. Y no sabemos bien cuáles son sus propuestas, salvo algunas estrambóticas como viajar a la playa todos los años.. 

R.- En los medios llama la atención la guerra verbal, lo más efectista. Sobre los debates, creo que hay que revaluarlo. Son aburridos y no aportan nada. Yo asistí y nos repetíamos los candidatos porque las preguntas eran las mismas. Rodolfo pensó que le quitaba tiempo y no le daba posibilidad de expresarse, así que hizo  espacios en las redes sociales en las que hablaba de educación, guerra contra las drogas… De lo que no sabe no habla, como de pensiones, por ejemplo. Pero los otros candidatos tampoco en los debates brillan o exponen bien sus argumentos, o vemos que son disparatados como los de Petro, que quiere reformar lo único que funciona como el sistema de sanidad. Lo quiere nacionalizar para dárselo a aliados corruptos.

Desde el exterior ven a Petro como un político sensato que hace propuestas pero no es así: es un populista»

Desde el exterior ven a Petro como alguien sensato que hace propuestas pero no es así: es un populista. En medio ambiente dice que parará la explotación petrolera pero podremos seguir contaminando. Y algo así reventaría la empresa Ecopetrol. Colombia perdería valor. El presupuesto colombiano recibe 14 billones de pesos anuales de Ecopetrol. Sí se pueden hacer cosas de transición energética con Ecopetrol que tengan impacto en la huella de carbono. Las medidas de Petro son efectistas. Hay una Colombia resentida de gente que está muerta de hambre: hay siete millones de colombianos que apenas comen una vez al día. Con esas medidas provoca conmoción y esa gente desesperada cree que va a hacer algo. 

P.- Pero eso lo hace Rodolfo Hernández. 

R.- Rodolfo Hernández tiene un verbo muy popular pero no tiene propuestas populistas. No estoy de acuerdo con él en el tema tributario. Propone bajar el IVA del 19% al 10%. Solo se puede hacer si se cambian todas las exenciones. Habría que hacerlo por partes porque tenemos un déficit fiscal muy grande. Hay que ver cómo se va a hacer. El resto en educación es serio, en salud, en la guerra contra las drogas… Llevamos años sin hacer nada. No ha disminuido la producción de coca ni están más debilitadas las mafias. Es un problema global. 

P.- ¿Y como mujer no tiene reparos a su visión sobre las mujeres?

R.- Hernández no es un hombre perfecto como yo no soy una mujer perfecta, pero tiene unas cualidades humanas que aprecio: lealtad, la palabra dada, sensibilidad como ser humano. Es víctima y sabe lo que es el dolor. Es un hombre muy inteligente y astuto. Decidió enfrentarse al establishment. Es más revolucionario que Petro. Respecto a las mujeres, es un hombre de 77 años, pero está acostumbrado a tener mujeres fuertes a su lado, como su esposa, Socorro, y su madre. Respeta a las mujeres. No tengo problema con eso. 

P.- Hemos asistido a una campaña muy dura. Hubo acusaciones de fraude en las legislativas y la tensión crece cada hora con el Petrogate por un lado y Hernández sin apariciones públicas por las amenazas. ¿Teme que haya denuncias de fraude y eso conduzca a un estallido social? 

Habrá fraude. Es endémico en Colombia. Sabemos que Petro está comprando dos milones de votos»

R.- Nos preocupa. Va a haber fraude. Pero nuestra apuesta es que habrá tanta gente de voto de opinión (informado, no comprado) a nuestro favor que ganaremos. Esta semana es decisiva. El fraude es endémico en Colombia y los cálculos incluyen ese margen de fraude. Sabemos que Petro está comprando dos millones de votos. A todos los congresistas se les ha acercado la campaña de Petro a ofrecerles 200 millones de pesos (unos 50.000 euros) como punto de partida para llevarles votos. Tienen toda la plata del mundo: de los carteles, de Venezuela, de los empresarios que le deben favores.. 

P.- Pero entiendo que la mayor parte de los empresarios temen a Petro por sus propuestas de nacionalización, fiscales… 

R.- Le temen pero le financian muchos por miedo. Es un chantaje, una extorsión. Sabemos que hay plata y que pueden comprar esos votos. En la campaña presidencial es más difícil hacerlo, pero sabemos que hay compra de votos.  

P.- Dicho esto, si gana finalmente Gustavo Petro, ¿va a reconocer Rodrigo Hernández la victoria?

Si gana Petro, la campaña de Hernández reconocerá la victoria. No vamos a llevar a Colombia a la guerra civil. El problema será qué hará Petro si pierde»

R.- Sí, si gana. Pero, la campaña lo va a reconocer. No vamos a llevar a Colombia a una guerra civil. El problema es si gana Hernández. No sabemos cuál será la salida de Petro. Hemos visto en los videos en los que aparecen como una mafia. Hablan de hacer trampas, difamar, armar narrativas para acabar con el adversario. Estuve ayer por las calles en un barrio de clase media y todos me decían que votarían por el viejito, el ingeniero. 

P.- ¿Pero aceptarán la derrota o tienes pocas esperanzas?

R.- Si la victoria de Hernández tiene un margen importante, no pueden hacer nada. Saben que Rodolfo Hernández no tiene cómo hacer fraude. Apenas tenemos 14.000 testigos electorales y ellos 50.000. 

P.- Pero Petro no tiene el poder. No es el gobierno.

R.- Sí tiene el poder. Iván Duque no es el poder. Es un gobierno desprestigiado y disminuido. Apenas tiene tres ministros pero los duquistas de maquinaria están con Petro. El último fue Alex Char. Hizo campaña con Fico. El establishment está con Petro y es un régimen de corrupción. El poder establecido busca mantenerse en el poder para defender sus intereses creados. Esto es la cuenta de cobro de todo lo que le ha sucedido a Colombia: los niveles de pobreza, la violencia territorial, la inseguridad ciudadana…Hay corrupción en la policía, el ejercito, los entes de control. El único candidato con fuerza y audacia para enfrentar la corrupción es Rodolfo Hernández. Hoy está asustado. La mafia tiene orden de matarlo. 

P.- ¿De dónde vienen las amenazas?

R.- Obviamente vienen del petrismo. No decimos que Gustavo Petro haya mandado matar a Rodolfo. Pero como siempre pasó en Colombia: mataron a Jorge Eliécer Gaitán. Y luego a Luis Carlos Galán, dijeron que había sido el narcotráfico pero fue el Partido Liberal. Son los políticos, obviamente las fuerzas detrás de los políticos, hay muchos carteles que están con Petro. Estamos asustados porque en Colombia matan. Es la mafia detrás el petrismo la que amenaza a Hernández. Cuando estuve en el Congreso hace muchos años, que me opuse al gobierno de Samper, me mandaron a matar, y me hicieron un atentado. Quien había pagado el atentado no era Samper, sino una congresista, Marta Catalina Daniels, vinculada con las mafias, que había pagado a los sicarios. Hay muchos tentáculos. Es importante que se vea a Rodolfo Hernández como un empresario que decide los últimos años de su vida sacar a Colombia de este túnel. Sabe que con corrupción no hay nada que hacer y eso lo saben todos los colombianos. Enfrenta el problema con una estrategia política muy audaz que le funciona. El pueblo le escucha y le cree. Y así pasa a segunda vuelta.. 

P.- ¿No le extrañaría que acabaran matando a Hernández?

R.- No me extrañaría, pero espero que no pase. Dios quiera que no. 

P.- También han muerto muchos dirigentes políticos en la izquierda y nunca ha gobernado en Colombia.

Mataron a candidatos de izquierda que estaban contra el régimen. A Petro no le van a matar porque es parte del establishment»

R.- Mataron a los de izquierda que estaban contra el régimen. A Petro no le van a matar porque es parte del establishment. Los europeos piensan que es la primera vez que la izquierda puede llegar al gobierno de Colombia. Mentira, no es la izquierda. Es más de izquierda Rodolfo Hernández porque quiere de verdad acabar con la corrupción. Petro tiene un discurso imposible de aplicar en Colombia y si lo aplica revienta Colombia y se vuelve como Venezuela. El establishment hace este análisis: las instituciones colombianas son fuertes y las propuestas de Petro no serán aprobadas en el Congreso y dentro de cuatro años Petro se va. Pero nosotros sabemos que las instituciones no son fuertes por la corrupción. Y dentro de cuatro años no habrá elecciones. Va a querer perpetuarse en el poder. Si aprueba los proyectos que defiende, en cuatro años Colombia es Venezuela. 

P.- ¿Seguirá en Colombia si gana Petro?

R.- Me quedaría para consolidar el partido Verde Oxígeno pero las condiciones serían muy difíciles a nivel de seguridad personal. 

P.- Los Acuerdos de Paz están hibernados. ¿Defiende que se activen?

Tenemos un compromiso con el proceso de paz, sobre todo con los desmovilizados, con los guerrilleros de a pie»

R.- Totalmente. Rodolfo también lo ha dicho mil veces, y lo dice como víctima. Secuestraron a su padre. Mataron a su hija. Pero tenemos un compromiso con el proceso de paz, no tanto con las cabecillas del secretariado que son criminales y han de ser condenados, sino con los desmovilizados, con los guerrilleros de a pie. Muchos se están yendo a la ilegalidad por no tener salidas. Si gana Petro, no va a revisar nada como el tratamiento de las víctimas. Se dijo que eran el centro del proceso y no ha sido así. Queremos que se acelere el proceso pero queremos la verdad y que haya reparación económica. La reparación psicológica llega con la reconciliación con los victimarios. 

P.- ¿Y apoya que se firmen con el ELN? 

R.- Sí, Rodolfo dice que no quiere Colombia cargue su cruz y defiende negociar la paz con el ELN. Yo soy más dura: hay que poner fecha límite y marco de negociación porque se han fortalecido en estos últimos años.

P.- ¿Qué espera del informe de la Comisión de la Verdad?

R.- La Comisión de la Verdad favorece una narrativa histórica más equilibrada y eso está bien. Pero lo que las víctimas queremos es la verdad de cada uno de nosotros. Hay víctimas acusadas de ser cómplices de las FARC y les destrozó la vida. Por ejemplo, un empresario que se arruinaba para ser liberado y luego al volver quedaba señalado. Cada caso es un drama individual. Hay que revelar la verdad de cada caso. Tardemos lo que tardemos. 

P.- Usted suena como ministra de Exteriores si gana Rodolfo Hernández. ¿Qué tendría que cambiar en las relaciones con Europa y con España?

R.- No hay un continente más marcado que América Latina. Tenemos los idiomas, la religión, las leyes, la idiosincrasia.. Estamos marcados por Europa y sobre todo por España. Y no tenemos un tratamiento preferencial en Europa. Pasamos después de África. Tiene más esa conexión EEUU con el Reino Unido. Hemos de reflexionar sobre lo que significa este espacio para Europa: el porqué de ese abandono. Y hemos de pensar nosotros cómo ganar relevancia en el escenario internacional. Tenemos que ser un continente pujante sin acudir a la migración y eso pasa por acuerdos e inversiones en todo el continente. 

P.- ¿Ha perdonado a quienes le robaron esos seis años y medio de su vida?

R.-  Hoy puedo hacer política en Colombia y tengo la ilusión de que la victoria de Hernández, si se da, justifique lo que se vivió. Llevo 30 años luchando por un gobierno que luche contra la corrupción. Sería una reivindicación de la vida muy bella. Quedan las cicatrices y no todos han podido volver a la vida y a la libertad como yo. He perdonado personal y políticamente. No quiero buscar venganza. Quiero mirar a mis verdugos para darles la posibilidad de replantearse lo que sucedió como seres humanos. En cautiverio no eran seres humanos. La decisión es racional pero las emociones abren las heridas, sobre todo cuando pienso en mis hijos. Los marcó. Sintieron que les habían cortado las alas. Quedan por curar las emociones. Pero me siento una privilegiada de estar viva y libre. 

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