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"Ucrania no tiene aún capacidad para hacer que Rusia se retire del territorio ocupado"

El jefe del Estado Mayor de la Defensa descarta que el Kremlin vaya a correr el riesgo de atacar ahora a un país de la OTAN

El jefe del Estado Mayor de la Defensa, almirante general Teodoro López Calderón, en un evento reciente. EFE

Ucrania demanda más armas pesadas a Occidente para vencer el pulso a Rusia. Este lunes el asesor militar de la Presidencia de Ucrania, Mijailo Podolyak, hacía la lista. Ucrania necesitaría un millar de Howitzer, calibre 15 milímetros; 300 MLRS; 500 tanques; 2.000 vehículos armados, y un millar de drones. Las autoridades ucranianas instan a que los ministros de Defensa de la OTAN den un paso adelante en su reunión de esta semana, aunque la OTAN no suministra armas sino que lo hacen a título particular algunos países aliados. El presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, se ha referido a los 2.600 misiles que han caído sobre ciudades ucranianos y ha demandado más sistemas antimisiles para interceptarlos.

Ucrania recibe una ayuda importante de países occidentales, si bien ahora se entra en una fase de dificultades ya el material que se puede dar precisa adiestramiento»

Ucrania recibe ayuda de Occidente pero de momento no es suficiente. El jefe del Estado Mayor de la Defensa de España, el almirante general Teodoro Esteban López Calderón, ha subrayado, en un webinar sobre la guerra en Ucrania organizado por el Consejo de Estado, que diversos países occidentales están prestando «una ayuda importante a Ucrania, si bien ahora se entra en una fase de ciertas dificultades ya que el material que se puede dar no lo conocen y necesitan adiestramiento. La voluntad de seguir ayudando existe». Sin embargo, esta asistencia «no sirve aún para expulsar a Rusia de lo que ha ocupado». Y Ucrania se niega a renunciar a su integridad territorial. Incluso pretende recuperar lo que había perdido en 2014, parte del Donbás y Crimea.

El almirante general López Calderón ha dicho también que descarta por el momento que el Kremlin tenga planes de actuar contra algún país de la OTAN. En ese caso se activaría el artículo 5. «Ahora Rusia ya tiene bastante con lo que sucede en Ucrania», ha remarcado.

En su exposición sobre la situación militar, el jefe del Estado Mayor de la Defensa se ha referido a cómo Rusia pretende «implantar un nuevo orden basado en el uso de la fuerza». Como el líder ruso, Vladimir Putin, considera la existencia de Ucrania como una anomalía, quiere establecer un «perímetro de seguridad». A su juicio, no está en juego solo la integridad territorial de Ucrania, sino «unos valores, los principios en los que se rige el orden internacional desde el final de la Segunda Guerra Mundial».

Un plan premeditado

Ha rememorado cómo Rusia empezó a preparar la invasión de Ucrania al menos un año antes de llevarla a cabo.»En abril de 2021 empezó el despliegue de tropas. A partir de noviembre se consolida el despliegue de forma estable y llegan agrupaciones de toda Rusia. Los informes de la Inteligencia de EEUU daban cuenta de los pasos, incluso con fechas sobre el inicio de las hostilidades. A mediados de diciembre, Moscú planteó exigencias inasumibles: una vuelta a la OTAN de 1997… Putin reconoció poco antes de la invasión las repúblicas de Donetsk y Lugansk, lo que presagiaba lo que iba a ocurrir. Existía un plan y una voluntad inamovible para ejecutarlo», recordaba el almirante general.

Rusia actuó cuando creía que había mayor debilidad en la comunidad occidental: recordemos que en verano se había retirado EEUU y algunos aliados de Afganistán en una operación vergonzosa; acaba de despedirse del poder la canciller alemana, Angela Merkel, y el presidente francés, Emmanuel Macron, afrontaba un año electoral convulso. La OTAN estaba desdibujada pero Putin ha logrado que recupere su fuerza: países no alineados como Finlandia y Suecia llaman ahora a sus puertas.

Empezó la primera fase de la guerra, que Rusia sigue llamando «operación militar especial», con el objetivo de controlar las principales ciudades en pocos días. El primer éxito de las Fuerzas Armadas ucranianas fue impedirlo. «Las tropas rusas no alcanzaron ningún de los objetivos planificados. Querían tomar Kiev en 72 horas. El 25 de marzo anunció el fin de la primera fase: a partir de entonces concentran sus esfuerzos en el Donbás y la conexión con Crimea. Desde entonces, están logrando avances limitados», apunta. Una vez que Rusia fracasa a la hora de conseguir sus propósitos iniciales, la caída de Kiev y la sustitución del gobierno junto a la toma de las principales ciudades, «el conflicto entra en una fase de guerra de desgaste y puede prolongarse muchos meses».

Los errores del Kremlin

El jefe del Estado Mayor de la Defensa se ha referido a los errores que cometió Rusia. «La inteligencia rusa subestimó las capacidades reales de Ucrania y la resiliencia de su sociedad, así como el liderazgo del presidente. Partieron de un planteamiento erróneo. Tampoco ha logrado imponer su superioridad aérea gracias al sistema de defensa ucraniano. Ni han sido precisos a la hora de atacar objetivos móviles. Las fuerzas rusas han demostrado falta de capacidad de acción y carecían de stock porque se habían preparado para una guerra de escasa duración», indica el almirante general López Calderón, que también subraya cómo el número de bajas se elevó por no prever cómo evacuar a los heridos adecuadamente. «En suma, solo controla Mariúpol y Jersón. Rusia ha fracasado a la hora de lograr sus objetivos políticos», añade.

Tras el fracaso inicial, Rusia ha cambiado de estrategia para concentrarse en asegurar el Donbás. Ahora se libra la batalla por Severodonetsk, enclave crucial para controlar Lugansk. «Ha mejorado el control y el mando. También sincroniza mejor sus fuerzas. Ahora se está librando una guerra de desgaste».

Las Fuerzas Armadas ucranianas aprendieron en el Donbás. Les preparó para hacer frente a las tácticas rusas… Ucrania ha sabido aprovechar los defectos operacionales de los rusos»

Frente al poder militar del Kremlin está Ucrania, que no solo fue subestimada por su vecino. «Las Fuerzas Armadas ucranianas aprendieron en el conflicto del Donbás. Les preparó para hacer frente a las tácticas rusas. A su vez, han recibido adiestramiento de diversos países occidentales. Ucrania ha sabido aprovechar los defectos operacionales rusos», afirma el almirante general.

«La estrategia ucraniana se ha asentado en el combate urbano combinado con el empleo de drones armados y de reconocimiento. Ha dado prioridad los ataques sobre depósitos de carburante, cisternas… para retrasar el avance ruso. El minado del mar ha desbaratado el intento de tomar Odesa. Han demostrado capadidad de mando, control y dominio de las comunicaciones», añade.

Y no menos importante en tiempos de guerras híbridas: Ucrania ha dado lecciones en el ciberespacio gracias a que se ha mantenido operativa la telefonía e Internet. «El ciberespacio es un ámbito más de confrontación. Actúan empresas civiles, públicos y privados, hackivistas con papel relevante. Ucrania gana la batalla de las narrativas con un eficaz empleo de técnicas de comunicación, psicológicas y sociales. La moral de sus tropas es muy elevada y eso redunda en su gran espíritu de lucha». A pesar de ellos, registran más de un centenar de bajas diarias. Las tropas rusas se estima que han registrado más de 30.000 pérdidas.

Con el fin de potenciar su capacidad de disuasión, la OTAN ha reforzado su despliegue en el flanco oriental. Ya había dado pasos en este sentido en los últimos años, desde la anexión de Crimea y la guerra en el Donbás, pero en los últimos meses se han reforzado las misiones en el Báltico y en Europa Oriental. «Está activada la fase 1 del plan de respuesta gradual y está todo dispuesto para facilitar los movimientos rápidos de tropas», ha dicho el Jemad, pero no cree que el Kremlin vaya a atacar un país aliado, dado que la escalada desembocaría en un enfrentamiento con toda la OTAN. Serían potencias nucleares frente a frente.

También ha destacado que la OTAN «no va a abandonar el flanco sur». La nueva brújula estratégica, fruto de la cumbre de Madrid, recogerá esta necesidad, algo que demanda el gobierno español. En el norte de África y el Sahel cada vez se adentra más Rusia, evolución que sigue de cerca la Alianza Atlántica.

En suma, el almirante general ha indicado que estamos en «un retorno al combate internacional de alta intensidad, que nos demuestra que hay que integrar el llamado multidominio y tener una reserva de guerra correctamente dimensionada». La invasión rusa de Ucrania marca un punto de inflexión. «Viviremos en un ambiente de confrontación en el que será necesario defender un orden basado en reglas».

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