Europa

Ucrania se apunta una victoria clave al recuperar la ciudad de Jersón

Era la única capital regional que habían conquistado los rusos desde la invasión y para el Kremlin es estratégica para mantenerse en Crimea y en el sur

La bandera ucraniana en Jersón. EFE

«Gloria al ZSU», han coreado los ciudadanos de Jersón en homenaje a las Fuerzas Armadas ucranianas (Zbroini syly Ukrainy) que este viernes han recuperado el control de la capital regional del mismo nombre. «Es un día histórico» para Ucrania, ha dicho el presidente, Volodimir Zelenski. «Jersón siempre conservó la esperanza». Era la única capital regional que habían conquistado las tropas rusas desde la invasión el pasado 24 de febrero. Y además para el Kremlin es territorio ruso, tras los referéndum farsa en los que se anexionó cuatro regiones ucranianas. La derrota para el Kremlin tiene gran peso simbólico, aunque ha tratado de presentarla como una retirada voluntaria.

La bandera de Ucrania, junto con la de la Unión Europea, ondea desde este 11 de noviembre en los principales edificios gubernamentales en la ciudad de Jersón. Muchos ciudadanos de esta urbe de unos 300.000 habitantes se han envuelto en los colores azul y amarillo de la enseña ucraniana y han celebrado hasta la medianoche la llegada de las tropas leales al gobierno de Kiev. En la capital y en otras localidades ucranianas también ha habido ambiente festivo.

En el referéndum perpetrado por el Kremlin para anexionarse ilegalmente la región un 87% de la población habría apoyado unirse a Rusia. Estas muestras de alegría, ampliamente difundidas en redes sociales, son la confirmación de que aquello fue una farsa. Jersón ha vivido ocho meses bajo la ocupación rusa.

El Kremlin asegura que no renuncia a recuperar la ciudad al tiempo que rechaza calificar como “una humillación” la retirada. A pesar de la escenificación del alto mando militar ruso, encarnado en el ministro ruso de Defensa, Serguei Shoigu, y el comandante de las fuerzas destacadas en Ucrania, Serguei Sorovikin, los rusos han dejado la ciudad debido a la presión de las tropas ucranianas.

Ha sido una labor muy costosa, que anunció el propio Zelenski el pasado verano, y que se ha acelerado en las últimas horas. En 24 horas lograron colocar la bandera ucraniana en 40 emplazamientos en la región. Contaban con que Jersón volvería a manos ucranianas antes de fin de año, dada la resistencia que habían encontrado. Pero finalmente lo han logrado mucho antes.

Mapa del avance ucraniano en la región de Jersón. E.I. Gráficos I ISW

«Nunca se dieron por vencidos»

En su mensaje a los ucranianos, Zelenski ha confirmado que las fuerzas especiales ya están en la ciudad de Jersón. «El pueblo de Jersón nos estaba esperando. Nunca renunciaron a Ucrania. No se dieron por vencidos. La esperanza en Ucrania siempre está justificada». Ha celebrado que los ciudadanos estén «eliminado los símbolos rusos de calles y edificios”. Zelenski ha dado las gracias «cada soldado y unidad de las fuerzas del ejército que ahora está haciendo posible está operación en el sur». 

Jersón es clave para que Rusia mantenga Crimea y el sur. Los suministros rusos están ahora al alcance de los HIMARS. Tiene impacto en la capacidad de Putin para mantenerse en el poder»

taras kuzio, investigador ucraniano

El golpe a la Federación Rusa es muy fuerte. «Jersón era la única capital regional que habían tomado los rusos. Cuando estaba ocupada suministraba agua dulce a Crimea. Desde 2014 a 2022 dejó de hacerlo. Jersón es clave para que Rusia mantenga Crimea y el sur. Los suministros militares rusos ya no pueden subir desde Crimea porque ahora pueden ser atacados por HIMARS. Además, el puente de Kerch sigue dañado. Por último, tiene un impacto en la capacidad de Putin para mantenerse en el poder», señala Taras Kuzio, investigador asociado de la Henry Jackson Society y profesor del departamento de Ciencias Políticas de la Universidad Nacional de Kiev Mohyla Academy. 

Putin se ha mantenido en segundo plano desde que se anunció la retirada. Fueron el ministro ruso de Defensa, Sergei Shoigu, y el comandante de las tropas en Ucrania, Sergei Sorovikin, quienes escenificaron la decisión sobre la retirada. Y este viernes ha sido el portavoz de Putin, Dmitri Peskov, quien ha lidiado con los medios de comunicación. Ha asegurado que el paso dado «no es una humillación» y se ha negado a reconocer como error la anexión de Jersón, junto con Donetsk, Lugansk y Zaporiya. Se da la circunstancia de que Rusia, según el Kremlin, se está retirando de territorio ruso. 

Es significativo que el ultranacionalista ruso Alexander Dugin ha culpado a Putin de la derrota rusa en Jersón. Ha dicho que el poder en Rusia es casi autocrático, pero que si el zar no puede salvar a la gente, acabará como el «rey de las lluvias» (desgarrado por sus compañeros de tribu).

El Ministerio ruso de Defensa ruso asegura que han salido todas las tropas y no se ha quedado atrás ni un soldado ni equipamiento, pero hay dudas sobre cómo han podido llevar a cabo una operación de retirada tan compleja cuando no quedan puentes, solo puentes de pontones con barcazas, en pie.

Otras fuentes señalan que algunos se ahogaron en la huida, otros heridos se han quedado y hay quienes se han disfrazado de civil. Los servicios de Inteligencia del Ministerio ucraniano de Defensa ha prometido respetar los derechos fijados en el Convenio de Ginebra de los que se entreguen. 

Rusia teme que Ucrania siga hacia Crimea y por eso ha destruido el puente Antonovsky, a las afueras de la ciudad. El presidente Zelenski no ha ocultado que quiere recuperar también Crimea, anexionada ilegalmente en 2014. Imágenes de satélite de Maxar dan cuenta de daños en el puente sobre la presa de Nova Kajovka. Es la inquietud de los ucranianos. «Si la vuelan, será un efecto parecido al uso de un arma de destrucción masiva (por ejemplo un arma nuclear táctica), pero no tendrá la misma calificación.  Siempre sería posible que Ucrania recuperara la presa», señala el politólogo Victor Vasilescu. 

Daños en la presa de Nova Kajovka/ Satellite image ©2022 MAXAR TECHNOLOGIES

Putin, derrotado estratégicamente

«El objetivo real de Putin al invadir Ucrania era colocar un gobierno títere u obligar al actual gobierno a firmar una paz dolorosa que convirtiera a Ucrania en un país colchón geopolítico al estilo de Bielorrusia. Para ello, el ejército ruso tenía que entrar en la capital y lograr que Zelenski huyera o se rindiera. El fracaso ruso a las puertas de Kiev ha sido el mayor fracaso de Rusia. El gobierno de Zelenski sobrevivió, mientras la guerra galvanizó a la OTAN y acercó a Ucrania más a Occidente», explica Jesús Manuel Pérez Triana, analista de inteligencia y autor de GuerrasPosmodernas.com y FlancoSur.com. «Ahora Putin se encuentra con que la OTAN se ha multiplicado en su frontera». Recordemos que Suecia y Finlandia solicitaron su ingreso, algo impensable hace un año.  

Falta ahora que los ucranianos se lancen a por el corredor terrestre que conecta Rusia con Crimea. Liberar Melitópol sería su victoria más importante»

Jesús m. pérez triana, analista de inteligencia

“Lo que vemos ahora es el plan B de Putin: una guerra de conquista territorial. Putin puede ganar territorios, pero estratégicamente ya perdió. Y todo gracias a la victoria ucraniana en la primera fase de la guerra”, añade Pérez Triana. “Falta que ahora los ucranianos se lancen a por el corredor terrestre que conecta Rusia con Crimea. Si los ucranianos liberan Melitópol esa sería su victoria más importante en esta nueva etapa”. Un escenario que pueden estar manejando los rusos es aprovechar que Bielorrusia es un estado satélite desde que el dictador Alexander Lukashenko se ha puesto al servicio del Kremlin a cambio de seguir en el poder. Según Mark Savchuk, periodista ucraniano, “los rusos puede que presionen desde Bielorrusia. Lo que es cierto es que la guerra seguirá en invierno”. 

Ucrania se está preparando y por eso está construyendo una valla de hormigón reforzada con alambre de espino, una zanja y un terraplén para fortificar su frontera con Bielorrusia en la región de Volyn, según ha informado el jefe adjunto de la Oficina del presidente, Kyrylo Tymoshenko. 

Esta victoria en Jersón, una de las más significativas desde que comenzó la invasión rusa hace ya 260 días, habría sido imposible sin la ayuda de EEUU y de numerosos aliados. Los lanzamisiles HIMARS han permitido destruir la artillería rusa y los puentes. Los ucranianos están demostrando que con la asistencia adecuada son capaces de vencer a las tropas rusas. 

El presidente de EEUU, Joe Biden, ha señalado que está convencido de que el conflicto no se resolverá hasta que Putin salga de Ucrania. Sin embargo, según publica The New York Times, el jefe del Estado Mayor de EEUU, el general Mark A. Milley, defiende que los ucranianos han de aprovechar sus ganancias para conseguir lo máximo posible en la mesa de negociación. «Aprovechen el momento», dijo el general Milley en una conferencia. Y en una entrevista en la NBC explicó: «Hemos visto a los soldados ucranianos luchar contra los rusos hasta el final… Lo que depara el futuro no se conoce con ningún grado de certeza, pero creemos que hay algunas posibilidades aquí para algunas soluciones diplomáticas».

El consejero de Seguridad Nacional, Jake Sullivan, asegura que no están presionando a Ucrania para que negocie sino que siguen mostrando su apoyo en todos los sentidos. EEUU ha suministrado a Kiev ayuda económica, militar y humanitaria por valor de unos 65.000 millones de dólares.

Para Kiev una negociación ahora solo serviría ahora para que Moscú ganara tiempo. Además, Zelenski está determinado a recuperar todo el territorio de Ucrania, incluido Crimea. Difícilmente puede venderse una negociación cuando se va avanzando como lo están haciendo sus tropas. Ucrania defiende que solo su victoria pondrá fin a esta guerra que ha provocado el Kremlin. Y Jersón puede marcar un punto de inflexión.

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