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El embajador ruso en Serbia dice que el aumento de la tensión en Kosovo puede llevar a un "baño de sangre"

Varios camiones bloquean una carretera cerca del municipio de Rudare, en Kosovo.

Varios camiones bloquean una carretera cerca del municipio de Rudare, en Kosovo. EFE

La situación en el norte de Kosovo sigue tensa y preocupa a la Unión Europea y a los Estados Unidos. Los serbios de la región han levantado en los últimos días barricadas en respuesta a la detención de un expolicía detenido por la presunta agresión a funcionarios electorales, y los intercambios violentos con las fuerzas de seguridad han escalado en las últimas 48 horas.

El gobierno serbio, con Aleksander Vucic a la cabeza, ha vuelto a denunciar maltrato a la población serbia en Kosovo y afirmó este fin de semana que pediría permiso a la OTAN para movilizar a su propio Ejército en el territorio. Una petición destinada al fracaso, pero que da cuenta del clima de enorme tensión que se respira en la zona, que encadena varias crisis en los últimos meses, desde el choque por las matrículas de los coches hasta el reciente aplazamiento de las elecciones locales.

El nuevo choque entre Serbia y Kosovo, que declaró en 2008 una independencia unilateral apadrinada por Estados Unidos, se produce en mitad de un nuevo fracaso de las negociaciones bilaterales que tutela Bruselas entre Belgrado y Pristina. Las barricadas -que recuerdan a otros episodios similares en los años duros de las guerras balcánicas- y los ataques tanto a las fuerzas de paz de la Unión Europea como a la policía kosovar han puesto en alarma a todas las instituciones internacionales, que han llamado a la contención y la calma en una zona con un equilibrio muy precario.

Quien ha adoptado una retórica más dura ha sido Rusia, socio tradicional de Serbia. «La situación se está intensificando rápidamente, la tendencia es extremadamente peligrosa, diría que se está tambaleando en un precipicio, detrás del cual puede haber un baño de sangre o una fase de confrontación intensa», ha declarado este lunes el embajador ruso en Belgrado, Aleksandr Botsan-Kharchenko, a la televisión Russia24.

El embajador ruso en Serbia culpa de la situación a Kosovo, a quien acusa de priorizar la «fuerza bruta» con la connivencia de Estados Unidos, la OTAN y la Unión Europea, de quienes dice que sólo dirigen sus reproches hacia Belgrado.

Borrell: ‘Las barricadas se tienen que retirar’

En este sentido, el Alto Representante de la UE para Política Exterior, Josep Borrell, ha reclamado a los serbokosovares retirar las barricadas, afirmando que la UE está preparada para reforzar la misión EULEX. «Esta situación tiene que acabar. Las barricadas se tienen que retirar y la calma se debe restaurar», ha subrayado.

A su juicio, esta escalada confirma la «preocupante espiral» en la que están sumidos Kosovo y Serbia con «consecuencias dañinas» para sus ciudadanos y ha asegurado que los altercados violentos y el ataque contra EULEX con una granada aturdidora es «inaceptable» y un incidente que no cabe esperar de socios que aspiran a ser parte de la UE.

Albares no aclara si España vetará la petición de Kosovo para acceder a la UE

El ministro de Asuntos Exteriores de España, José Manuel Albares, no ha aclarado este lunes si apoyará la inminente solicitud de Kosovo de adherirse a la Unión Europea, después de que Pristina anunciara que presentará su candidatura a ingresar en el bloque europeo antes de final de año.

En rueda de prensa desde Bruselas tras la reunión de ministros de Exteriores europeos, Albares ha evitado adelantar la posición de España asegurando que se trata de «política ficción» pese a que la cuestión puede llegar esta misma semana coincidiendo con la última cumbre de líderes de la UE de 2022.

«Si llega esa solicitud será el momento de tomar las decisiones que haya que tomar, no me gusta hacer política ficción y en estos momentos eso no está encima de la mesa», ha señalado el ministro español, en unas declaraciones después de que Serbia haya pedido a los países de la UE que no reconocen la independencia de Kosovo que bloqueen su acceso al club comunitario.

Belgrado ha solicitado este lunes a los países de la UE que no reconocen a Kosovo, entre ellos España, a bloquear una inminente petición de adhesión que podría llegar esta misma semana. El primer ministro kosovar, Albin Kurti, ya había expuesto en verano su voluntad de pedir formalmente la entrada en el bloque comunitario, idea que volvió a poner sobre la mesa la presidenta, Vjosa Osmani, coincidiendo con la reunión de la semana pasada en Tirana (Albania) entre líderes de la UE y de los Balcanes.

Este lunes, el ministro de Exteriores serbio, Ivica Dacic, se ha adelantado a esta potencial petición pidiendo la colaboración de República Checa, en calidad de presidenta de turno del Consejo, y también de España, Grecia, Chipre, Rumanía y Eslovaquia, dado que son los países que no han reconocido la independencia declarada por Kosovo en 2008 de forma unilateral, según la agencia Tanjug.

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