Internacional

Francia trata de recomponer los lazos con Marruecos tras la campaña de la prensa oficialista contra Macron

El ministro de Exteriores marroquí Naser Bourita y su homólogo francés Stephane Sejourne. EFE

Primero fue la semana pasada la visita al Elíseo de las tres hermanas de Mohamed VI a invitación de la primera dama francesa, Brigitte Macron. A la reunión del terceto real le ha sucedido este lunes la llegada a Rabat del ministro francés de Exteriores, Stéphane Séjourné, en un intento de recomponer las relaciones entre Francia y Marruecos, seriamente dañadas por la negativa de Macron de recibir al monarca en París por el espionaje y una despiadada campaña de la prensa oficialista marroquí que llegó a cuestionar la sexualidad del presidente galo.

"Se trata de trabajar por una nueva agenda política, en todos los ámbitos, fijando prioridades comunes y estando codo con codo con Marruecos en las cuestiones más delicadas. No faltan recursos para profundizar en nuestra confianza mutua", señalaron a la prensa fuentes del Ministerio de Exteriores francés antes de la visita de este lunes, según recoge Efe.

Entre los motivos para estrechar las relaciones, la cartera que lidera Stéphane Séjourné desde enero citó el vínculo "antiguo y excepcional" que une a los dos países, la necesidad de involucrar a la juventud en la transformación de ambas economías y la necesidad de afrontar crisis globales como las del clima, el agua, la sanidad o la educación.

Apoyo al plan de autonomía del Sáhara

Recibido por su homólogo francés Naser Burita, Séjourné ha subrayado este lunes en Rabat el apoyo de su país al plan de autonomía que propone Marruecos para el territorio del Sáhara Occidental y añadió que "es tiempo de avanzar" en su solución. La del Sáhara, ha señalado el jefe de la diplomacia gala, es "una cuestión existencial para Marruecos y para los marroquíes" y que "Francia lo sabe".

Preguntado por cómo Francia avanzará en este asunto, el ministro defendió su apoyo al enviado de la ONU para el territorio y abogó por que se retomen las "mesas redondas" para llegar a una solución "pragmática", "justa" y "duradera", al tiempo que se comprometió a que Francia participará en el desarrollo de este territorio.

Precisó que la posición de su país "es clara y constante" y que, "como Marruecos, Francia quiere una solución política justa, duradera y aceptable conforme a las resoluciones de Consejo de Seguridad". El ministro también se comprometió a que Francia participará en el desarrollo de la excolonia española, controlada de facto por Marruecos en un 80 por ciento pero reclamada por los saharauis del Frente Polisario.

Séjourné recalcó que su país ya expresó antes su apoyo a la propuesta de autonomía bajo soberanía marroquí presentada por Rabat a la ONU en 2007 y que España apoya desde 2022 como la mejor solución para el conflicto que afecta al último territorio por descolonizar de África.

El ministro galo visita el país magrebí para estrechar relaciones tras el alejamiento bilateral de los últimos meses a causa de varios factores, entre ellos el acercamiento de Francia a Argelia, rival regional de Marruecos, y el deseo de Rabat de que París se posicione más a su favor en la cuestión del Sáhara Occidental.

Marruecos se deja querer: "Francia es un socio sin igual"

En la rueda de prensa, que escenifica un nuevo gesto de deshielo en las relaciones, el ministro francés destacó que la reunión con Burita fue "de amistad y también de una gran sinceridad". "Hemos hablado mucho y escuchado mucho", dijo para añadir que se abre "una nueva relación de confianza entre los ministros de Asuntos Exteriores de los dos países".

Porque, según Séjourné, entre Francia y Marruecos "hay un lazo expcepcional" y el presidente galo, Emmanuel Macron "quiere que ese lazo siga siendo único y se profundice en los próximos meses". Por ello, anunció que en las próximas semanas visitarán Marruecos ministros franceses de departamentos como Cultura y Economía, e invitó a los ministros marroquíes a visitar Francia en los próximos meses para sellar la que calificó como una "nueva hoja de ruta" bilateral.

Por su parte, el ministro Burita destacó que la relación franco-marroquí "es única y enraizada en la historia", una "relación de país a país, de Estado a Estado" supervisada por el rey Mohamed VI y el presidente Macron.

"Francia es un socio especial para Marruecos a nivel político, económico y humano, es una relación que no tiene igual y es sólida", dijo. Sin embargo, señaló que la relación está en un "momento de renovación y evolución" a nivel de "contenido", "actores" y "aproximación".

Señaló que Marruecos se ha convertido en un "elemento de estabilidad" y una "fuerza política regional" que da oportunidades importantes a sus socios en el marco de relaciones renovadas basadas en principios de "ambición", "cooperación" y "respeto". 

La semana pasada las princesas Lalla Meryem, Lalla Asmae y Lalla Hasnaa acudieron a la cita "bajo instrucciones del rey Mohamed VI", según informó entonces la agencia de noticias oficial marroquí MAP.

Las razones de que empeorara la relación entre Marruecos y su antigua metrópoli (donde viven al menos 800.000 marroquíes y hay muchos más franceses de origen marroquí) son múltiples, y una de las más importantes es el intento de Macron de dar un impulso a los contactos entre Francia y Argelia, el gran rival del reino alauí.

Otro de los motivos fueron dos resoluciones del Parlamento Europeo adoptadas en enero y en febrero del pasado año en buena medida gracias a Séjourné, que era el jefe del grupo parlamentario Renew, donde está el partido macronista.

Esas resoluciones pedían a Marruecos que respetara la libertad de expresión y adoptar con los representantes de Rabat las mismas medidas que con los de Catar, acusados de haber llevado a cabo una serie de maniobras de corrupción en la Eurocámara.

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