Dice la leyenda en Westminster que quien empuña el cuchillo para apuñalar al líder, luego no es quien luce la corona. La dimisión de Rishi Sunak, cuando era ministro del Tesoro, provocó la caída de Boris Johnson en julio de 2022. Pero no fue Sunak quien sucedió entonces a Boris Johnson, sino Liz Truss. Duró 44 días. Ahora son los laboristas los que sufren una crisis de liderazgo. ¿Sobrevivirá Keir Starmer como primer ministro tras el desastre electoral del 7 de mayo? Ya han dimitido un ministro, Wes Streeting, y cuatro secretarios de Estado.

PUBLICIDAD

Keir Starmer llegó debilitado a la convocatoria electoral del 7 de mayo. Su popularidad está por los suelos, solo superado por la efímera Liz Truss. A pocos convencieron sus explicaciones sobre el nombramiento de Peter Mandelson como embajador en EEUU, cuando ya se conocía su relación con el pederasta Jeffrey Epstein. Trató de echar balones fuera pero sin éxito.

PUBLICIDAD

En menos de dos años de gobierno, los laboristas han defraudado a muchos de los que les votaron. A Starmer le reprochan que está más pendiente de ganarse el voto de Reform UK que en conectar con la base. Ganaron en julio de 2024 por mayoría absoluta. Y ahora en muchos de sus feudos se inclinan por Reform UK, la derecha populista liderada por Nigel Farage. En las locales de Inglaterra han perdido 1.400 puestos municipales. En Escocia cosecharon sus peores resultados en las autonómicas desde 1999. Y en Gales han perdido el poder por primera vez en favor de los independentistas de Plaid Cymru.

El desafío de Starmer

Starmer fue incapaz de convencer a los dirigentes de su partido de que es la persona adecuada para un momento de crisis económica y política. En un primer momento, casi un centenar de diputados le expresaron su descontento y le pidieron un calendario de salida. Pero Starmer, que tiene fama de pusilánime, retó a que quien quisiera sucederle lo hiciera formalmente.

El Partido Laborista tiene un procedimiento diferente al Partido Conservador. Quien quiera presentarse a unas primarias ha de contar con el apoyo del 20% de los diputados. En este caso serían 81. El candidato ha de ser diputado. Luego tendrían que elegir entre los candidatos los 300.000 militantes.

De momento ningún potencial aspirante ha logrado el respaldo de 81 diputados. Nadie ha desencadenado el proceso para suceder a Starmer pero Wes Streeting ha dejado ver el puñal al dimitir. Veamos quiénes son los dirigentes de los que más se habla ahora como recambios al debilitado Starmer.

Wes Streeting, un 'blairista' ambicioso

Medios conservadores como The Telegraph apuntan que es "el ahora o nunca" de Wes Streeting. Ha lanzado un primer envite al dimitir como ministro de Sanidad, tras orquestar entre bambalinas las críticas a Starmer de varios diputados y secretarios de Estado afines. Sin embargo, Streeting, un blairista ambicioso, sabe que no es el dirigente más popular en su partido. Cuenta con el apoyo del sector más conservador pero no gusta en absoluto a la izquierda de la formación. Es dudoso que pueda sumar suficientes apoyos pero si lo logra tiene a su favor el calendario. Ya puede retar a Starmer.

La carrera política y personal de Wes Streeting es rocambolesca. Nació en el barrio londinense de Stepney hace 43 años. Creció en un piso de protección oficial con unos padres jovencísimos. Su abuelo materno, Bill Crowley, fue un atracador a mano armada que conocía a los gánsteres gemelos Kray. Su abuelo paterno, también llamado Bill, se enroló en la Royal Navy en la Segunda Guerra Mundial y luego fue marino mercante. Según cuenta Wes Streeting, era el típico tory de clase trabajadora. En su juventud dejó el Partido Laborista por participar en la invasión de Irak.

Estuvo a punto de perder el puesto de ministro de Sanidad, debido a que pudo mantener su escaño en Ilford North por solo 500 votos. Su rival era un candidato independiente crítico con la posición laborista sobre Gaza. Es diputado desde 2015.

Streeting se ha distinguido por sus críticas al gobierno hasta el último día. En los últimos meses, mientras se preparaba para desafiar a su jefe, Streeting ha criticado el enfoque "práctico y tecnocrático" del Partido Laborista. En diciembre dijo que se sentía "frustrado" por la incapacidad del partido para vender sus políticas a los votantes. Sería el primer gay que ocupa la jefatura del Gobierno británico, si sustituyera a Starmer.

Andy Burnham, el 'Rey del Norte'

El alcalde del Gran Manchester, el favorito de los diputados para disputar el liderazgo laborista, no es diputado. Andy Burnham, conocido como el rey del norte, no pudo competir por un escaño en Gorton and Denton en febrero. Starmer bloqueó su camino. Josh Simons, de Makerfield, ha dicho que dejará su escaño para que pueda competir Burnham. En esta ocasión, tendrá luz verde.

No lo tendrá fácil, porque Nigel Farage ya ha anunciado que lucharán con todas sus fuerzas por ese escaño. Si fracasa, Burnham ya no podrá aspirar al liderazgo. Pero si lo consigue, es el único que puede unir al partido. Hace diez años lo intentó dos veces, pero fracasó: primero contra Ed Miliband y luego contra Jeremy Corbyn.

En un comunicado, Burnham ha dicho: "Sinceramente, no doy por sentado ni un solo voto y trabajaré duro para recuperar la confianza de los ciudadanos de la circunscripción de Makerfield, muchos de los cuales han apoyado a nuestro partido durante mucho tiempo, pero han perdido la fe en él en los últimos tiempos". Y ha añadido: "Cambiaremos el Partido Laborista para mejor y lo convertiremos en un partido en el que se pueda volver a creer". Como aval, presenta su trayectoria alcalde del Gran Manchester, donde ha sido elegido tres veces con victorias aplastantes consecutivas.

Burnham nació en Liverpool hace 56 años. Fue el primero de su familia en ir a la universidad. Estudió Filología Inglesa en Cambridge. Es un apasionado de grupos indies como The Smiths y The Stone Roses. Trabajó como periodista en revistas como Tank World y Passenger World Management.

Al frente del Gran Manchester, su popularidad aumentó aún más durante la pandemia, cuando acusó al Gobierno conservador de tratar al norte de Inglaterra con "desprecio" en relación con las restricciones de confinamiento regional. Este enfrentamiento le valió el apodo de Rey del Norte.

Angela Rayner, la sindicalista

Angela Rayner, exviceprimera ministra del Reino Unido, estaba en principio fuera de la carrera por la sucesión por una acusación por impago de impuestos. Sin embargo, Rayner ha anunciado este jueves que ha quedado absuelta de los cargos. Dimitió el año pasado del gabinete de Starmer tras admitir que había pagado por error un tipo impositivo incorrecto en la compra de un piso en la playa. La investigación ha concluido que no ha cometido ninguna irregularidad.

Rayner, de pasado sindicalista y del ala izquierda del partido, ha dicho que no va a concurrir a primarias. "Quiero ver cambios, acciones, no solo palabras", ha remarcado. Es probable que apoye a Andy Burnham.

Starmer, segunda parte

Hay un escenario que es el menos probable, según los observadores, y es que Starmer sobreviva. Si se aferra al cargo, y el resto no se pueden presentar, unos por no tener respaldo como Streeting, y Burnham si no consigue ser diputado, se mantendría. Como señala Peter Walker en The Guardian, sería "un declive controlado". O en el más improbable de los casos, se reinventaría e insuflaría nueva vida al partido.