Marruecos ha detenido al periodista crítico Ali Lmrabet a su llegada este domingo a Tánger. El informador, símbolo de la libertad de prensa frente al férreo control de las autoridades marroquíes, llegó al país procedente de Barcelona. Lmrabet reside en España desde hace más de veinte años, cuando el régimen alauí le prohibió ejercer el periodismo en su país.

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La esposa del reportero disidente, Laura Feliú, ha confirmado a El Independiente que su arresto se produjo en relación a "divulgaciones falsas e informaciones contra las instituciones marroquíes". Ha sido él mismo quien le ha informado de que estaba detenido desde las dependencias policiales de la prefectura Tánger. Ya en la madrugada de este lunes, Lmrabet ha vuelto a llamarla para comunicarle que ha sido trasladado a la Brigada Nacional de la Policía Judicial en Casablanca.

Feliú ha señalado que las denuncias contra su esposo "seguramente" parten de este organismo en Casablanca. "Todavía no le han informado oficialmente del origen de estas querellas, pero que en principio tendrían que ver con la libertad de expresión, y no otro tipo de cargos", subraya su mujer.

Aunque por el momento las autoridades marroquíes no han confirmado su detención, Lmrabet era uno de los periodistas más incómodos para el régimen alauí. Su labor al frente de varias cabeceras informativas y satíricas no gustó nunca a las autoridades, que lo acabaron condenando en 2003 a cuatro años de cárcel. Tras una fuerte campaña internacional a favor de su liberación, un indulto del rey Mohamed VI lo acabó poniendo en libertad al año siguiente.

Al poco tiempo, el régimen alauí le prohibió ejercer el periodismo en su país durante diez años. El motivo de su inhabilitación fue su decisión de referirse a los refugiados saharauis como tal, recuerda Feliú. Desde entonces, Lmrabet ha ejercido el periodismo desde España, país en el que reside.

Sin detalles sobre los motivos de la acusación

A pesar de tener su residencia fijada en territorio español, el periodista viajaba con frecuencia a Marruecos para visitar a su familia. Sin embargo, en todo este tiempo nunca había sido detenido. En esta ocasión, se había trasladado a su país para realizar unos trámites administrativos y regresar en unos pocos días, ha explicado su esposa. Preguntada por el motivo de la detención actual, Feliú se refiere a la situación de la libertad de prensa en Marruecos: "Creo que se ha hecho más complicada".

Por el momento, se encuentra a la espera de recibir más información sobre los detalles de la acusación. También sobre si será puesto en libertad provisional. En el pasado, Lmrabet ha iniciado huelgas de hambre para protestar contra la persecución de las autoridades marroquíes. La primera se produjo durante su ingreso en prisión y la segunda tuvo lugar en 2015, cuando Marruecos se negó a renovar su documentación.

Su esposa promete mover "todas las vías que podamos" para conseguir su liberación y no descarta acudir a las oficiales. Aun así, de momento no se han puesto en contacto con el Ministerio de Asuntos Exteriores para que interceda en este asunto. Por ahora, la cartera dirigida por José Manuel Albares no se ha pronunciado sobre este asunto.

Un nuevo ataque a la libertad de prensa

Desde la Asociación Marroquí de Apoyo a los Presos Políticos (Himam) han asegurado que la detención de Lmrabet representa "un nuevo episodio en la serie de restricciones a la libertad de opinión, expresión y prensa en Marruecos". En un comunicado, han detallado que su arresto se debe "únicamente a sus opiniones, escritos y actividad periodística", citando a fuentes mediáticas.

La asociación ha exigido su liberación inmediata y el cese "de todas las formas de acoso y persecución" a los periodistas en Marruecos. Asimismo, han recordado que Lmrabet ha sido objeto de una serie de ataques por su labor periodística a lo largo de los años. En este sentido, se han referido a la condena que le inhabilitó para ejercer el periodismo durante diez años como "una de las formas más graves de restricción de la libertad de prensa y de expresión".

Lmrabet ha intentado retomar su labor como periodista libre en Marruecos en numerosas ocasiones, aunque las autoridades han hecho todo lo posible para impedirlo. Nombrado por Reporteros Sin Fronteras uno de los "100 héroes de la información en 2014", en la actualidad colabora con varios medios internacionales.